Prólogo

dedicatoria
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XXI
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XXIII
XXIV
XXV
XXVI
XXVII
ADIÓS


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Les jours chez toi durent une minute!

- XIV -

El hombre es tan absurdo
en espacios minúsculos...
Si mantiene la llama de algún encendedor
el resto de los hombres y mujeres
creerán que ha nacido una flor.

Una flor se ha dormido
con la llama apagada.
Los días son minutos
que no nos dicen nada.

A veces los planetas
se pueden recorrer de tres zancadas.

Descansa.
El sol se limpia del sudor
que provoca la calma.