Prólogo

dedicatoria
I
II
III
IV
V
VI
VII
VIII
IX
X
XI
XII
XIII
XIV
XV
XVI
XVII
XVIII
XIX
XX
XXI
XXII
XXIII
XXIV
XXV
XXVI
XXVII
ADIÓS


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Quel est le son de sa voix?

- IV -

¿Cómo suena tu voz
cuando está triste?
Acaso como el canto
de un pájaro salvaje
que emigra de su nido
o vuela a un corazón.

Di a qué jugabas tan sólo hace unos meses
y qué juego prefieres para seguir ahora
rescatando la infancia.
Eso me importa
más que tu nombre -que jamás diré-
o de cuantas Infantas o Princesas
pudieras rodearte,
o tu estatura
que es capaz de llegar al asteroide B612.

No sé que coleccionas,
pero pueden ser flores
con mariposas jugando al escondite.

Si te vistes de Príncipe te creerá la gente.
Si te pones vaqueros
miraremos la caja que guarda los corderos
antes que los mayores
vengan hasta nosotros
con sus inventos de cifras.

Si un número te pesa
mándaselo a Pitágoras.
En tu corona
búscame una palabra.