Prólogo

dedicatoria
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XII
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XIV
XV
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XIX
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XXI
XXII
XXIII
XXIV
XXV
XXVI
XXVII
ADIÓS


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Je suis seul... je suis seul...

- XIX -

En la montaña
el eco no eres tú,
es sólo el pensamiento de un silencio.

Los hombres y mujeres
somos aliados,
nos hemos comprometido.

Ya no puedes hablar
sin repetirte
libre,
firme,
triste...

Ya no puedes callar
porque el eco nos guardará
en la espalda la respuesta.

El eco se repite en las miradas
pero las flores hablan con el silencio
a través de sus pétalos
mucho antes de ofrecer el aroma.