UNA PREMISA REINTERPRETADA A LA LUZ DE LA PROMOCIÓN EDITORIAL DE LOS TEXTOS: EL CONTEXTO SOCIO-HISTÓRICO DE LA CUESTIÓN RACIAL

 

Una de las primeras premisas que tuvo a mano la crítica literaria para construir el mito de la negritud es el contexto mismo de publicación de los textos. Recordemos que aparecieron por primera vez en la sección "Ideales de una Raza" del Diario de la Marina, con la que colaboraba desde 1928, asociada, como sabemos, con la militancia racial de la época4 y dirigida a la población negra de Cuba. Esto, evidentemente, inclinó a la crítica a identificar los poemas con los discursos sobre identidad racial imperantes allí.

Al ser textos con un carácter eminentemente dialógico y ser el hablante lírico siempre un negro, no es extraño que muchos tendieran a identificarlos simplemente como puros diálogos de negros; de hecho lo son, pero necesitamos preguntarnos: ¿qué argumentos tenemos para pensar que los diálogos de los negros se diferenciaban de los de los blancos en la década del treinta, sin evidencias a favor de esta distinción y con muchas en contra?, ¿por qué podemos generalizar diciendo que la expresión lingüística de Motivos... es exclusiva de los negros?, ¿acaso en los años treinta la segregación racial era tanta que anulaba cuatro siglos de nacionalización y mestizaje?5 . La identificación de la expresión lingüística de los poemas con la oralidad de los negros no se sostiene solamente con el argumento de que todos los hablantes líricos sean de esa raza.

Esta premisa que subraya el anegramiento se potenció en la recepción crítica debido a una sucesión de hechos, previos a la publicación de los poemas, que acentuaban el conflicto racial en Cuba 6 : intento de fundar el Partido Independentista de Color, en 1907, por algunos exmiembros del Ejercito Libertador; legislación en contra de los partidos basados en la raza en 1910; marginación del negro sobre todo en lo político y en lo profesional; la guerrita de mayo de 1912; y, entre otras, la revuelta de la Chambelona, cuyo sentido no era exclusivamente político (recordemos la expresión de la época ¡negro chambelonero!7) y que, por si fuera poco, estuvo asociada a uno de los sucesos que más ha marcado la vida de Guillén: la muerte de su padre.

A esta cuestión de la interpretación de los textos a la luz del contexto socio-histórico de la cuestión racial, se puede añadir una segunda premisa: el contexto textual en que se hizo popular Motivos de Son. Si revisamos su recepción temprana, es decir, aquella que es anterior a la publicación de Sóngoro Cosongo, descubriremos cómo eran vistos estos textos antes de insertarse en un conjunto mayor y más heterogéneo en expresión lingüística. Se trata de dividir en dos partes la primera acogida de los poemas y ver cómo un mismo contexto socio-histórico de la cuestión racial suscita dos asimilaciones diferentes que dependen del entorno editorial en el que se dan a conocer. Esto nos permitirá comprender cómo la aparición del libro que los recogió definitivamente modificó la recepción que se había hecho de ellos.

La crítica a Motivos... hecha antes de la aparición de Sóngoro Cosongo es muy clara en subrayar los elementos que después serán distintivos entre los dos conjuntos de poemas. En una entrevista que le hace José Antonio Fernández de Castro8 (recuérdese que a él fue dedicado Motivos...), Guillén defiende la naturaleza literaria de sus poemas para que no fueran tratados como textos de canciones9 . Lo que le preocupaba entonces era no ser confundido con un escritor de música y perder así su condición de poeta. Necesitaba destacar sobre todo la naturaleza literaria de sus textos. Esa era la polémica central que debía responder; tras ella se escondía una percepción de los poemas como textos de escaso valor literario10 . No debe resultarnos extraño que, frente a esto, Guillén se atrinchere en el lenguaje como arma para validar su experimento poético. No se preocupa por la definición de un carácter social o si se presenta el conflicto de clases. Lo que importa es defender que son poemas y no canciones. Para un joven poeta que no tiene ningún libro editado, una situación de este tipo es casi una tragedia.

Otra crítica importante de ese momento fue la de la "aristocracia negra" habanera, preocupada por la manera como era presentada la negritud, casi reducida a una tonada de "son". Recuérdese que ellos, incluso, llegaron al extremo de prohibir esta danza en sus salones cuando los blancos no tenían ningún reparo en bailarlo. Así que se generó un rechazo por parte de este grupo étnico, que poseía cierta influencia en la opinión pública de entonces. No debe causar extrañeza que Guillén se viera en la necesidad de concederle una entrevista a Fernández de Castro e impartir una conferencia en el Club Atenas para defender su obra; en esta última decía:

En Motivos de Son no pinto yo nuestros defectos, babeando de placer. No presento tampoco ciertos rasgos resaltándolos como virtudes. Me limito a fijar ciertas características. Estéticamente, un "son" no tiene más valor que un plátano o una piña.11

Los principales tópicos que ocuparon la percepción temprana de Motivos... giraron alrededor del problema de los textos como canción y de la reacción negativa de los sectores influyentes de la población negra, al no sentirse identificados con la propuesta de Guillén.

La publicación de Sóngoro Cosongo, en cambio, fue un giro en la recepción de Motivos... En primer lugar, por insertarse en un corpus mayor que comenzó a diferenciarse formal e ideológicamente de ellos y, en segundo, por la carta de Miguel de Unamuno,12 que sin dudas hizo una positiva llamada de atención sobre la expresión lingüística de los poemas. Fue, como dice Augier (1984): "una genuina consagración hispánica"13 . El lenguaje ha tenido un cierto valor fetichista porque ha sido el punto de partida de una construcción discursiva muy recurrente en las culturas nacionales.


4 El carácter militante de la sección lo demuestra el hecho de que fue suspendida en enero de 1931 por ser considerada peligrosa.

5 Recordemos que desde 1861 los censos demuestran que hay una superioridad numérica de blancos, el hecho de que hayan pasado de mayoría a minoría solo se explica a través de un mestizaje muy intenso. Tomado de Sergio Valdés Bernal. "Las lenguas africanas y el español coloquial de Cuba". Revista Santiago, septiembre de 1978, No. 31. p. 90.

6 Guillén no vivió ajeno a estos acontecimientos, recordemos que a Sóngoro Cosongo le siguió el poemario West Indies LTD. (1934), el cual busca ser una lectura de la historia de Cuba. Véase referencia a Manuel P. Maza Miquel, S.J. "Estudio del poema 'West Indies, Ltd' de Nicolás Guillén." En Esclavos, patriotas y poetas a la sombra de la cruz. Cinco ensayos sobre catolicismo e historia cubana. Impresión Amigos del Hogar, Santo Domingo, 1999. pp. 133-180.

7 Oscar Lewis y Susan M. Ruth Rigdon. Four Men. Living the Revolution. An Oral History of Contemporary Cuba. Chicago, editado por la Universidad de Illinois, 1977. p. 21.

8 J.A. Fernández de Castro "Ha surgido un poeta del son: Nicolás Guillén" en La semana, 6 de mayo de 1930.

9 Considerar textos de canciones como poemas negristas fue una práctica bastante generalizada de los antologadores. Recordemos, por ejemplo, la inclusión de textos cancionísticos de Carpentier (que tenía una obra más grande como libretista de música que como novelista) y de Bola de Nieve (que no tenía obra literaria y que era pianista acompañante de Rita Montaner y compositor) en la Órbita de la poesía afrocubana (1928-1937), selección y prólogo de Ramón Guirao, Ucar, García y Cía, La Habana 1938. p. 76. Los textos de Guillén fueron musicalizados muy pronto y mostraron interés por ellos músicos como Amadeo Roldán, Alejandro García Caturla, Emilio y Eliseo Grenet. Años después, en una reflexión sobre Motivos... pudo permitirse el lujo de señalar como la influencia más importante de estos poemas al Sexteto Habanero y al Trío Matamoros. Ya no se trata de un poeta principiante que tiene que defender la literariedad de su obra a toda costa, cuando da esta entrevista habla un escritor cuya obra es considerable. Tomado de Nancy Morejón (comp.) Recopilación de textos sobre Nicolás Guillén. Serie "Valoración Múltiple", Ed. Casa. La Habana, 1974. p. 41.
10 Recordemos los comentarios de Ramón Vasconcelos periodista de moda de la época que los tachó de impropios. "Motivos de son", El País, 6 de junio de 1930.

11 Tomado de Ángel Augier Nicolás Guillén. Estudio biográfico-crítico. Ediciones Unión, La Habana, 1984. p. 115.

12 Tomado de Selección y prólogo, Nancy Morejón Recopilación de textos sobre Nicolás Guillén. Serie Valoración Múltiple, Ed. Casa , La Habana 1974. p. 324.

13 Ibidem. p. 148.