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Ce qui est important, ça ne se voit pas...
- XXVI -
Podrás volver a casa.
Yo volveré a la mía.
Te dejaré mi risa
atada a un cascabel.
Te dejaré la noche
con toda la dulzura
hasta que las estrellas
se rían como tú te reías.Esos son mis regalos
y los tuyos.
Las estrellas serán para nosotros
miradas hacia el cielo,
cascabeles risueños
que nos dan de beber.
Fuentes de música,
serpientes que nos llevan
al necesario viaje.Así, los dos
caeremos en la arena
como un árbol,
pareceremos muertos
en esta noche mágica
que la serpiente acecha.A través del desierto,
de las horas que el veneno nos roba,
tú serás, irremediablemente,
responsable por siempre de tu flor.