mayo-junio. año 4. No.19. 1997 |
| OPINIÓN |
NUEVOS HORIZONTES DE RECONCILIACIÓN por María Cristina Herrera |
Lo sucedido en meses recientes en Cuba y a los cubanos por el paso desbastador del ciclón Lili invita a una reflexión que desborda los parámetros naturales y humanos de la tormenta. Por primera vez en las cuatro décadas de tiempo y distancia entre los hijos de Cuba una mala jugada de la Madre Naturaleza tiene consecuencias positivas en el plano sociocultural A lo largo de más de tres décadas de incomprensiones y desconfianzas dividiendo la gran familia cubana buscábamos infructuosamente la fórmula para cambiar la química entre tantos cubanos de aquí y de allá. Después del golpe destructor de Lili por zonas del centro de Cuba surge un impulso que pudiera ser un paso en el camino de la reconciliación nacional. De manera espontánea y pública en Miami y otras localidades de la Diáspora se pasaron por alto las barreras políticas o emotivas para expresas solidaridad y humanidad hacia sus compatriotas necesitados de apoyo material y moral. Unos pocos contaminaron ese fraterno esfuerzo con etiquetas tendenciosas y divisivas. La mayoría simplemente llevó su paquete o su cartucho con provisiones a los lugares señalados para recibir y ordenar esos donativos. La Iglesia en Cuba a través de CÁRITAS se dispuso rápido y eficazmente a recibir y cooperar en el proceso de distribución de esa ayuda. De este lado, también la Iglesia jugó un papel cimero de liderazgo y servicio humanitario. Hay que señalar que la Iglesia y CÁRITAS CUBA hacen este trabajo de muchas maneras -con ciclones y sin ellos- desde hace ya varios años, sin publicidad y sin propaganda, sin fotos y sin videos y, por supuesto, sin alboroto politiquero El genuino servicio a los demás se hace con hechos y no con palabras. A pesar de los escollos encontrados en la realización de este esfuerzo generoso y fraterno -de cubano a cubano- lo significativo y trascendente es que se ha roto el hielo candente de la agresividad Muchos compatriotas de acá abrieron de par en par sus mentes, sus corazones y sus bolsillos para aliviar siquiera un poco las penurias de sus hermanos en el terruño Venciendo las maniobras egoístas y manipuladores de los peores intereses en sectores de exiliados cubanos, el pueblo trabajador y generoso se hizo presente en las bolsas de arroz y frijoles; en la latería múltiple; en los suministros diversos para los niños y los ancianos y en las interminables colas que por varios días colmaron las zonas estipuladas para recibir donaciones de todo tipo. La distancia que muchos recorrieron temprano en la mañana camino al trabajo; a la hora del receso para almorzar o en la nochecita rumbo a casa Todo esto fue un emocionante espectáculo que nos enseña lo mejor de la fibra moral y patriótica que se conserva en el alma de tantos que vivimos en el agobio del consumismo hedonista. Muchos de nosotros los que laboramos si descanso en el quehacer de la reconciliación cubana atisbamos una lucecita en el horizonte Esa inercia enloquecedora que sentimos, a ratos, como un gran muro de contención pudiera comenzar a diluirse El proceso de acercamiento material y espiritual ha recibido un buen empujón Tendríamos que seguir nutriendo ese impulso positivo que ya es imparable Todos los días oímos que alguien de aquí hace algo -simple o complicado- para tender una mano a familiares o amigos allá que necesitan una medicina, una pieza de respuesto, una gestión para viabilizar algo importante -una beca; una invitación para venir de visita; una invitación para participar en alguna actividad profesional o cultural; una gestión para asuntos médicos-. Todo este trasiego humano es bien conocido por ese pueblo cubano que vive en Cuba y fuera de ella. Hemos de apuntar que gran parte de todo esto se mantiene en curiosa discreción, a pesar de que ésta no es una de nuestras virtudes como conglomerado humano Sería una obra de interés cultural, científico y literario el poder sacar a la luz todas esas historias escondidas de fraternidad, sacrificio y solidaridad. La anunciada visita de Juan Pablo II a nuestro país consolidará esta dinámica de esperanza para todos los cubanos. El historial de este hombre peculiar promete un cúmulo de bondades y alegrías a su paso por nuestros caminos y veredas insulares: nosotros sabemos que el Santo Padre sabrá disfrutar con su alma de actor, literato, filósofo y místico la belleza de nuestros paisajes y el calor de nuestra gente Cuba se enriquecerá con el paso del Hijo Favorito de Polonia pero Wocjila saldrá enamorado de la Isla como tantos a lo largo de los siglos. Un poco a empujones y por motivos naturales , los cubanos hemos tropezado con posibilidades concretas de hacer algo tangible y demostrar sensibilidad y responsabilidad ante la tragedia de nuestros hermanos en la Isla: a veces un simple gesto significa muchísimo más que mil palabras como reza el viejo dicho "obras son amores y no buenas razones " Nuestro José Martí dice "lo que un grupo ambiciona cae , perdura lo que un pueblo quiere " Rumiemos juntos el sentido común y profundo de estas sabias palabras en nuestra tradición oral y lo propuesto por el más cubano entre los cubanos. Para en verdad calibrar a alguien lo más importante es lo que esa persona hace No importa tantos cubanos hacen qué cosa sino que se haga lo que hay que hacer Escribiendo esto me salta en la memoria otro decir de nuestra sabiduría popular, "las palabras convencen , pero los ejemplos arrastran ". La otra noche escuché por una emisora radial local que estadísticamente la ayuda recogida equivalía a un 2% de la población cubana total del área (la manera de hacer este cálculo todavía no la entiendo bien). Pero aún si así fuese , recordemos la proporción de levadura que lleva el pan Como pueblo de Dios que somos es útil recordar además que las fuerzas del mal se nutren principalmente del cansancio de los buenos Y que en nuestra visión del mundo y de la edificación del Reino, la cooperación nuestra no es algo que podemos marginar sin más Por designios del Padre, las mujeres y los hombres comprometidos en el Plan de Dios no podemos alegremente dar la espalda a las exigencias de nuestro bautismo Nosotros no tenemos la excusa de la ignorancia; la presencia amorosa del Espíritu sostiene e ilumina la brega cotidiana entre luces y sombras hemos de mantener la fe y nutrir la esperanza para no desmayar en el trabajo común como pueblo que forja sus mejores destinos. No es nuevo para mí, por demás, el cavilar sobre la reconciliación nacional y sus posibilidades. No desconozco los problemas que este empeño conlleva. Cuba como pueblo y como nación sufre una carga enorme y difícil que, por su peso moral, sociocultural y emotivo desafía el lograr esta tarea con algún éxito El agudizar la conciencia de su complejidad y dificultad es requisito básico para poder comenzar la labor con probabilidades de caminar pasito a pasito, conquistando los obstáculos y venciendo frustraciones y el cansancio que inmancablemente debilitará la voluntad de muchos. Aparte de la oración constante y abierta al Espíritu tenemos que ir esbozando un programa modesto y viable: la experiencia en estas cosas nos dice que las empresas delicadas y complejas hay que impulsarlas con dinámicas sencillas y firmes y nutrirlas con una secuencia de logros pequeños que establezcan la confianza necesaria para proseguir la marcha hacia las metas propuestas. Ya que hay heridas, resentimientos, desconfianzas y desconocimientos que restañar y disipar entre todos nosotros allá y acá, tal vez para romper el hielo y empezar un micro-experimento ad intra, los cristianos podemos testimoniar la necesidad y realidad de la reconciliación en todas sus aristas , nos daría la luz y una praxis creativas que aumentarían la efectividad personal y colectiva dentro del proceso reconciliador. Por todo esto, por la programada visita pontificia y porque sí sigamos en comunicación múltiple y retroalimentaria Testimoniemos así que se puede superar toda clase de problema o dificultad. La información no sólo gana las guerras , sino que mejor aún fomenta la paz y la cooperación integral de todo un pueblo. AMÉN!.
1997 ¿AÑO DE DIÁLOGO Y RECONCILIACIÓN CON LAS IGLESIAS Y LOS CREYENTES? por Enrique López Oliva. La Habana. Si en 1992 comenzaron a abrirse espacios para las Iglesias cristianas y los creyentes religiosos en general en Cuba, luego del IV Congreso del Partido Comunista de Cuba, en octubre de 1991, actualmente muchos se preguntan, dentro y fuera de la isla, si 1997 será el año del "diálogo y la reconciliación" entre las Iglesias y el estado revolucionario, y si la anunciada visita a Cuba del Sumo Pontífice de la Iglesia Católica, en enero de 1998, será su punto culminante. El encuentro en Roma, el 19 de noviembre pasado, entre el presidente Fidel Castro Ruz y el Papa Juan Pablo Segundo, que dejó al primer mandatario cubano "conmovido y emocionado", según él mismo declaró a la prensa internacional, fue interpretado por muchos como un "acontecimiento histórico", que para el diario romano "La República" hizo caer el muro del Caribe"(1) . Recodemos que en el IV Congreso del PCC se acordó el ingreso en sus filas de personas con creencias religiosas -sólo en el primer año fueron admitidas en sus filas unos cien creyentes- y posteriormente, en 1992, se modificó la Constitución Cubana, insistiendo en el carácter laico del estado cubano. Hay que tener en cuenta que en el actual proceso de diálogo incide la búsqueda de respuestas de parte de la religiosidad, la conducta religiosa y la actuación de las iglesias, al impacto en la sociedad de radicales transformaciones económicas en curso hoy en la isla y específicamente a la introducción de la llamada "lógica del mercado", que provoca no pocos desconciertos y tensiones en amplios sectores de la población.
IMPACTO DE LOS CAMBIOS
En un estudio realizado recientemente titulado "Análisis de la Realidad Actual", por el Centro de Estudios del Consejo de Iglesias de Cuba, que agrupa a quince denominaciones o iglesias evangélicas y protestantes, y a seis movimientos ecuménicos de las 54 iglesias evangélicas y protestantes legalizadas en la isla, se habla del surgimiento de "valores emergentes", de un incremento de la mística, de la religiosidad, así como la aparición e incremento de fenómenos sociales negativos, como la prostitución, eufemísticamente llamada "jinetería", la malversación y la doble moral. "Nuestro país, en la realidad actual, no está exento de vivir una crisis de valores a nivel social y ha tenido que protagonizar severas restricciones", expresa el documento citado(2) . Fenómenos como el desarrollo de diversos tipos de propiedad, la aparición vertiginosa de empresas privadas con capital estatal y en ocasiones extranjero, la introducción de métodos gerenciales propios del capitalismo, el desarrollo del trabajo "por cuenta propia" o privado, la aparición de un sin número de puestesitos de ventas de café y otras chucherías, o "tente en pie", de las "paladares" -restaurantes o fondas privadas- con nombres sugerentes como la "Casa de Tato", La "Carlita", "Los cactus", "Villa Babi", y otras empresas modestas producto de la iniciativa popular, como poncheras, talleres de arreglos de bicicletas, todo unido a la circulación de monedas libremente convertibles, que se pueden cambiar libremente, y de un creciente número de establecimientos que venden de todo, incluso medicinas, juguetes y pastelitos de queso y guayaba, que no se encuentran en las tiendas que venden en moneda nacional; mientras los ingresos de la población, de la mayoría, siguen en moneda nacional, a excepción de un grupo de "elegidos", que tienen la oportunidad de recibir parte de su salario en los tan anhelados "fulas", profundiza sin dudas las diferencias sociales y no dejan de estimular un cierto tipo de antagonismo social. Ante todo este complejo panorama se suele reflexionar sobre el desarrollo en nuestro país de la llamada "sociedad civil", desde diferentes perspectivas y opciones políticas y filosóficas, y se producen diversas propuestas de organización de la sociedad civil en Cuba a partir de las Iglesias, para algunos estudiosos la principal forma de sociedad civil existente en la sociedad cubana. Se organizan seminarios, encuentros, simposios, talleres, etc... y se publican artículos sobre el tema(3). Y no faltan ocasiones de que se presente la "sociedad civil" como una alternativa política al proyecto político vigente en el país, en ocasiones se alienten fórmulas elaboradas en el exterior y se manipula el concepto con fines políticos diversos. Es difícil en Cuba que cualquier análisis político no caiga bajo el primer conflicto entre Cuba y los EEUU(4), lo que obstaculiza en cierta medida exámenes objetivos, no cargados ideológicamente, y lleva a condicionamientos tendenciosos.
SE INICIA EL DIÁLOGO
A todo lo largo de la isla se están celebrando encuentros entre primeros secretarios del PCC y presidentes del Poder Popular, así como con funcionarios de los Ministerios de Justicia, Interior y Educación, principalmente, y líderes de las iglesias y denominaciones evangélicas y protestantes, miembros o no del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC)(5). Algunos estiman que estas reuniones son sólo encuentros y que hace falta pasar a un diálogo profundo y franco. Reuniones similares se programan con jerarcas y líderes laicos de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana, la única institución religiosa con obra a todo lo largo de la isla. El cardenal italiano Camilo Ruini en una homilía en la catedral de la Habana, el 3 de enero de este año, insistió en que "debemos emprender esfuerzos serios de diálogo que nos hagan superar los prejuicios del pasado y con la mirada puesta en el futuro"(6). Ruini, Vicario del Papa para Roma y presidente de la Conferencia Episcopal de Italia insistió en que "las sociedades donde se están realizando reformas económicas no deben caer en la tentación de los nuevos materialismos individuales que olvidan la solidaridad humana y la justicia social". En otro momento, habló del "falso diálogo" que se basa "en la sospecha del otro", y reclamó en la catedral de Holguín que "los cristianos tienen el deber de participar en el diálogo público" y que "es indispensable que los laicos tengan espacios donde prepararse en las materias sociales, tengan tiempo y estructuras para entrenarse en ese diálogo y tengan interlocutores igualmente interesados(7). Al respecto se está creando una gran espectativa con la tercera Semana Social Católica, anunciada para el 22 al 25 de mayo, en la casa de Retiro del Cobre, con temas tan actuales como reconciliación y paz, moral social y economía, libertad y responsabilidad, y promoción humana y Derechos del hombre. El diálogo entre la Iglesia católica y el estado cubano se institucionalizó a partir de la visita a Cuba en octubre de 1996, del secretario de las relaciones con los Estados de la santa Sede, Mons. Jean Louis Touran, y recibió un fuerte espaldarazo con la entrevista entre el presidente Fidel Castro y el Papa Juan Pablo Segundo(8). El diálogo entre la Iglesia católica y el estado cubano adquiere características que lo distinguen de otros diálogos con instituciones religiosas debido a ciertas peculiaridades de la Iglesia católica, como son el verticalismo jerárquico, el marcado clericalismo, acentuado en las primeras dos décadas del proceso revolucionario, en que se autodisolvieron muchas asociaciones laicales y muchos cuadros laicos de experiencia abandonaron la isla, por razones de diverso tipo. A lo que habría que agregar una fuerte vinculación entre la Iglesia local y la Santa Sede romana, de la cual depende la primera en muchos aspectos.
UN AMBIENTE PROPICIO DE DIÁLOGO
Existe el consenso en diversos círculos de que se ha ido creando en Cuba un "ambiente de diálogo" en el que de alguna forma participan todos los sectores religiosos, incluso los judíos en sus diversas vertientes (ortodoxos, conservadores y reformados) y las religiones cubanas de origen africano. Aunque se viene avanzando más en el diálogo Iglesia-Estado, también tiene lugar actualmente un tímido comienzo de diálogo interreligioso(9), el que quizás, está más atrasado y resulta más complejo por diferencias de carácter cultural, condicionamientos teológicos y prejuicios muy arraigados. Algunos han manifestado que en el actual proceso de diálogo existente en Cuba falta una mayor comunicación entre todos los factores, el desarrollo de una "cultura del diálogo", un papel más activo de los académicos, muy influenciados por el secularismo, al igual que en otros países, la necesidad de desarrollar espacios no oficiales de diálogo que contribuyan con investigaciones, intercambios, reflexiones, a romper esquemas y posibiliten un mayor conocimiento del otro, respetando la diversidad. No faltan los que temen ir al diálogo porque estiman que pueden en el mismo perder su identidad propia y ser objeto de manipulación por instancias que disponen de más recursos y experiencias en estas lides. Las llamadas "iglesias históricas evangélicas" y también la iglesia católica desconfían, por ejemplo, de los nuevos movimientos religiosos de corte pentecostés y de su rápido crecimiento, muchas veces producto de campañas agresivas, que suelen arrancarles adeptos. Lo mismo ocurre con muchos militantes del PCC, que rehusan dialogar con los creyentes sobre temas relacionados con la religión, y que ven no sin preocupación el papel cada vez más influyente que asumen las agrupaciones religiosas en la vida social cubana. La formación "ateísta-científica" de muchos militantes comunistas cubanos, a partir del estudio de manuales de "marxismo-leninismo" importados de la antigua URSS, actúa desfavorablemente en la capacidad cultural e ideológica de comprensión de los nuevos fenómenos que se producen en el campo religioso, tanto en Cuba como en el resto del mundo.
ALGUNOS ANTECEDENTES
A mediados de 1996, el veterano líder ecuménico presbiteriano Rafael Cepeda, rector del recién creado Instituto Superior de Estudios Bíblicos y Teológicos (ISEBIT) y presidente de honor del Consejo de Iglesias de Cuba, envió una carta al presidente del CIC, Rev. Oden Marichal, en la que le expresaba su preocupación porque "algunas personas se quejaban de que las relaciones entre la Iglesia y el Estado no iban bien". Esta y otras informaciones similares condujeron a una reunión entre la presidencia del CIC y José Ramón Balaguer, miembro del Buró Político del PCC, encargado de la esfera ideológica, y de la Jefa del Departamento sobre Asuntos Religiosos del CC del PCC, Caridad Diego. Ambos dirigentes comunistas cubanos, según trascendió, insistieron a la dirigencia del CIC de que en relación con la política del PCC hacia la religión "no había desvíos, ni modificaciones" y que se mantenía la política partidaria de "poner fin a todo tipo de discriminación hacia los creyentes y las iglesias". "La política de la revolución en relación con las Iglesias y los creyentes no tiene retroceso y es irreversible", afirmó en igual sentido el diario oficial "GRANMA", el 27 de diciembre, en una nota titulada: "Continúa el diálogo con líderes de religiones evangélicas"(10). Con vistas a esclarecer la situación, una delegación de la presidencia del CIC, encabezada por su presidente, el Rev. Oden Marichal, y el secretario, Rev. Otoniel Bermúdez, iniciaron un recorrido por las provincias orientales, desde donde llegaron más quejas y que se extendió a otros puntos de la isla. A partir de este recorrido se elaboró "un informe privado" de unas diez páginas, a un espacio, el que fue entregado personalmente a la Dra. Caridad Diego, quien, aunque reconoció que persistían algunos problemas, recalcó que la "política del PCC es que no puede haber discriminación hacia los creyentes" y propuso la celebración de una serie de reuniones entre funcionarios del PCC, que atienden los asuntos religiosos y autoridades locales de diversas provincias, con líderes eclesiásticos, para esclarecer los conflictos y tratar de buscarles una solución. Tres puntos fueron básicos en la encuesta realizada por la presidencia del CIC y sirvieron de base al informe: la discriminación por motivos religiosos, el crecimiento de la membresía en las iglesias y el desarrollo de "casas culto" (templos improvisados en casas particulares). En una reunión en la Habana de la Junta Directiva del CIC, el Rev. Oden Marichal explicó a los representantes de las iglesias y movimientos ecuménicos miembros del CIC, que la Dra. Caridad Diego le insistió que "ni la policía, ni el Ministerio del Interior, ni de Justicia..., pueden intervenir en asuntos con las iglesias, si antes el PCC no ha intervenido en busca de una solución política", y se manifestó muy receptiva al informe elaborado por la presidencia del CIC, que se comprometió en estudiar con atención.
EL CRECIMIENTO DE LAS IGLESIAS
La mayoría de los conflictos entre funcionarios estatales y algunos líderes de Iglesia se derivan principalmente de un extraordinario crecimiento que tiene lugar en el campo religioso, así como a la aparición de nuevas iglesias o denominaciones y grupos religiosos, que no están legalmente inscritos y que funcionan en la práctica clandestinamente, aunque bajo cierta tolerancia. Desde 1963 no se inscriben en Cuba nuevas agrupaciones religiosas. Actualmente hay en la isla funcionando alrededor de siete mil lugares de culto cristiano o de oración, donde los cristianos se reúnen periódicamente, en forma legal o ilegal. Se calcula, por los líderes de las iglesias, que la población evangélica practicante se aproxima al medio millón. Si se le suma la asistencia a la misa católica, la cifra de participantes se aproxima al millón, algunos consideran algo abultada esta cifra. Funcionan en Cuba 646 templos y capillas católicas, 948 templos de Iglesias no católicas, en su mayoría más pequeñas que las católicas, 548 casas-culto evangélicas autorizadas y alrededor de tres mil no autorizadas. Las "casas-culto", aparecieron a finales de los 80, como una respuesta ante las dificultades de poder construir nuevos templos, y se desarrollaron con fuerza a partir de 1990, como una solución al crecimiento de la membresía. Hay nuevos barrios construidos luego del triunfo revolucionario, que no disponen de templos y las autoridades sistemáticamente les niegan a las iglesias la posibilidad de alquilar locales del Estado para realizar actividades religiosas o sociales vinculadas a la Iglesia. Una excepción fue el Concierto de Año Nuevo, que se realizó el seis de enero, organizado por el Consejo de Iglesias de Cuba, en la Sala "Alejo Carpentier", del Gran Teatro de La Habana, que resultó pequeña para el público que concurrió. A la actividad asistió la Jefa del departamento sobre Asuntos Religiosos del PCC. Varios líderes evangélicos han planteado la posibilidad de que se autorice la construcción de "Templos Interdenominados", pero esta idea no ha prendido en muchas iglesias y denominaciones cuyos líderes prefieren poseer sus propias instalaciones. No obstante, actualmente hay grupos religiosos, que no disponen de locales propios, que funcionan bajo el amparo legal de otras iglesias o del Consejo de Iglesias, que las han acogido fraternalmente. Otras, sin embargo, temen prestar sus instalaciones por que esto podría facilitar escisiones en su iglesia, o molestar a feligreses mas tradicionales.
LA LAICIDAD DEL ESTADO
A partir de los cambios ocurridos en la Constitución Cubana en 1992, en que se hizo énfasis, en el carácter laico del estado cubano, lo que equivale, por lo menos legalmente, a ser neutral frente a la temática religiosa, se ha ido conformando un nuevo concepto del estado laico, que algunos en las iglesias perciben tiende a limitar sutilmente el espacio social de las iglesias en una sociedad donde predomina la propiedad estatal y el control por el estado y el PCC de las instalaciones sociales y la vida en general, incluyendo los medios de comunicación, la enseñanza y la cultura. Las iglesias y las agrupaciones laicales religiosas se ven obligadas a realizar todas sus actividades en locales religiosos, muchos de los cuales resultan pequeños ante el crecimiento de la membresía.
PROBLEMAS LEGALES
Existen un sin numero de problemas legales derivados de compras ilegales de locales, y de terrenos, de construcciones o remociones no autorizadas, o que violan las disposiciones vigentes, de donaciones sin proceso legal y de otro tipo. Hay líderes religiosos que se han manifestado a favor de la promulgación de una "Ley de Culto", para "saber a qué atenerse". Otros temen de que una "Ley de Culto", conlleve mayores regulaciones y trabas al desenvolvimiento de la vida de las iglesias e incluso la introducción de impuestos. Algunas veces los conflictos llegan a posiciones extremas, como el ocurrido en el pueblo del Guayabo, en la provincia centro-oriental de Camagüey, donde autoridades locales ordenaron la demolición de una Casa Pastoral, con el argumento de que la construcción era ilegal. Otro problema se deriva de que los permisos para realizar cualquier obra en un templo o casa parroquial suelen demorarse mucho tiempo, a veces meses e incluso años, y cuando se otorgan entonces existen las dificultades para poder adquirir los materiales, ya que en muchas ocasiones los establecimientos estatales, encargados de ellos, alegan que no disponen de materiales de construcción para las iglesias, ya que existen otras obras sociales priorizadas, o se les fijan precios muy elevados que están por encima de las posibilidades.
FINANCIAMIENTO
Otras dificultades están motivadas por el hecho de que muchas actividades de las iglesias se tienen que financiar con moneda libremente convertible, mientras que los feligreses solamente hacen sus ofrendas en moneda nacional. Esto ha conducido a una creciente dependencia económica con el exterior de muchas iglesias y agrupaciones religiosas, lo que tiene diversos tipos de implicaciones y lleva a una pugna entre las diversas instituciones religiosas en busca de fuentes de financiamiento, compitiendo con proyectos. Prácticamente ninguna Iglesia en Cuba hoy sobrevive con sus propios recursos económicos.
CONCLUSIONES
Aunque existen muchos escépticos, la mayoría de los líderes y muchos laicos, tanto católicos como evangélicos, y de otras religiones, confían en que poco a poco se irán resolviendo los problemas. "Es el momento de marchar juntos hacia la solución de los problemas nacionales y perdonar pasados agravios mutuos", comentó un sacerdote católico. La anunciada visita del Pontífice Católico a Cuba, en enero de 1998, ha sido interpretada por muchos como una señal de normalización creciente de las relaciones Iglesia-Estado. Muchos son los que perciben 1997 como un año de diálogo, en que la religión desplaza otros temas en la atención del público e incluso de la prensa internacional que cubre los asuntos cubanos. Muchos estiman que el diálogo que se ha iniciado entre la Iglesia y el Estado es el primer escalón hacia un diálogo mayor entre todos los sectores de la sociedad cubana, incluyendo a la diáspora cubana. Los católicos cubanos emigrados, han convocado a un nuevo Encuentro Internacional de las Comunidades de Reflexión Eclesial Cubana en la Diáspora (CRECED) para agosto de este año en San Agustín, Florida, donde la problemática de la Iglesia en Cuba y la próxima visita del Papa a Cuba estará, sin dudas, presente en las discusiones. Hay observadores de la realidad cubana que estiman que el diálogo entre la Iglesia y el Estado despeja el camino también hacia otros tipos de dialogo, entre ellos el tan anhelado diálogo entre Cuba y el poderoso vecino del Norte, que conduzca a una normalización de las relaciones entre los dos países. De hecho la anunciada visita del Papa a Cuba y la firme posición de la Santa Sede frente al embargo de Washington, constituyen un aporte significativo a la búsqueda de una solución negociada del diferendo con los EEUU por la vía del diálogo y la negociación. Cuba vive un momento histórico excepcional. En la Catedral de Santiago de Cuba, el cardenal Camilo Ruini dijo: "1997 comienza para Cuba con muchos augurios de serena y auténtica esperanza, que no esta basado en cálculos humanos y en la cronología de este tiempo, sino en los planes de Dios y en el tiempo de la Gracia que supera con mucho, nuestros pobres cálculos" (11). Corresponde a todos los cubanos creyentes y no creyentes poner su grano de arena en este proceso de búsqueda del bienestar de todos.
BIBLIOGRAFÍA.
(1) Politi, Marco. «El Papa e il vecchio comunista», La República, Roma, 20 de nov. de 1996, p.8.
(2) Centro de Estudios del Consejo de Iglesias de Cuba. «Análisis de la realidad actual», La Habana 1996, pp. 3-4.
(3) Centro de Estudios. ob. cit. p.26./ «Lectura teológica de la sociedad civil», Seminario Evangélico de Teología de Matanzas, nov. 21-23, 1994./ Batista, Israel. «La sociedad civil en las luchas históricas de resistencia», Matanzas, nov. de 1994./ Hernández, Rafael. «La sociedad civil y sus alrededores», La Gaceta de Cuba, La Habana, 1/94, pp.28-31./ Santa Ana, Julio. «Elementos teóricos para comprender la sociedad civil», Matanzas, nov. de 1994. (4) López Oliva, Enrique. «La Religión ante los desafíos de un Nuevo Orden Mundial (El factor religioso en el conflicto entre Cuba y los EEUU)», Revista Vitral, P. del Río, No. 15, 1996, pp.5-10.
(5) Granma. «Continúa diálogo con líderes religiosos evangélicos», La Habana, 27 de dic. de 1996, p.3. (6) Ruini, Cardenal Camilo. «Homilía para la solemne Eucaristía en La Habana en la Jornada Mundial por la paz», Catedral de La Habana, 3 de enero de 1997. (7) Ruini, Cardenal Camilo. «Homilía en la consagración de la Catedral de Holguín», Holguín, 4 de enero de 1997.
(8) López Oliva, Enrique. «Cuba: se institucionaliza el diálogo entre la Iglesia y el Estado», Revista «CEHILA-CUBA», La Habana, No. 21, 1997, pp.127-134.
(9) Girardi, Giulio. «Por qué los cristianos buscamos el diálogo con los hermanos de las religiones afrocubanas», La Habana, Proyecto de Diálogo Interreligioso, Centro de Estudios del Consejo de Iglesias de Cuba, 1996.
(10) Granma. «Continúa el diálogo...», ob. cit. p.3.
(11) Ruini, Cardenal Camilo. «Homilía en la Catedral de Santiago de Cuba», Stgo. de Cuba, 4 de enero de 1997.
CANTO A LA VEJEZ por Dr. Alejandro Mora Morales
haber vivido su vida de veras, aquel que gasta su energía vital y la regala al futuro. Stefan Zweig.
Viejo es en definitiva, la expresión final de la vida que casi ha concluido su ciclo sobre la tierra y se apresta a tomar el camino definitivo de la eternidad, conducido de la mano de Dios. Ser viejo no es un delito ni un estigma, todo lo contrario, es un altísimo honor. Envejecer es un privilegio, una selección quintaesenciada del mejor de los hombres, para continuar por más tiempo sirviendo a las necesidades de perfección de la humanidad. Todo lo bueno para mejorar debe previamente envejecer. Envejece el vino porque es necesario su añejamiento para sublimar su bouquet. El tabaco envejecido, ha logrado eliminar todas las impurezas naturales y queda solamente su mejor aroma y su sabor único. Envejecen las canciones inolvidables en el recuerdo de los nombres, para traer después remembranzas de mejores tiempos. Las maderas mejoran con los años su perfume y su color como el Sándalo y el Cedro. El arce seco y viejo, otorga sublimes timbres musicales, a los violines, creados por el artífice Stradivari. Las mujeres, más plenas, acogedoras y comprensivas, deben haber caminado algo por la vida, para que sea más exquisito su sabor. El hombre, ya viejo, es cuando realmente es más útil, ya despojado de sus aristas no necesarias, se convierte en un producto purificado de la persona humana, listo para tratar de conducir la humanidad por los caminos más recomendados. Cuando se envejece con una vida fructífera y de dedicación a los demás, en definitiva cuando se ha hecho lo posible por llevar una vida bien, el hombre ha cumplido su deber con la vida y despojado de las amarras de las pasiones humanas, es más libre que el acre, y en la serenidad de su libertad, está preparado para el tránsito definitivo, que lo llevará de la mano a la eternidad, para integrarlo al todo universal. ¡Felicidades ancianidad!, por tu deber cumplido, tu serenidad, sabiduría y comprensión. Y gracias, muchas gracias, por habernos conducido por los caminos de la vida, por el mejor de los caminos.
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