ÍNDICE
editorial
.Háganse todos los cambios necesarios
nuestra historia
.La historia, los obreros del Cobrey la imagen de la Virgen de la Caridad
por Ignacio M. Ruiz Díaz
.Martí y el socialismo por CarlosValdés Sarmiento
documentos
.Encuentro Nacional Eclesial Cubano (ENEC)
educación cívica
.El talento y la fe por Lázaro Gómez Piquero
.Común unidad de amor porRedivaldo Rodríguez
especial
.Sobre Su Santidad Benedicto XVI
carta desde La Habana
.El cristianismo y la reconciliación por Félix Sautié Mederos
reflexiones
.Hacer lo mismo de otra manera por Herminio Josué Peña Otero
.El sentido de la vida en tiempos apocalípticos por Jorge Luis Lanza Caride
justicia y paz
.Diálogo y libertad religiosa en Cuba hoy por Sergio L. Cabarrouy
bioética
.Bioética de la persona desde una antropología cristiana por Jorge Suardíaz Pareras
religión
.Año Jubilar por P. Cirilo Castro
.Llamados a la Caridad por Tania Gómez Rodríguez
ecos diocesanos
.Premiación del concurso “Mi hogar en la navidad 2011”
.Encuentro de animadores de GDH en Pinar del Río
.La Colmenita “picó” fuerte en Pinar del Río
.La Iglesia junto al que sufre
.Encuentro de GNEES
.Viñales, reinauguración de su templo parroquial
.Celebran los 20 años de la Cáritas cubana. |
Entre los judíos antiguos, el año sabático extraordinario ó año jubilar, era celebrado cada 50 años, luego de haber tenido cada 7 años el jubileo ordinario, en este tiempo la tierra quedaba en descanso, se perdonaban las deudas, las tierras que habían sido enajenadas eran devueltas a sus propietarios originales, y todos los judíos que por su pobreza se habían visto obligados a contratarse como sirvientes eran liberados de la esclavitud.
Teniendo en cuenta estos criterios podemos decir que los jubileos se celebran desde la antigüedad, es decir, antes de Cristo. Ya en el año 1300 el Papa Bonifacio VIII instituye en la Iglesia el año jubilar o año santo, como se le conoce oficialmente.
En el año 1423 hubo de celebrarse un gran jubileo, que tuvo como objetivo levantar los sentimientos religiosos de los fieles de aquel tiempo.
Posteriormente, en el año 1470 el Papa Pablo II, fija el intervalo de los años santos, que serían cada 25 años, durante los cuales había que hacer una peregrinación a Roma u obras equivalentes según lo proclama el decreto pontificio. Los años santos extraordinarios o jubileos, son proclamados en ocasiones especiales, por ejemplo con motivo de la celebración del quincuagésimo aniversario de la ordenación sacerdotal del Papa.
Desde entonces y hasta el Concilio Vaticano II se han celebrado en la Iglesia varios jubileos, todos con su intención particular y con la intención universal de enaltecer a nuestro Dios y Señor, Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Con la celebración del Concilio, la Iglesia clarificó y superó muchos de los errores del pasado, contribuyendo a que se sintiera renovada sin cesar, acentuando la solidaridad con la humanidad en sus esperanzas e inquietudes y a que, confiada en Dios, afrontara con valentía la evangelización del hombre de estos tiempos.
Con el paso de los años, nos hemos percatado del gran regalo que fue el Concilio, pues este encauzó los pasos de una Iglesia más encarnada, el mismo abrió las puertas para la celebración del Jubileo del año 2000 y el comienzo de una nueva época para el mundo y para la Iglesia.
Etimología de la palabra Jubileo
Viene del latín «iubilaeus», literalmente quiere decir “el año del ciervo”
Para todos los cristianos, jubileo, año jubilar o año santo es la viva alegría, es año de gracia, en que se perdonan los pecados, se olvidan las deudas del pasado, es año de reconciliación y de diálogo.
La tradición de los años jubilares, está ligada a la concesión de indulgencias de un modo más generoso que en otros años. La Iglesia proclama un año de gracia y se afana para que todos los fieles, puedan gozar más ampliamente de esta gracia, que se nos ofrece como remisión de las penas que son consecuencia del pecado. Entre nosotros para recibir la indulgencia jubilar se deben cumplir las siguientes condiciones: confesión sacramental, comunión, peregrinar al Santuario del Cobre, oración por el Papa y sus intenciones. Por todas estas razones la Iglesia cubana invita a todos a la celebración alegre y gozosa de este gran acontecimiento “el jubileo por los 400 años del hallazgo y presencia de la Bendita Imagen de la Virgen de la Caridad en las costas de Cuba”.
Durante muchos años la Iglesia ha vivido la experiencia jubilar, experiencia que en cada momento de nuestra historia, ha tenido el objetivo de animar a los fieles, alentando su vida espiritual.
De todo lo anterior nos da testimonio la historia de la Iglesia, sobre todo en la celebración del jubileo del año 2000, tiempo de abundante gracia en que el Papa Juan Pablo II, pidió públicamente el perdón para la Iglesia Católica por los errores cometidos en el pasado, con la intención de que la Iglesia entrara purificada de sus culpas en el nuevo milenio.
En enero de 1998 el Papa mensajero de la verdad y la esperanza, visitó nuestra tierra cubana, en dicha visita celebró multitudinarias eucaristías, en las que pidió por la reconciliación entre todos los cubanos y resaltó la importancia del catolicismo para la formación de nuestra nación.
En la eucaristía celebrada en Santiago de Cuba, coronó la Bendita Imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, como Reina y Patrona de la República de Cuba. A partir de ese año la Iglesia cubana, a pesar de sus limitaciones, comenzó una nueva y gran etapa: la de la recuperación de valores, tradiciones, costumbres etc, que estaban empolvadas por el paso de los años.
La exhortación del Papa nos emplazó a prepararnos para el acontecimiento que hoy nos ocupa: la celebración del año jubilar por el cuarto centenario del hallazgo y presencia de la Bendita Imagen Virgen de la Caridad del Cobre en las costas cubanas.
Dicha celebración es un hecho que reviste singular importancia para la Iglesia que vive su misión en medio de este pueblo, es asimismo motivo de alegría para toda Cuba, de la que también forman parte los cubanos que viven más allá de las fronteras geográficas del país, porque somos un solo pueblo.
Vivir este año jubilar, tiene un objetivo: celebrar los 400 años de la presencia de la Imagen de la Caridad del Cobre, para que todos los cubanos nos encontremos con Jesucristo.
Es por todo esto que en este momento privilegiado de la historia, es necesario una mirada a nuestro pueblo con los ojos de María, para preguntarnos:
¿Qué necesita Cuba?¿Qué nos ofrece la Caridad?
El pueblo cubano, la familia cubana, cada cubano y cubana, donde quiera que estén, como quiera que piensen, han de seguir sintiendo a la Virgen de la Caridad, como la Madre que escucha siempre a sus hijos, les protege y les acoge
En nuestras ansias de recibir en este año jubilar, el perdón de los pecados, para nuestra sociedad y el inmenso deseo de recibir la gracia abundante de Dios sobre esta nación, es necesario valorar de manera especial la familia, institución medular de la sociedad que necesita reconciliarse, perdonarse y sanar sus heridas; es así como esta gran familia de cubanos puede fortalecerse y aspirar a un futuro mejor.
La familia católica en Cuba ha de sentir este año 2012, como un nuevo Pentecostés, haciendo vida los dones del Espíritu Santo, los valores del Evangelio de Jesucristo; en este empeño nos acompaña siempre la Virgen de la Caridad del Cobre, modelo de nuestra Iglesia cubana. Ella ha acompañado a este pueblo casi desde los inicios de su historia, también ha acompañado el despertar evangelizador de nuestras comunidades y ha sostenido la fe de nuestra gente sencilla. Ella seguirá inspirando la misión de la Iglesia, pues es signo vivo de la unidad del pueblo cubano y de la comunión a la que estamos llamados todos en Cristo por el amor.
La Iglesia cubana, une sus intenciones jubilares a las del Papa Benedicto XVI, que nos visitará próximamente como peregrino de la Caridad, para decirnos lo que tantas veces hemos proclamado como lema durante el trienio preparatorio “A Jesús por María, La Caridad nos une”, él nos bendecirá, cumpliendo así la misión que Jesús encomendó a los pastores de la Iglesia, “Bendecid a mi pueblo”.
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