| Hace algunos años -no muchos- mi madre se afanaba por despegarme del
mostrador donde vendían sellos o estampillas de correo.
La fascinación ante lo prácticamente imposible y maravilloso del arte llevado a
dimensiones tan pequeñas, ataba a la mayoría de mis amiguitos de escuela. colores
maravillosos en texturas exquisitas, provocaban un raro fenómeno
visual-espiritual-cultural que se extendía desde los infantes hasta los progenitores. La
escasez de un álbum de calidad implicaba que los pequeños tesoros adquiridos, no sin
grandes dolores de cabeza y muchas mañas, durmiesen en el feliz remanso de lo que aguarda
un mejor lugar.
Era común adquirir lupas, pinzas, folletos ilustrados, revistas, todo cuanto
ayudase a apreciar más lo que durante décadas se convirtió en arte: coleccionar sellos.
Sonábamos con las anécdotas de series postales únicas que habían alcanzado
con los años el impagable precio del egoísmo humano; con las diminutas estampillas de
finos diseños que no llegaron a ser vendidas... Ud, lo habrá sentido, o, al menos, lo
habrá "padecido".
Han pasado los años, los chicos cambian, los gustos también. pero ¿cambiar
para bien?...
No es difícil encontrar varios niños extasiados contemplando algún libro viejo
que tiene "clavadas" a sus páginas deterioradas "etiquetas" de
productos que nunca han comido o que ni siquiera las podrán leer. Nadie se asusta, no le
temen al raro fenómeno. Todo lo contrario ¡Lo incentivan!... latones de basura, puertas
de tiendas y mercados por divisa, las casas de los amigos del barrio de poca (más)
suerte... estos son los "mostradores", las actuales vidrieras donde mis niños
(tus niños) comienzan su fantasía.
No importa cual sea el mensaje, el uso, el idioma ...son "etiquetas"
¡y basta! ...Al menos estas "estampas" corren mejor que mis sueños que aún
descansan en espera de algún pequeño revoltoso que los ame ...¿mejor suerte? ¿cuál
suerte? Tengo fe en que los retoños saldrán, acaso ¿nacerán mis sueños sobre viejas
"etiquetas" gastadas y extrañas, o morirán en el intento?...
Lo que plantamos hoy florecerá. Sí ...pero me asustan los sustratos, los
cimientos...
¿A Ud. no? |