PRESENTACIÓN


 

 

La Comisión Católica para la Cultura, con motivo de la trascendental visita de Su Santidad Juan Pablo II a nuestra patria, ha querido poner en las manos del lector pinareño y de todos los interesados el compendio de los Editoriales de la Revista Vitral.

Más de tres años después de su Editorial inaugural no quedan dudas: un Vitral no sólo es una cubanidad que se añora o un proyecto para una nación irisada, celeste casi, es una ecuación actualísima para que en nuestro acontecer tratemos con lo luminoso teniendo la libertad como signo.

De uno a otro editorial se traspasa un matiz de la realidad, no como filtro que impide otra coloración sino como detenimiento en un determinado aspecto de nuestras vidas e invitación para que todos pongamos nuestra pupila. Es la actualidad que se participa y a la que nos acercamos con la intencionalidad de aquel primer diálogo de Dios con el hombre, situado ya en el mundo, "¿Dónde está tu hermano?" (Gen. 4,9).

¿Dónde estás tú? ¿Dónde estamos mientras tantos cubanos buscan afanosamente una visa o se lanzan al mar? ¿Dónde estamos cuando la semilla de la violencia se esparce y brota a nuestro alrededor? ¿Dónde estamos cuando se cierran las posibilidades a expresiones personales o colectivas, fruto y signo de una cultura cristiana? ¿Dónde estamos cuando unos cubanos proponen reconstruir la sociedad civil y se aprestan a la moderación y el diálogo entre limitaciones y carestías?...

Tienen estos editoriales la martiana virtud de intentar decir la verdad y decirla a tiempo; y situar al hombre frente a los obstáculos que le impiden expresarla libremente.

Impregnados de la Doctrina Social de la Iglesia y de una profunda antropología cristiana, serán de especial interés para los que intenten aplicarlas a situaciones y ambientes concretos de la Cuba de hoy. El centro –y la periferia- de estos editoriales es el hombre, coincidiendo con aquella esencial opción que ya en su primera encíclica –Redemptor hominis- alienta Su Santidad; el camino se hace a través de la persona humana y debe llegar a ella, que es la más natural manera de seguir a Aquel que dijo "Yo soy el camino, la verdad y la vida" (Jn. 14,6).

Su Vicario en la Tierra ha venido "a confirmar y potenciar, a bendecir y animar las obras que los católicos y todos los cubanos hayamos sido capaces de emprender para poner en práctica esa fe, esa esperanza y ese amor, aquello que los católicos y todos los cubanos hayamos sido capaces de hacer para contribuir a que Cuba crezca en humanidad, en libertad y solidaridad, en reconciliación y dignidad nacional, en virtud y auténtica religión, en soberanía y servicio desinteresado a las demás naciones"(Editorial No. 17).

Que estos Editoriales de la Revista Vitral, que esta obra de fe profética, fermente la tierra que el Santo Padre ha besado, el día veintiuno de este primer mes del Año de Pentecostés, que nos conducirá al Gran Jubileo del Tercer Milenio del Cristianismo.

 

Ernesto Ortiz Hernández.

Comisión Católica para la Cultura.

Pinar del Río

21 de enero de 1998.