mayo-junio. año 4. No.19. 1997


MEMORIA CULTURAL

 

TEATROS...

ALGO DE SU HISTORIA EN CUBA

por Adalberto Cabrera Espinosa

 

Cultura se define como desarrollo intelectual y artístico, cultivo de las letras, ciencias, del saber; muchas son las formas que el ser humano tiene para superarse; las artes contribuyen como ninguna otra a realizar tan justa aspiración, en las muchas manifestaciones en que éstas se dividen escogemos en esta oportunidad el teatro, por su significado, por lo que gusta, por sus altos valores, sus creaciones, por lo que contribuye como formador de la cultura, costumbres, sus aportes, representatividad, etc.

 

El teatro cubano cuenta con una rica historia y consagradas figuras, que han ayudado a nuestra formación, para muchos además parte de nuestra historia.

 

En nuestra ciudad, allá por el año 1838, surgió a la vida pueblerina de la entonces aldea de Pinar del Río, como local provisional de representaciones teatrales, el que recibió el nombre de "Lope de Vega", con paredes de tablas rústicas y techumbre cobijada de guano, con un aspecto deprimente. Ello constituía en dicha época el único entretenimiento con que contaba la exigua población de entonces; había que llamarlo de alguna manera, y se encontraba situado de acuerdo con un plano del año 1844 levantado por el topógrafo Mariano Carlés y Casadevall en un punto próximo al actual cine "Pedro Zaydén", cercano a la esquina que entonces formaban la calle Real del pueblo -hoy Martí- y el camino a Río Feo, o "camino a Mantua", actualmente calle Rafael Morales, anteriormente identificada por los nombres San Juan o Manuel Landa. La provisionalidad del mismo duró hasta bien entrado el año 1845. En ese año se acabó de construir y se inauguró un local de paredes de madera y techo de tejas y fué operado como empresa por los señores Viñas y Gener. Este teatro con nuevas condiciones se levantó en la esquina de la calle real y Colón, en el mismo lugar donde hoy se levanta el actual "Milanés". Sus empresarios como dijimos le llamaron "Lope de Vega" en homenaje al genial autor español de "Fuenteovejuna" y de otros tantos clásicos de la literatura universal. Dos años más tarde, en 1847 el teniente gobernador don Dionisio Mondéjar le introdujo algunas modificaciones y otras mejoras a tono con el auge que iba adquiriendo nuestra población.

 

Poseía 32 varas de largo por 20 de ancho, un sencillo escenario, 34 palcos, 150 lunetas, localidades interiores -tertulia o guanajera- y servía además como alojamiento de tropas españolas. Así se mantuvo hasta 1880 en que lo adquiere el licenciado Félix del Pino Díaz, quien lo reedifica y construye con sus paredes de mampostería, y mejora notablemente su aspecto.

 

El 28 de noviembre de 1898, al abandonar las tropas españolas la ciudad de Pinar del Río al mando del Coronel Juan M. Pinillos, hacen su entrada requeridas por el entonces alcalde municipal Leopoldo Sánchez Canals, las tropas cubanas al mando del general Juan Lorente de la Rosa, y para festejar el triunfo en el entonces teatro pinareño se da una gran fiesta y un banquete de gala; y ese propio día, su empresario Del Pino Díaz le sustituye el nombre por el actual "José Jacinto Milanés" en homenaje al poeta matancero, por el que sentía gran admiración.

 

El 22 de Agosto se reinaugura, año 1922, después de permanecer algún tiempo cerrado por la reconstrucción de que fue objeto, y se presentaba a la compañía teatral de operantes que dirigía Ortiz de Zárate, muy popular en los citados tiempos, hasta 1966 en que se adapta y remoza. Antes de 1907 se le fabrica la azotea y se introducen algunas mejoras, reinaugurándose el 22 de Agosto de 1922, como consignamos anteriormente. Estas obras fueron dirigidas por el ingeniero Carlos M. de la Rionda, y por su escenario se presentaron diversos espectáculos que incluyeron destacados actores y actrices, notables compañías dramáticas, cómicas, galanes, chispeantes vedettes, tiples, cantantes populares, líricos, operáticos, óperas, operetas, zarzuelas, bufos, bataclanes estudiantiles, orquestas típicas, sinfónicas, en fin todo el arte escénico en sus múltiples facetas y manifestaciones.

 

También el Milanés desdoblado en cinematógrafo vivió la época dorada del cine silente y del sonoro y del "vitaphone" a partir de 1930, con posterioridad volvió a ser escenario de los mejores espectáculos teatrales y en la actualidad es nuevamente remodelado y adaptado para continuar siendo exponente de nuestras mejores tradiciones artísticas.

 

Muchos de los nombres de nuestros principales teatros se pierden en el recuerdo o sólo quedan crónicas al respecto. Así tenemos el "Sauto" de Matanzas, inaugurado el 26 de abril de 1863 con el nombre inicial de "Esteban" en honor al gobernador de la provincia, el 6 de Mayo de 1899 adoptó el que lo identificara posteriormente. El Gran Teatro de La Habana en 1883, El Terry de Cienfuegos, La Caridad de Santa Clara. En La Habana en 1883 el construído por Ramón Irijoa y que durante años adoptó ese apellido, posteriormente "Martí". Aunque su edificio no es el mismo, el teatro Payret data del año 1877, tuvo varios dueños y finalmente lo dedicaron a cine. El Alhambra fundado en 1900, se derrumbó en 1935. El primero que se construyó fue El Coliseo, El Diorama, que estuvo en la esquina de Industria y San José, El Reina, después llamado Cuba, El Villanueva inscripto en nuestra historia por la vinculación que tuvo en 1869 con importantes sucesos acaecidos en esa fecha. El Coliseo fue más tarde El Principal, similar a los teatros europeos, se hizo a iniciativa del Capitán General Marqués de la Torre, y las obras las dirigió el ingeniero Antonio Fernández Trevejo, se terminó en el año 1775. El Reina abrió sus puertas en Santiago de Cuba el 30 de Junio de 1850 con el nombre oficial de teatro de la reina Isabel II, su arquitecto el santiaguero Manuel Heredia Ivonet. Tacón fue después Nacional, hoy "García Lorca", construído por Francisco Marty y Torrens, rico hombre que controlaba varios negocios, y finalmente agreguemos que El Villanueva fue construído por Miguel Nin y Pons, estaba situado en Zulueta, entre Colón y Refugio, y se inauguró con un gran baile de máscaras en 1847 con el nombre de Circo Habanero. En 1853 se le dio el nombre de "Villanueva" en honor del conde así nombrado, y en 1869 actuó en el mismo la primera compañía de Bufos Cubanos.

 

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