Sr. Martínez Malo, ¿se
considera Ud. un pinareño a carta cabal? Algunos antiguos pinareños han
"emigrado" para la Habana, ¿por qué ha permanecido aquí?
No es
que me considere un pinareño a carta cabal (que lo soy), sino que me siento
"ferozmente" pinareño. Para mí no hay otro cielo, ni otras calles, ni otras
gentes, ni siquiera en el aburrimiento cotidiano, que este pedazo de tierra que tanto amo.
A esta provincia le he entregado mi vida. El escritor Alex Fleites se lamentaba de que he
sido fiel "hasta el exceso". He recibido tentadoras ofertas de la capital, pero
las he rechazado todas. ¿Cómo estar ajeno al último poema escrito por Nelson Simón,
René Valdés o Juan Carlos Valls? ¿O a las narraciones de Juan Ramón de la Portilla,
Jorge Félix o Misael Salcines?... ¿Cómo dejar de recibir en mi casa a tantas
generaciones de creadores de todos los "ismos"? ¿Cómo poder sobrevivir sin
llegarme al centro Hermanos Loynaz, a la librería de Marilú, a la de Usos y Raros, a la
Biblioteca Provincial, al Museo de Historia, a la Galería de Arte Universal, los jueves a
la UNEAC? ¿Cómo dejar de intercambiar ideas con Armando González, Nery Carrillo,
Carolina Mora, Neyda Ramos o Magdalena Braña? ¿Cómo prescindir del afecto de mis
compañeros de trabajo en el centro Loynaz? ¿Cómo dejar de escuchar todos los días
cuando subo o bajo las calles el "adiós profesor", "adiós maestro"?
¿Cómo abandonar mis charlas o cine-debates en la Casa del Jurista o donde me llamen,
ustedes mismos en la casa de las Monjas? ¿Cómo desprenderme de mi vieja casona, mi
familia, el saxofón de mi sobrino Julio Orlando, los recuerdos que atesoro de artistas o
amigos que nunca olvidaré como Rita Montaner, Luis y Sergio Saiz, Ormani Arenado, Garrido
o como aquel poeta-arquitecto hijo de Viñales, tocado por la magia, que fue Ángel César
Pino? Juzguen.
¿Puedo vivir en otra parte? NO.
Si Ud. tuviera que marcar en un gráfico del tiempo 10 momentos culminantes de la
historia cultural de Pinar del Río en todos los tiempos... ¿cuáles serían los
acontecimientos o personas que señalaría?
La
respuesta es difícil, sobre todo por el poco tiempo con que cuento. He conocido tantos
momentos culminantes que han contribuido al desarrollo de nuestra cultura. Tanto en actos
como en personalidades somos ricos. Pero una advertencia, no me puedo limitar a diez
momentos, los llevo a doce. ¿Lo permiten? Voy en busca de la memoria como Marcel Proust:
Nacimiento
de Cirilo Villaverde en San Diego de Nuñez. Bahía Honda en 1812. Autor de nuestra novela
representativa del siglo XIX, "Cecilia Valdés".
Estancia
de la escritora camagüeyana, Gertrudis Gómez de Avellaneda, en compañía de su esposo,
Domingo Verdugo, Teniente de Gobernador, en 1863.
Inauguración
del Teatro "José Jacinto Milanés" en 1898.
Concierto
de la violinista, Zoila Rosa del pino, en el Gobierno provincial en 1912.
El
Comité "Todo por Pinar del Río" y su máxima representación Dr. Tebelio
Rodríguez del Haya.
Estreno
de la canción bolero "Nosotros", por su autor Pedro Junco, en el teatro Aida,
en 1942.
Inauguración
de la sede provincial de la Imprenta Nacional de Cuba, en la calle Martí esquina a
Colón, en 1960.
Inauguración
del Consejo provincial de Cultura, en la calle Martí esquina a San Juan, en 1960. Creó
la Biblioteca Provincial, la Galería de Arte, el Coro Polifónico, los grupos Lírico,
Dramático, Edad de Oro e incrementó el movimiento de aficionados.
Creación
del periódico "Guerrillero", en 1967.
Nersys
Felipe recibe el premio Casa de las Américas por dos años consecutivos (1975-1976), por
sus libros cuentos de Guane y Román Elé.
Acto
por el Bicentenario del natalicio del P. Félix Varela en la catedral de Pinar del Río,
con la presencia de Dulce María Loynaz, en 1988.
Inauguración
del Centro de Promoción y Desarrollo de la Literatura "Hermanos Loynaz", con la
asistencia de Dulce María Loynaz, quien donó su biblioteca y obras de arte, en 1990.
¿Se le quedó alguno fuera de la lista?
- Se me quedaron sin incluir acontecimientos y nombres de relieve, como ejemplo:
la creación de la UNEAC en 1987, el Primer Encuentro Iberoamericano sobre la vida y la
obra de Dulce María Loynaz, 1993, las inauguraciones de Radio Guamá y tele Pinar; las
aperturas de la galería de Arte Universal, el Fondo Cubano de Bienes Culturales, el
Taller de Cerámica que dirige Humberto Guerra, la Casa de la Cultura "Pedro
Junco", El Centro Universitario "Hermanos Saiz", el Instituto Superior
Pedagógico, los museos "Hermanos Daiz", "Antonio Guiteras" y "13
de marzo"; el esfuerzo sostenido de La Picuala y la Barraca... sin olvidar nombres
que nos prestigian como Pedro Pablo Oliva, Tiburcio Lorenzo, Ariel Alfonso, Enrique
Jorrín, los Eguren, Auro Martínez , José Alberto Lezcano, Silvio Rodríguez, Humberto
Hernández, Regueiro, Ulises Bretaña, ese maestro que se llama Pedrito Ruiz o aquel
dramaturgo insuperado en nuestros predios que se llamó José Enrique Montoro Agüero.
¡En fin toda una constelación que han iluminado el cielo pinareño" Mira, ahora me
llega el recuerdo de Manolo Alonso y su Estudiantina, José Álvarez Baragaño, poeta
clave del movimiento surrealista en Cuba, nacido en el Reparto Carlos Manuel. Toda
selección es un riesgo, una amputación dolorosa.
¿Díganos en tres ideas maestras cuáles son los lazos con Pinar del Río de
estas tres personas conocidas por Ud. -Dulce María Loynaz, Rita Montaner y Pedrito Junco.
Ya sé que tres ideas no serán suficientes, pero como primicias de un mayor espacio,
¿valen?
No
quiero pecar de vanidoso, de autosuficiente. Mi aporte, sin palabras o ideas maestras, es
haber logrado sacar a la luz -de ahí los lazos- tres nombres que en un momento
determinado y circunstancias especiales permanecían en la oscuridad. Pedrito Junto es el
único pinareño, es nuestro como el Valle de Viñales, pero todavía falta que se le
conozca más en el exterior. Los mexicanos dicen que el bolero "Nosotros" les
pertenece. Mi tenacidad hará que sepan que es de nuestra raíz. Rita Montaner, a la que
considero el fenómeno cultural más notable de la Isla, no habló sobre Pinar pero me
entregó su amistad, y Dulce María Loynaz, definió como sólo ella puede hacerlo sus
lazos con nosotros, en su discurso por el premio Nacional de Literatura, el 1º de
diciembre de 1987. Textualmente dijo esto: "poco a poco el silencio empezó a
rasgarse por alguna parte, muy levemente y allá por la década del 70. No aquí, sino en
el extremo occidental de la isla, donde alguien que yo no conocía, Aldo Martínez Malo,
se empeñaba en rescatar mi nombre para la juventud pinareña y la juventud pinareña
había respondido. Por mucho tiempo me vivió el alma sólo de ese eco; pero era bastante
para sostenerme..." ¿Complacido?
Aldo, ¿encontraría con la "lámpara de su sagacidad" un escritor, un
músico y otra mujer "única" que estén creciendo "en semilla" en
algunos jóvenes de hoy que pudieran ser el renuevo de estos "inefables" que
sólo se dan cada 50 ó 100 años? Su "profecía" podrías ser muy discutida, lo
sabemos... pero si el futuro le diera la razón ¿qué pasaría?
Te
confieso que no veo en el panorama nacional a nadie que releve a Rita Montaner, que
dividió la interpretación de la música popular cubana antes y después de ella; tampoco
hay otra bailarina como Alicia Alonso, aunque ha surgido una notabilísima Rosario
Suárez, y en este caso están Ernesto Lecuona, Benny Moré y Bola de Nieve... en la
literatura no hay en estos momentos figuras de la dimensión de Alejo Carpentier, José
Lezama Lima, Dulce María Loynaz, Nicolás Guillén, Virgilio Piñera o Eliseo Diego, que
son los "monstruos sagrados". En la plástica creo que es distinto, hubo un
Wilfredo Lam, un Portocarrero, una Amelia Peláez, pero ahora están dando que hacer un
Pedro Pablo Oliva, Nelson Domínguez, un Tomás Suárez o un Roberto Fabelo. Están los
"pinos nuevos" en la guitarra, como Aldo Rodríguez o Joaquín Clerc que pueden
llegar a rivalizar con Leo Brouwer o Isaac Nicola. En el piano parece que se están
pasando la antorcha de generación en generación: Frank Fernández a Jorge Luis Prats,
éste a Victor Rodríguez.
¿Superiores a Lecuona? Todavía no han llegado al maestro. En la trova Sindo
Garay y Manuel Corona han encontrado un relevo potencial en Silvio Rodríguez y Pablo
Milanés. A Varela, Liuba María Hevia hay que seguirles los pasos. Está Anabel, la
hermana de Silvio, que tiene una voz y técnica excelentes. Aquí está Ariel Alfonso, que
tantos galardones ha obtenido, y se abre paso un jovencito llamado Samuel Concepción que
esperamos no se frustre. Ya tiene dos menciones OTI, y un premio "Pedro Junco".
En la llamada "nueva generación de poetas" se agrupan Alberto Acosta, José
Olivares, Delfín Prats, Norge Espinosa, Reina María Rodríguez, Odette Alonso, Nelson
Simón, Juan Carlos Valls, René Valdés, Juan Ramón de la Portilla y para mí, muy
especialmente el recién desaparecido Raúl Hernández Novás.
No debemos continuar. Posiblemente yo no lo veré, para juzgar los que llegaron
para quedarse.
Hay que esperar 50 años o más. Apago mi lámpara... pero sigo en vigilia.
¿Qué concepto tiene sobre lo que debe ser un auténtico promotor cultural hoy,
Ud. que ha recibido la "Distinción por la Cultura Cubana"?
Un
auténtico promotor de la cultura, ayer como hoy, debe estar al tanto de todo lo que ha
ocurrido y ocurre, estudiarlo a fondo y entregarse por entero a la tarea hacer reconocer
los legítimos valores estén donde estén. Poseer muy buen olfato y luchar sin tregua por
hacer realidad sus ideas y conceptos. No sentir la derrota nunca. Promover es como abrir
caminos...
¿Cree Ud. que la crisis que vivimos secará la creatividad cultural de los
cubanos?
La
creatividad y la iniciativa cultural de los cubanos no conoce de crisis. Nosotros somos
más fuertes que las crisis. Lo hemos demostrado a lo largo de la historia. ¿No es
admirable contemplar la colección de libros, que en plena crisis de papel, la Editora
Hermanos Loynaz realizó con la obra de Dulce María y con la de los jóvenes creadores
pinareños? ¿No aplaudimos la colección "Pinos Nuevos"? ¿No hemos homenajeado
a Nelson Simón o Jorge Félix Rodríguez por la edición de sus poesías o cuentos? ¿No
le desconcierta a algunos la afluencia constante de público a las actividades culturales?
Aquí no se para de crear, tanto en la música como en la plástica, la literatura o la
ciencia. ¿Qué cosa es "Vitral"? Una admirable iniciativa cultural en estos
tiempos.
¿Qué personalidad en la historia cubana elegiría Ud. como espejo?
¿Qué le diría Ud. a las instituciones que tienen la misión de animar el mundo
de la cultura en Pinar del Río? Una palabra especial para los jóvenes creadores.
La
misión de animar la cultura en las instituciones es cuidarlas con amor y dedicación.
Borrar la mediocridad. Sufro ante un espectáculo mal montado, ante una actividad mal
promovida. El fruto que nos entregaron debemos amarlo y cuidarlo como a un hijo. A los
jóvenes creadores los respeto y los admiro. No dejen ¡de trabajar!, de superarse
constantemente. En ustedes descansa el futuro de la cultura de un pueblo, de una nación.
Si nos promete ser lo suficientemente crítico, le preguntaríamos ¿qué
opinión le merece el trabajo actual de la Comisión Católica para la Cultura? ¿Qué
tendría, según su experiencia, que mejorar? ¿Qué le recomendaría de cara al futuro?
He
seguido atentamente el desarrollo de la Comisión Católica para la Cultura, he
participado en sus actividades, he recibido homenajes de su parte. Casi siempre he
visitado la Casa de las Monjas, donde lo principal es el respeto y el calor humano con que
recibe. Esto reconforta. La organización nada deja que desear. Y no siempre tenemos que
estar de acuerdo con los planteamientos que se hacen en charlas o conferencias, pero se
permite el desacuerdo. Tal vez habría que mejorar (no en todas las ocaciones) el
alargamiento inútil o monocorde de alguna actividad.
También hay que limar cierto toque de ingenuidad (no puedo llamarlo de otro
modo) que nos llega, sobre todo, en lo que podríamos llamar la "sobremesa" de
la actividad. La recomendación: sigan con el ímpetu y el salto criollo. Con la
comprensión y el mucho amor que en este caso no es soledad.
Aldo, dicen que cuando empiezan los homenajes llegó la hora del retiro... Ud. ha
recibido ya varios de ellos ¿Se cumplirá en Ud. aquella afirmación?
Es
cierto que he recibido muchos homenajes. No voy a ser tan modesto diciendo que no los
merezco. Mi trabajo me ha costado a lo largo de más de cuatro décadas. Con sudor y
lágrimas. Pero no he pensado en el retiro mientras haga falta. En este aspecto yo no me
debo a mí, mientras mi mente esté lúcida y mi pisada firme no me retiraré. Todos los
días le doy gracias a la vida porque me permite realizar mi trabajo con decoro, con
dignidad. Sólo quisiera llegar al dos mil uno con mi carácter y rodeado de los que
quiero y me quieren. Dios, la Naturaleza, o la propia Vida tienen la palabra.
Si fuese a escribir un libro titulado "Confesiones de Aldo", ¿Cuáles
incluiría en primer lugar?
Recientemente
Dulce María Loynaz me pedía que escribiera Mis memorias, ya que según ella he conocido
personalidades muy importantes y además así podría hablar de mi estrecha amistad con su
hermana Flor, un personaje que me apasiona. No dije ni sí, ni no. Pero algo tengo en
mente. Y para la pregunta que me haces voy a contestarte sobre mis sueños no realizados.
¿Ejemplos? Haber escrito una obra trascendental; haber hecho lo adecuado en el momento
preciso; conocer personalmente a Greta Garbo, cuya influencia sobre mi psiquis fue
decisiva; visitar las tumbas de Dostoyeski, mi escritor predilecto o de Rimbaud; visitar
el Museo del Louvre y sentarme frente a la Gioconda, de Leonardo o a la Venus de Milo, en
su inmortal blancura; contemplar de rodillas, si es rpeciso, la Piettá de Miguel Ángel,
en Roma o su David, en Florencia; un cuadro de Van Gogh, donde se encuentre. Haber estado
más tiempo junto a F. José Francisco de Guadalupe Mogica... las otras
"confesiones" las reservo para otra oportunidad... ¡ah! Si quieres saber el
epitafio que escogería para mi tumba sería este: "Guárdame en tu corazón donde el
mundo no pueda tocarme".
Gracias a "Vitral" por la gentileza. Sólo pido que la revista se
multiplique por años...
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