noviembre-diciembre.año2.No 10.1995 |
| REFLEXIÓN |
VICENT VAN GOGH por Marta María Montesino Cantillo. |
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El mundo en que vivió Van Gogh, su época, era desgarrada por profundas contradicciones y oposiciones, una sociedad donde la explotación de los humildes estaba constituida en principio de gobierno. Se dan una serie de acontecimientos históricos, se agudizan las contradicciones de clases, se crean consignas marxistas, se concluye en Francia la revolución industrial, aumenta la crisis interna, existen cierto desorden y gran descontento, la pobreza es generalizada. Los trabajadores luchan por la Comuna. En esta época Vincet tenía 19 años y debía aprender el oficio de comerciante en arte, aquí es donde escribe su primera carta a su hermano Theo, donde le ofrece una detallada información sobre su vida. Después de los días de la Comuna, se acentúan aún más en Francia la lucha contra el movimiento proletario y las búsquedas liberales de democratización. Se prohibe la "Primera Internacional" y van en aumento las contradicciones y oposiciones, además se desarrolla una política exterior agresiva, con respecto a esto, Van Gogh plantea: "lo material ha tomado el puesto de lo moral". En cuanto al panorama artístico en Francia, existía el Simbolismo, el Art Novoe (1886-912), el Impresionismo y el Postimpresionismo. El Art Novoe es un movimiento que predominó generalmente en la arquitectura, es renovador, utiliza el hierro trabajado en forma visible, hay una modernización de las artes decorativas pero es un movimiento esteticista, que se planteaba armonizar la función con lo estético, utilizaban elementos decorativos. El Simbolismo se da generalmente en la literatura y en la pintura se manifiesta también. Las obras tienen temas con elementos mitológicos, superficiales, como por ejemplo: pintaban cisnes, ninfas, etc. También existían tendencias academicistas cuyos temas fundamentales eran los mitológicos y del peor gusto burgués, o sea, con temas aristocráticos. Como arte oficial, hay cuadros que no trascienden, son académicos en su mayoría. El arte de Van Gogh era negado, o sea, no gustaba por sus temas humildes, la vida social y artística estaba llena de adversidades. Van Gogh, glorifica a sus personajes: sencillos, humildes, pero esos eran temas vedados. Van Gogh, Cezan, Gauguin, Seurat, Signac, entre otros, no complacían la Academia ni los intereses del arte burgués. Durante siete años estuvo Vincet en su oficio de comerciante de arte, cumpliendo los 26 años, llega a conocer la metrópolis del mundo burgués. Durante una época se decidió a vender cuadros absolutamente cuestionables, a su modo de ver, a un público interesado, ante todo, en hallar reflejado en el arte el estado social de su clase y su forma de ver el mundo. Van Gogh, busca una manera de acercarse a los pobres, de ayudar al prójimo. En él crece permanentemente la influencia de las ideas religiosas, por ello es ayudante sin sueldo de una escuela anglicana en Inglaterra, trasladándose luego al suburbio londinense en lsleworth, hasta llegar a la escuela del pastor Jover. Allí pudo conocer la miseria humana. Preparándose para los estudios de teología, se entrega sin reservas, predicando el amor al prójimo, de un primitivo cristianismo. Posteriormente, adopta la decisión de hacer y dibujar cuanto ve, perfecciona sus capacidades artísticas en gran medida. La realidad lo motiva y esto hace que su modo de expresión sea la pintura. Sus cuadros se hacen más claros, ganando en intensidad luminosa. Él, adecua los elementos plásticos a los que quiere representar, a lo que representa con gran fuerza, a todo lo que le rodea, o sea, sin caer en una contradicción. En sus obras utiliza colores violentos, enfatiza los empastes, el color es intenso y las pinceladas sueltas. Van Gogh plasmó en su obra aspectos de la realidad circundante, aspectos de su época. Tenía ideas progresistas, estaba al lado de la clase pobre. En discusiones con su hermano Theo sobre cuestiones políticas y de comercio, la confrontación entre lo viejo y lo nuevo, es insostenible, él se decide por lo nuevo, por todo lo que germinaba y crecía. Sintió que habían cambios increíbles y que todo estaba en trance de transformarse.
TEMAS PREFERIDOS Él dibuja cuanto ve. Sitúa en el centro de su arte a gentes sencillas, trabajadores. En Borinaje los mineros y las mujeres que trabajaban en los socavones, en Etten el paisaje y su gente. Pinta árboles de huerta, puentes, lavanderas, carteros, campesinos, personas simples. El paisaje casi virgen de toda huella de civilización seduce poderosamente al artista, pero son sobre todo los hombres dedicados a su faena, los tejedores, los campesinos en sus trabajos los que lo cautivan. Los sigue a todas partes para dibujarlos una y otra vez, en opacos tonos oscuros que cubren toda la superficie de sus telas, pinta muchos cuadros en que aparecen campesinos cavando la tierra y tejedores en sus telares, lo mismo que una serie de rostros de mujeres y naturaleza muerta que persiguen la verdad de la naturaleza y ante todo, por ejemplo, en las diversas versiones de "Los comedores de papas". En una de sus cartas a su hermano Theo, escribe: "mi trabajo me llena por completo", "siento que mi trabajo está en el corazón del pueblo, que debo aferrarme a lo "cotidiano y penetrar profundamente en la vida y que debo avanzar gracias a un esfuerzo inmenso y cuidadoso. Van Gooh, motivado por pintar a personas simples, al realizar sus obras sobre los tejedores, escribe a su hermano": ...trabajo todos estos días en estudios sobre los tejedores", "me siento más a gusto... por ejemplo entre campesinos y tejedores que entre gente educada. Es para mí una verdadera dicha, por eso me he dedicado desde que estoy aquí a los tejedores". Con un torturado apasionamiento Van Gogh no sejó nunca en el esfuerzo por plasmar en sus rasgos esenciales a los hombres dedicados al trabajo, a los hombres en movimiento y acción. Siempre una y otra vez dibujó sus modelos. Su amor como artista se orientó sobre todo hacia los campesinos, cuya figura fue vivida por Van Gogh bajo el signo de sus ataduras con la tierra y su saludable fortaleza. En cierta ocasión plantea: "lo que quiero es conseguir un dibujo que por su esquematización, sólo represente lo esencial de la figura y pase por alto conscientemente, como es claro, todos los detalles superfluos si se tiene en miras exclusivamente lo auténtico del carácter y que sólo son algo accidental... y lo que intento lograr con ello no es dibujar una mano sino el gesto; no representar matemáticamente una cabeza sino el gran movimiento expresivo, por ejemplo cuando alguien que cava, levanta la cabeza para sentir el viento, o el hablar, en una palabra; la vida". Van Gogh realizó una buena cantidad de obras, entre ellas podemos citar: · "Los comedores de papas" · "Café nocturno" · "Los viñedos rojos" · "Pére Tanguy" · "La mecedora" · "Camino con ciprés y estrella" · "Vista Montmartre" · "Campesinos trabajando" · "Puesta de sol" · " Sembrador" · " Girasoles"
Existe en la obra de Van Gogh una confrontación entre sentimiento y razón. En la obra pesa más el sentimiento que la razón misma. El esquema formal es de acuerdo a su estado de ánimo. El parte de la fuerza de los sentimientos hacia la concepción pictórica. Me refiero al sentimiento, porque según Van Gogh no es el concepto del arte, ni representar por representar, por ejemplo, sobre su obra "Los comedores de papas", Vincet escribe a su hermano Theo: tengo la intención de comenzar esta semana de los campesinos sentados en la tarde alrededor de la fuente con papas lo logre o no, los estudios para las distintas figuras". Poco después le escribí de nuevo planteándole "avanzo bien y creo que va a resultar algo completamente distinto a lo que tú, por lo menos con esa claridad, hasta ahora has visto de mi. Quiero decir, justamente, la vida. La pinto de memoria en el cuadro. Pero ya sabes ¡cuántas veces he pintado Ias cabezas!, y sigo yendo cada tarde y lo miro todo para dibujarlas en detalle sobre el sitio mismo. Pero al pintar dejo trabajar mi propia cabeza, dejo que piense o que imagine, lo cual no sucede en el caso de los estudios, donde uno toma elementos de la realidad para su imaginación para que sea correcta... Todas las cabezas estaban ya acabadas, trabajadas como dibujo muy cuidadosamente, pero me decidí de pronto a pintarlas sin compasión y los colores con que ahora están tratados son más o menos los de una buena y polvorienta papa, sin pelar, naturalmente. Mientras me dedico a hacerlo caigo en cuenta de lo que ha dicho con tanta razón de los campesinos Millet: sus campesinos parecen pintados con la tierra que siembran... Hay que pintar a los campesinos siendo uno de ellos y sintiendo y pensando como ellos". La pintura de Van Gogh sin ser anecdótico, busca la relación; en realidad trata de plasmar sus vivencias como planteaba anteriormente, su arte no era el de representar por representar, por ejemplo, con relación a su obra "Café nocturno". Plantea que no intentó expresar que el café es un lugar donde las personas se arruinan, donde se vuelven locas y pueden llegar hasta cometer un crimen... sino que con colores rojos y verdes intentó expresar terribles sentimientos humanos. Sus anotaciones sobre su retrato "El cartero Roulin", demuestran una vez más, el sentimiento de sus obras. Estas anotaciones muestran la manera en que Vincet capta lo esencial en el hombre, que quiere representar y lo que comprende bajo ese concepto. "Yo no sé si voy a lograr pintar al cartero tal como lo siento; este hombre es un verdadero revolucionario, tal como el Pére Tanguy, posiblemente se le considere un buen republicano, pues odia de todo corazón la república en que tenemos el placer de vivir, por ser un poco escéptica y estar relativamente desilusionado de la idea republicana en sí mismo. Pero un día lo escuché cantar "La Marsellesa" y creí ver con mis propios ojos el 89, no el próximo año, sino el 89 de hace 99 años. Exactamente como Delacroix, como Daumier, como los antiguos holandeses...". En cuanto a la razón, ésta no está en contra de su pintura sino, que sus vibraciones del color no es un hecho por puro gusto, sino algo predeterminado, preelaborado por Vincet, él trata de sacar posibilidades técnicas a través de las vibraciones, la fuerza del color y la pincelada. Acerca de esto escribió a su hermano Theo: "No he sido muy exacto con la veracidad de los colores. Diría más bien que quiero pintar cuadros sencillos e infantiles como los de los viejos calendarios campesinos en donde granizo, nieve, lluvia, buen tiempo, están representados en una forma absolutamente primitiva" Y pregunta: "¿Es posible pintar hoy al Sembrador en colores, con un contraste simultáneo de amarillo y violeta, por ejemplo... ?". Creo absolutamente que sí... Pero tan pronto se lo intenta se cae en la pura metafísica del color a lo Monticelli y salir con honor de semejante mezcolanza es muy difícil. Un ejemplo ilustrativo en su obra "El café nocturno", el cuarto es rojo sangre y amarillo mate, con un villar verde en el centro, cuatro lámparas amarillo limón con círculos de rayos anaranjados y verdes. En todas partes hay lucha, antítesis, en los más diversos verdes y rojos, en la pequeña figura del juerguista dormido, en el cuarto vacío, triste, en violeta y azul. Aquí Van Gogh mediante el contraste entre rosa suave, con rojo sangre y rojo oscuro con tonos de verde amarillento y verde pálido (todo ello en una atmósfera de horno infernal y de amarillo azufre), quiso expresar el oscuro poder de un cafetín. Más de cuarenta veces, en menos de cinco años, pintó Vincet su autorretrato, tarea en la que la aspiración de sondear en su propia personalidad, ya unida siempre a la confrontación con el mundo circundante, con la realidad social. En el autorretrato que dedicó a su amigo Gauguin, quiso no sólo representarse a sí mismo, sino más en general, pintar a un impresionista. El cuadro es completamente ceniciento sobre un pálido verde veronese. Sobre éste escribe: "El vestido es mi... chaqueta carmelita, pero he aumentado todo el efecto del carmelita hasta hacerlo púrpura y de hecho más ancho el ribete azul, el rostro está pintado con sencillos colores claros y se destaca claramente contra un fondo claro, casi sin sombras. Los ojos han sido pintados un poco oblicuos como los de un japonés". Otra de sus obras en la que se demuestra una gran fuerza elemental es el "Asiento amarillo" Esa silla gana una vida individual tan intensa que puede ser designada como retrato de su dueño. Objetos cotidianos del ámbito personal, llegan a convertirse en medio de una interpretación cercana al autorretrato, a la autorrepresentación en la cual "la subjetivización radical del arte es a la vez una apropiación creativa del mundo". Esa amplia autoexpresión en las obras de Van Gogh en las que hay una fuerza del color, denotaban que Van Gogh, había expresado en ellas todo cuanto podía pensar sobre los hombres y la naturaleza vistos aquellos en íntima unión con ésta. " Sea en la figura, sea en el paisaje, yo quisiera expresar no algo así como un sentimentalismo melancólico, sino un profundo dolor, por encima de todo, yo quiero llegar a un punto en que se diga de mi obra: este hombre siente profundamente y este hombre siente delicadamente". En estas palabras dichas por Van Gogh se pone de manifiesto la intención que tiene al realizar sus obras. Con su intención de destacar lo esencial, Vincet se sirve del color arbitrariamente para expresarse con toda la fuerza posible. En cierta ocasión formuló: " Quiero pintar retratos que dentro de cien años le resulten a los hombres verdaderas apariciones, pero no me propongo hacerlo mediante la semejanza fotográfica, sino gracias a una expresión apasionada, al utilizar nuestro moderno saber sobre los colores y nuestro moderno sentido de ellos como medios de expresión para hacer resaltar su carácter". En sus obras el color sugiere en algunas formas excitación, sentimiento, temperamento.
CONCLUSIONES La influencia de Van Gogh, ha marcado profundamente una vasta zona de arte en la primera mitad de este siglo y la leyenda del pintor de los girasoles y de los cielos alucinantes, es del dominio de millones de personas en muchos rincones del mundo. Vincet Van Gogh tuvo la suficiente lucidez para vislumbrar su destino y el destino de su obra, tuvo también el coraje de sacrificar el primero a la última, con la esperanza de legarla a una humanidad futura ya liberada de toda opresión: Y plantea: "No debemos hacernos ilusiones, sino prepararnos a no ser comprendidos, a ser despreciados y a ser deshonrados y a pesar de todo, debemos conservar nuestro ánimo y nuestro entusiasmo. Valiéndose de los medios propios de su pintura y guiado por sus firmes y originales convicciones artísticas, expresa su desgarramiento, su alegría, su inquietud, toda la gama de sus alienaciones. En la naturaleza halló el paraíso en que su espíritu absorbió toda la belleza de una tierra donde creyó encontrar la magia de los mitos solares, pero también halló el infierno de los hombres, el hambre, los prejuicios, la soledad y el miedo. Las figuras de sus cuadros no parecen estar vivas como lo pretendería una concepción naturalista, limitada, del arte; más bien podría decirse que están viviendo y toda la naturaleza, casas, muebles, objetos, están viviendo, pero viviendo una vida propia; la vida específica dé forma de la pintura dentro del cuadro. El espectador se convierte así no en un pasivo contemplativo, sino en un verdadero participante en la operación creadora que sólo termina cuando (verdadero destinatario de la obra, el público) la recibe ante sus ojos y la disfruta a plenitud. Esta importante contribución de Van Gogh al logro de la unidad artística-obra-espectador es una de las herencias fundamentales de todo el arte de nuestros días, arte en que el espíritu de Van Gogh sigue estando presente. El Expresionismo de hoy abstracto o figurativo, puede mostrarnos su influencia en artistas como Pollock y Appel, por no mencionar más de dos ejemplos que practican un arte que exalta el valor puro del gesto.
BIBLIOGRAFÍA: -Vincet Van Gogh. Miroslav Lamae. Odeon Praha, 1983. -Cartas de Van Gogh a su hermano Theo. -Vincet Van Gogh. La Habana, 1968.
PENSAR DE PRISA por Juan Mateo del Collado Gómez
...el hombre es él y sus circunstancias. El hombre es la especie más rara que puebla nuestro planeta. Al ser capaz de autorreconocerse y autovalorarse se distingue esencialmente de los demás animales. Esto es así, porque la capacidad de ensimismarse, de reconocerse como entidad pensante, portadora de un mundo interior es privativa del hombre y esta "reditio completa" de la que hablaba el Aquinatense, lo que hace aparecer como espiritual. Ningún pensador que se respete puede negar la espiritualidad del hombre: La condición de poseer un microcosmo interior, donde están sus valoraciones, anhelos, capacidad de reconstruir mentalmente el pasado, posibilidad de disfrutar lo estético y de hacer el bien, aún cuando se afecten sus intereses materiales. Esto está claro para un creyente, ya que el ser humano está hecho imagen y semejanza de Dios que es Espíritu Puro. Un marxista diría que el espíritu es una cualidad del cerebro, la forma más elevada de materia que existe; un agnóstico se encogería de hombros. Pero la realidad fáctica es que el espíritu existe. La posibilidad espiritual del hombre le permite formarse juicios de valor, tener voluntad; en síntesis, elegir. Por eso el hombre es libre. Al decir de Sartre: está condenado a serlo. He aquí el drama humano; como puede elegir es responsable. La responsabilidad es obligatoria. Esto es así porque el hombre como tal es un proyecto que continuamente por medio de sus acciones, cada cual es responsable de su vida, la que elige dentro de ciertas limitaciones; porque para decirlo con palabras de Ortega y Gasset, el hombre es él y sus circunstancias, que de cierto modo lo condicionan; pero a fin de cuentas, el hombre es responsable. Si elige, por su elección; si no lo hace, elegirán por él. Pero de todas formas responde por haberse negado a elegir. Este proyecto humano cobra una importancia extraordinaria durante la juventud. Esta etapa de la vida es la más productiva, es el período de tiempo donde se forman con más facilidad los hábitos y se adquieren las habilidades. Es también la estación de la vida donde se clarifica la meta perseguida para el proyecto vital, donde aparece más nítido el yo ideal del que hablan los psicólogos. Este proyecto humano aparece como soporte ontológico (relativo al ser): pero se perfila sobre una base deontológica (deber, ser) y esta deontología descansa sobre los valores basales, aquellos que sirven de estrella Polar al proyecto. Esto sirve como criterio para definir actitudes y adoptar conductas. Hechas de forma muy sintéticas las consideraciones anteriores, vamos a concretar, con la óptica esbozada, las condiciones de la juventud cubana "hile et nunc" (aquí y ahora). Nos encontramos en las postrimerías del siglo XX y a las puertas de un nuevo milenio. Vivimos en una pequeña isla que navega en su mapa caribeño, si parafraseamos al poeta. En esta pequeña tierra se han vivido un cúmulo de sucesos dramáticos que su sola enumeración nos obligaría llenar las cinco cuartillas que podemos utilizar. Después de haber sido una colonia española durante cuatro siglos, de haber luchado durante décadas contra la opresión ibera, haber tenido corno ocupantes indeseables a los norteamericanos durante algunos años, a fines del siglo anterior y principios del presente; después de haber utilizado bandera propia durante casi seis décadas, tutelado o influidos más o menos -según las circunstancias- y ubicado dentro del ámbito occidental, con todas las ¡aplicaciones socio-políticas que esto conlleva, a partir de 1959 comenzando un tránsito que fue desde cortar amarras con el norte, implantar una economía socialista y ensayar un modelo político que si bien es cierto que dejaba atrás una etapa de asfixia social instalada a partir de 1953; remedó en buena medida el autodenominado socialismo real. A los efectos de este trabajo, sólo querernos resaltar que nuestros estudiantes devoraron multitud de manuales soviéticos que contenían "receta" para crear, conforme a las leyes objetivas, una sociedad muy justa con usos ciudadanos muy íntegros y que marcharían a un mundo que seria un "paraíso bello de la humanidad ", tal y como se canta en La Internacional. El desplome, aún no explicado científicamente, del autodenominado socialismo real destruyó demasiados sueños y dejó un hondo vacío espiritual en los creyentes de un sistema que adoptó una actitud confesional. Al reflexionar acerca de la derrota electoral del sandinismo en Nicaragua, en medio de la debacle de la izquierda, un conocido intelectual izquierdista como Eduardo Galeano considera: "... que el socialismo no murió, porque todavia no era; que hoy es el primer día de la larga vida que tiene por vivir" ...Sin embargo ante la derrota nicaragüense mencionada afirmó: " Cuando supe el resultado yo fui y todavía soy, un niño perdido en la intemperie en todo el mundo somos muchos" 1. Esta sensación, que de forma bastante poética nos narra Galeano, debió ser la sensación de desorientación y ansiedad que debió embargar a una gran cantidad de cubanos. En el documento final del ENEC en 1987, se le atribuían al joven cubano las siguientes características: hospitalario, abierto y alegre, trabajador, activo y creativo...tiende a la inconstancia, a la poca responsabilidad... Tiene un desarrollado sentido de solidaridad ante cualquier desgracia. En otro párrafo del documento se afirmaba: "... siente seguridad en lo personal y es independiente. Los aspectos negativos que se le atribuían eran... Se nota, en ocasiones, desconfianza en las relaciones personales, con tendencia al mimetismo y la doblez. Además se apuntaba... que la falta de valores éticos y espirituales, una de cuya manifestación es una conducta inadecuada en cuanto la moral sexual. También se aludía a "...cierta falta de objetivos y de esperanzas profundas que den un sentido a su vida...". "Lo que sí se reconocía un ambiente de mayor igualdad social..."2. Si aceptarmos lo planteado en el párrafo anterior, podemos inferir que la inconstancia, la poca responsabilidad y aún la seguridad, eran prohijadas por un Estado paternalista, que aseguraba la satisfacción de las necesidades básicas, brindaba oportunidad de cursar estudios superiores, aunque no siempre los deseados por el alumno; pero que garantizaban empleo y una seguridad social que iba mucho más allá de los recursos isleños. Además existía una convicción, bastante generalizada, de que ante una situación económica difícil no habría problemas, la Unión Soviética nos sacaría las castañas del fuego, como diría un español provinciano. Además eran de sobra conocidas las condiciones ventajosas en que se realizaba el intercambio comercial. Cuba recibía petróleo barato y vendía su azúcar, muy por encima de los precios existentes en el mercado internacional. Esto alentaba una sensación de seguridad pero también de dependencia económica y sicológica. Por otra parte , en la educación existía un marcado paternalismo, ya que se le decía al joven lo que tenía que hacer, cuándo y cómo. Esto lo relevaba de responsabilades y estimula el mimetismo y la doblez. Esto son sólo aspectos fundamentales. No se pueden considerar variantes, ya que este corto artículo se convertiría en un ensayo. Así las cosas, el desplome del campo socialista encontró una Cuba con escasas reservas monetarias, sin posibilidades de acceder a grandes créditos, ya que tenía una deuda externa considerable. Además, el águila norteña se afanaba en estrangular la economía cubana para propiciar el denominado efecto dominó. El derrumbe de un sistema socialista arrastraría al otro y éste, a su vez, al más cercano, hasta que todos se derrumbaran. Hasta una canción escrita en tierras extrañas, proclama con aires triunfales lo que creía una realidad: el fin del socialismo cubano. Esto condicionó un clima de incertidumbre, ya que no pocas estaciones radiales extranjeras reforzaban la idea del inminente fin. Los que confiaron que así sería se prepararon para acceder a un mundo parecido al del cuento de Aladino. En gran parte de la población se enseñoreó el escepticismo. Si a esto añadimos la grave crisis económica que todavía atravesamos, a la que se ha denominado Período Especial, con su secuela de escasez increíble de ropa, la poca posibilidad de adquirir todos los alimentos necesarios, la serie interminable de "apagones" por escasez de petróleo o rotura de equipos obsoletos, los planteamientos de estadistas de otras naciones: Cuba podría convertirse en algo semejante a Sagunto o Numancia. Así nació el desasosiego en no pocos. Sin contar la bajísima producción industrial. La reacción harto conocida fue: despenalizar la tenencia del dólar para aumentar el turismo y confiar en la industria de la Biotecnología. La situación se ha mantenido casi en fase de meseta y ha llevado a no pocos a desear el abandono del país, a buscar contratos en el extranjero, a la aparición de "jineteras" (prostitutas que se ofrecen a extranjeros), otras buscan un preso político para casarse. La Oficina de Intereses de los Estados Unidos garantiza el viaje al país septentrional. Al enfoque homogeneizante de la vida social ha sucedido una clara diferenciación entre los que tienen dólares y los desposeídos. Esto crea situaciones que atentan contra la integridad social, podríamos ejemplificar un caso de desintegración: existe una movilidad social descendente que pudiéramos ejemplificar, al referimos a los profesionales de alta calificación que pasan a realizar trabajos simples, empleados de carpeta de hotel, "barman", con la idea de acceder al dólar. Lo importante es poseer el verde papel, la procedencia no importa tanto. Aparecen manifestaciones consumistas: deseos de obtener lo último que aparece en la "shopin", esta es la forma criolla de nombrar la shop inglesa. Esto crea valoraciones erróneas en la juventud. La aparición de algunos prejuicios raciales y de tendencias destructivas y autodestructivas son fenómenos inquietantes. El alcoholismo, contaminación consciente con el virus del SIDA, suicidios, aparición de "gamberrismo" y otras manifestaciones juveniles de distorsión de valores son preocupantes. Aunque esto se da en proporciones bastantes elevadas en las sociedades consumistas; pero el hecho de poder constatar estos fenómenos es altamente preocupante por su reciente introducción. Es preciso detectar el origen y los posibles remedios a estas situaciones, que han obligado la Asamblea Nacional del Poder Popular a realizar audiencias acerca de la formación de valores y la educación de las nuevas generaciones. Creemos que es indispensable robustecer la sociedad civil, con especial énfasis en la familia, centro primero y más importante de socialización. La posibilidad de una sociedad más permisiva con los que difieren del discurso oficial sería saludable. Los límites serían: la actuación constructiva, de buena fe y el patriotismo. Es preciso destacar los valores basales de la sociedad: honestidad, preocupación por la familia y cohesión de la misma, responsabilidad sexual y eliminación del desenfreno en este aspecto; verdadera manifestación de la amistad, eliminación de manifestaciones -casi paranoides de desconfianza- supresión de la doble moral o simulación; aumento de las posibilidades del ejercicio libre de cualquier religión voluntariamente aceptada, que aunque garantizado en la Constitución, todavía sobreviven los prejuicios, gestados durante décadas. Es necesario también un acercamiento generacional: comprensión y apoyo a los jóvenes, no paternalismo manipulador -que lo ayuden a formar TUS PROYECTO DE VIDA, conforme a su propia valoración. La tarea más compleja es arreglar nuestra propia vida. Cuba y nuestro agredido planeta necesitan de un rescate espiritual, de una ética aglutinadora. No desde posiciones como: MI VERDAD Y SU ERROR, sino de la tolerancia mutua. Parafraseando a Martí, podríamos decir que hay que buscar lo que congregue y desterrar la división y el odio. En esto los jóvenes pueden enseñarnos mucho. Quiero en apretada síntesis referirme a los jóvenes cristianos. Cuando hablábamos de que la vida es un proyecto que se fundamento en el deber ser, muchos se preguntarán y ¿cuál es ese deber?, esto no constituye problema alguno para el cristiano, ya que Cristo nos dijo "Yo soy el camino, la verdad y la vida" (Jn. 14-36). Por lo tanto, es aquí donde se encuentra la respuesta, porque también nos dijo: "Del corazón del que cree en mí, brotarán ríos de agua viva" (Jn. 5-38). Así, que el proyecto individual y único de cada joven, basta con fundarlo en lo diseñado por Cristo; no de un Cristo lejano, que nos busca con mirada inquisitivo; no. Él es quien camina a nuestro lado, quien nos sostiene en horas difíciles. Pero la misión del cristiano es inculturar el evangelio en su medio. La fórmula es aparentemente sencilla; con amor para todos, amigos y enemigos. Sin ambiciones mundanas de ningún tipo. Al visitar nuestra provincia, en su homilía, nuestro Cardenal decía: " Si el amor cristiano expulsa el temor y gracias a ello nuestra Iglesia vive cada día más una primavera de la fe, que ha constituido un auténtico proceso de liberación interior para tantos cristianos, si el amor cristiano expulsa además el odio, propone caminos de reconciliación y paz, debe también expulsar del alma del católico cubano la desconfianza y el descorazonamiento". Próximo ya a la conclusión de estas meditaciones debemos repetir que la misión está raigalmente ligada a nuestra realidad: pensemos que la realidad no consiste en poseer mucho, ni depender de la moda, o aspirar a tener un automóvil. No convirtamos objeto alguno en dios sencillo que rija nuestra vida. La felicidad es interior. Al vivir el cristianismo dice el Cardenal: "Seremos capaces de sentirnos alegres con el bien, de no regocijamos con el mal, de aguantarlo todo y esperarlo todo". Esto es lo que se espera del joven cristiano.
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