noviembre-diciembre.año2.No 10.1995


DANZA

BALLET NACIONAL DE CUBA

EL GRAN RETO

por Rolando Díaz

 

Que en Cuba exista una gran compañía de ballet y una escuela dedicada a enseñar la danza académica o danza clásica a sido un reto, si tenemos en cuenta que nuestro país no era una nación con una tradición diaria, como lo eran Italia, Francia, Rusia e Inglaterra. Es cierto que el pueblo cubano ha sido siempre, un pueblo musical y bailador, pero nunca se alentó ni estimuló, el aprendizaje clásico del baile y la danza académicos. La danza de escuela era algo muy escaso en cuba antes de 1948, fecha que marca un hito en la historia del ballet en Cuba, porque ese año fue el nacimiento de la primera compañía profesional de ballet en Cuba.

El 28 de octubre de1948, en el antiguo teatro Auditórium de la Habana, luego teatro Amadeo Roldán haría su debut el Ballet Alicia Alonso, primera agrupación danzaria profesional creada en Cuba. Emergió con el nombre de Alicia Alonso, su fundadora y ballerina de reconocido prestigio internacional. Como co fundadores, a su lado, Fernando y Alberto Alonso, figuras también de importante trayectoria en el ámbito de la danza, y junto a ellos un grupo de figuras, cubanas y extranjeras, quienes provenían del Ballet Theatre, en su mayoría y del ballet de la Sociedad Pro-Arte Musical, de La Habana. Ese sería el comienzo, el largo camino que con la guía principal de Alicia Alonso, andaría el ballet cubano, hasta conseguir situarse en un plano estelar, capaz de igualar a compañías de otros países con una larga tradición danzaria.

Sólo con el tesón y empeño de sus fundadores, se permitió la creación y luego la mantenencia de una compañía y dos años más tarde, en 1950, la fundación de la Academia de Ballet Alicia Alonso, con la finalidad de preparar una nueva generación de bailarines y aumentar cada vez más, la presencia de figuras cubanas en la compañía.

Debe mencionarse, sin embargo, que anterior a la fecha señalada, ya en Cuba se tenían nociones de lo que era el ballet clásico.

En el año de 1800 se tienen noticias de los primeros ballets en Cuba: Canastas y Los Leñadores. En el propio siglo XIX en el 1816, Luisa Ayra estrena La Hija Malquerida (La Fille Mal Gardee) y en 1820 se organiza la primera temporada regular, dirigida por Andrés Pautret y María Rubio, se ofrecen 32 funciones y se presentan 12 obras nuevas. En el 1824 surge la primera música de ballet escrita por un cubano, La Matancera, vals de Ulpiano Estrada. Un importante suceso para la historia de la danza en Cuba se produce cuando en el año 1841, la célebre bailarina romántica Fanny Elssler visita por primera vez nuestro país, volverá después en 1842. En aquella primera oportunidad, acompañada por su compañía, se presentó en el teatro Tacón (hoy Gran Teatro de La Habana) y ofreció un repertorio que incluía obras como: La Sílfide, La Tarantela, Natalia y otras creaciones del repertorio romántico de la época. Fecha memorable para la historia de la danza en Cuba, lo es también el estreno del ballet Giselle, la obra cumbre del romanticismo, que tiene lugar en el año de 1849, en el teatro Tacón por la compañía Los Raveles, en su quinta visita a la isla. Enriqueta Wells encarnó en aquella ocasión el papel protagónico de Giselle. La obra era estrenada en La Habana, ocho años después de ocurrido su estreno mundial en Francia. A comienzos del siglo XX, en el año 1904, es estrenado en Cuba el ballet Coppelia y en 1915 tiene lugar un hecho de relevante conmoción para la vida cultural cubana de la época, ese año la mítica ballerina rusa Ana Pávlova realiza sus primeras presentaciones en nuestro país y América Latina, acompañada por su partenaire Alexánder Velinine y toda su compañía. Se presentan en el teatro Payret y ofrece todo su repertorio. Pávlova volvería nuevamente en 1917 y 1918.

En 1918 se inicia un capítulo importante, no sólo para la historia de la danza, sino para la cultura en general de nuestro país. Ese año se crea la Sociedad Pro-Arte Musical, institución fundada en La Habana y dedicada a la promoción de la música, el canto y la danza. Esta sociedad sentaría las bases para el desarrollo del ballet en Cuba y en el año de 1931 es la fundación de la Escuela de Ballet de la Sociedad Pro-Arte Musical, en la que van a iniciar sus estudios Alicia, Fernando y Alberto Alonso.

El ballet ruso de Monte Carlo, importante compañía de ballet, fundada en el año 1932, en el principado de Mónaco, por emigrados rusos y cuyos integrantes en buena medida, eran también rusos, herederos de la gran tradición del Ballet Imperial, visita Cuba por primera ocasión en 1936. Esta visita causó un gran impacto en los seguidores del arte de la danza en nuestro país. En el año de 1940 se produce el primer ballet clásico cubano, con el estreno de Dioné, con música de Eduardo Sánchez de Fuentes y coreografía de George Milenov. Una emigrada rusa, ex-integrante del Original Ballet Ruso, del coronel Bosil y que fuera alumna de la famosa Lubov Egorova, recibiendo también enseñanzas de importantes figuras del ballet; como: Mijaíl Fokin, Brorúslava Nijinska, Serge Lifor, Leonidas Massine y David Lichine se radica en Cuba, desarrollando una labor muy importante al fundar en La Habana, en los finales de la década de los años 40, la Academia de Ballet Ana Leontieva y en 1956 el Ballet de Cámara, compañía para la cual creó los ballets: El Aura Blanca, Ballade, Le Jeurnal y muchos otros más. Su labor profesoral y como coreógrafo fue de gran importancia para la historia del ballet en Cuba.

Por fin gracias al empeño y la dedicación de tres importantes figuras de la danza en Cuba, Alicia, Fernando y Alberto Alonso, quienes habían soñado siempre con la idea de crear en nuestro país una compañía de ballet, se funda en 1948, el Ballet Alicia Alonso. La compañía hizo su debut en el teatro Auditorium de La Habana, en el programa inaugural figuraban obras del repertorio clásico de todos los tiempos. Se iniciaba así el gran reto, aquel día se adentraban en la historia de la danza, con el tiempo y el desarrollo que alcanzaría la agrupación danzaria logrará colocarse entre las más sobresalientes compañías danzarias del mundo. Dos años después y con el objetivo de entrenar a la nueva generación de bailarines encargados de continuar la tradición iniciada, a la vez de fomentar, cada vez más, la presencia de artistas cubanos en la compañía, surge la Academia de Ballet Alicia Alonso.

A partir del año 1955 y motivados por el prestigio y la madurez alcanzados, el entonces Ballet Alicia Alonso toma el nombre de Ballet de Cuba. Luego de 1959 la compañía adoptaría su nombre actual de Ballet Nacional de Cuba, marcando con ello el comienzo de una nueva etapa. A finales de 1960 la Academia de Ballet Alicia Alonso, cedió su paso a la Escuela Nacional de Ballet de Cubanacán y a la fundación de diversas escuelas diseminadas por todas las provincias de la isla. Los concursos internacionales de ballet de Varna de 1964, 1965 y 1966, abrieron el camino a los bailarines cubanos y sirvieron como foro para que en el resto del mundo se conocieran los frutos del ballet cubano y su escuela. A partir de entonces el interés del público y de los especialistas se concentró hacia el nuevo fenómeno que surgía; nacía para el mundo una nueva marca danzaria: la Escuela Cubana de Ballet. El inglés Arnold Hashell, ya lamentablemente fallecido, fue uno de los testigos de este surgimiento y al respecto escribió: "Fue en los concursos internacionales de ballet de Varna, durante los tres años sucesivos de 1964, 1965 y 1966, cuando empecé a comprender que se había abierto un nuevo capítulo en la historia del ballet, que bahía nacido una nueva escuela, la Escuela Cubana, de formación estrictamente clásica, pero con características propias bien definidas".

En Varna, los jóvenes bailarines cubanos, compitiendo con los mejores del mundo conquistaron medallas y distinciones. Loipa Araujo, Josefina Méndez, Mirta Pla y Aurora Boch, causaron gran sensación y el mismo especialista, Arnold Haskell, las califica con el nombre de "las cuatro joyas del ballet cubano".

A través de sus cuarenta y siete años de existencia, el Ballet Nacional de Cuba, inspirado por la personalidad de Alicia Alonso, ha logrado ocupar un lugar distinguido en el movimiento danzario internacional y es hoy día uno de los puntales más sólidos de la cultura nacional. El gran reto pues, fue desafiado y vencido. Hoy tenemos escuela y ballet cubanos de proyección universal.

 

Referencias:

- Orbita del Ballet Nacional de Cuba. 1948-1978. Miguel Cabrera.

- ¿Qué es el Ballet? Arnold L. Haskell.