Prólogo

dedicatoria
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XII
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XIX
XX
XXI
XXII
XXIII
XXIV
XXV
XXVI
XXVII
ADIÓS


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

J’ai soif de cette eau-là.

- XXV -

Tenías sed de este agua,
de esta soga,
de esta polea oxidada.
Tenías sed
del pozo de mi fiebre,
del cubo de mis labios,
de este agua nacida
del movimiento de las estrellas y de la música.

Agua alimento.
Agua sonido de una polea.
El agua del esfuerzo
es para el corazón
un regalo de estrellas.

Y, mientras, las cinco mil rosas
son cultivadas por unos cuantos hombres
incapaces de oler un sólo aroma
en una rosa sola.