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mayo-junio. año V. No. 25. 1998 |
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PATRIMONIO CULTURAL |
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| Reconocimiento a una ARQUITECTURA PARTICULAR en Pinar del Río Pérez Cubilla: Su huella por Nelson Melero Lazo.
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El trabajo que a continuación se expone fue presentado como ponencia al Evento Provincial de Investigadores del Patrimonio Cultural que se celebró en la Comunidad Las Terrazas, en el Municipio Candelaria, la cual se encuentra localizada en la Sierra del Rosario, Reserva Mundial de la Biosfera y fue presentada también en una reunión de arquitectos organizada por la Comisión Católica para la Cultura en la Casa de las Hijas de la Caridad. El texto mantiene la misma redacción inicial sin cambios o modificación alguna. En el transcurso de dicho trabajo, como bien se explica en el mismo, logramos descubrir detrás de un número importante de estas construcciones, a una figura profesional vinculada a estos proyectos y a su ejecución, el Arquitecto Rogelio Pérez Cubillas. Logramos aquí detectar alguna información preliminar sobre esta personalidad, en lo cual tuvo una participación destacada mi entrañable amigo y colaborador Lázaro Rodríguez Corrales, quien revisó alguna documentación en el Archivo Provincial de Historia, el Registro de Comerciantes y el Registro de la propiedad; y sobre todo llevó a cabo una localización minuciosa y exhaustiva de personas que conocieron o trabajaron con este arquitecto, entrevistando a un número de ellos, recopilando minuciosamente sus testimonios, así como el de muchas familias que ocupan las edificaciones que éste construyó. Todo ello nos motivó a continuar una investigación más profunda sobre Rogelio Pérez Cubillas y en ella nos encontramos trabajando ambos en este momento, con el propósito de ahondar sobre la vida y la obra de este hombre, que sin ser pinañero, legó una obra destacada en el campo de la construcción para esta ciudad.
En numerosas oportunidades a lo largo de mi vida me han preguntado si soy pinareño, a lo que he tenido que responder que lo soy por naturalización, porque realmente nací en La Habana, pero mis padres son oriundos de San Juan y Martínez, la zona donde se cosecha el mejor tabaco del mundo, como tradicionalmente se ha conocido. Es ésta entre otras, la razón más importante por la que desde mi infancia visitábamos en vacaciones a la familia o cuando algún acontecimiento así lo exigía. Después una parte de ella se mudó a Pinar y comencé a tener un contacto más estrecho con esta ciudad. Desde entonces y con la visión de un adolescente recorría sus calles y algunos edificios en particular llamaban mi atención, no sabía entonces explicar por qué, pero quedaron grabados en mi mente con especial huella. Los estudios realizados como arquitecto me permitieron ver la ciudad, su urbanismo y su arquitectura con una nueva óptica. Todos estos edificios comenzaron a tomar nuevas dimensiones, nuevos significados y empecé a descubrir en ellos valores particulares. Ya no solamente visitaba la provincia con propósitos personales, sino que también por coincidencia me correspondió atenderla en mi actividad profesional. Pienso que nuevamente tuvo que ver con esta decisión esa relación o asociación que siempre se me atribuía con Pinar del Río y de la cual me he sentido honrado. Mi actividad en un centro de carácter nacional me ha permitido conocer una gran cantidad de pueblos y ciudades de todo el país. Esto me ha brindado la posibilidad de establecer referencias de esta arquitectura pinareña con respecto a otras de su tipo y de igual época en el resto de la nación. Paradójicamente no vamos a referirnos a arquitectura colonial, período en el cual precisamente la provincia y en particular su capital, no se destacó por producir ejemplos significativos o relevantes; sino una arquitectura más reciente, del presente siglo. Una arquitectura a la cual resulta más difícil otorgarle un reconocimiento, porque «aparentemente» carece de esos valores que inmediatamente otorga la ancianidad. Sin embargo, todos estos edificios fueron construidos entre la segunda mitad del treinta y la primera del cincuenta. Es por lo tanto arquitectura moderna como tal. Pero debemos detenernos a pensar que en un breve lapso de tiempo, sólo tres años, estas construcciones ya serán del siglo pasado y, quizás para algunos, resulte ya más fácil comenzar a mirarlas con otros ojos. Por otra parte, si nuestra legislación sobre la protección del patrimonio arquitectónico coincidiese con la de muchos países europeos y de otras partes del mundo, que establece que todo inmueble que cumpla cincuenta años de construido pasa a integrar el listado de edificios protegidos, ya la mayoría de estas construcciones habrían alcanzado el tiempo requerido para que se les considere como tal. En estos momentos, nuestro país se está encaminando al estudio y la protección de su patrimonio arquitectónico más reciente, no sólo de la arquitectura ecléctica de principios de siglo que tanto caracteriza la mayoría de nuestros conjuntos urbanos, o a la arquitectura «art-nouveau» y «art-decó», sino también a ejemplos destacados del movimiento racionalista moderno y a algunas obras significativas de los primeros años de la revolución, que ya han recibido protección legal. Ha sido constituido el Comité Nacional de DOCOMOMO, siglas que identifican al grupo encargado para la Documentación y Conservación de los Monumentos Modernos, que dentro de la estructura de la Unión Nacional de Arquitectos e Ingenieros de la Construcción de Cuba (UNAICC), se encuentran enfrascados en la organización de los comités provinciales y en la creación de las bases, objetivos y lineamientos para el desarrollo de su trabajo. Al grupo local pinareño le corresponderá inventariar, catalogar y estudiar esta arquitectura, proponiendo las medidas y acciones requeridas para su protección y conservación.
Uno de nuestros mejores teatros,el "Pedro Saiden", hoy en un grave estado de deterioro interior
Esta tipología arquitectónica podemos verla expresada en toda la ciudad en disímiles programas de usos que incluye: la vivienda aislada, los edificios de apartamentos, la combinación de vivienda y servicios, en edificios administrativos y comerciales y en otras actividades civiles como clínica, funeraria y cine. En la vivienda hallamos soluciones como las que presentan el conjunto ubicado en la esquina de Colón y Emilio Núñez; casas individuales, uniplanta, en forma de tira continua que mantiene el esquema tradicional de portal corrido, típico de la arquitectura pinareña. (Foto 1)
Foto 1
El grupo lo conforman cinco viviendas construidas en 1937 por el Arquitecto Rogelio Pérez Cubillas. Las mismas poseen en una primera visión una imagen de igualdad, pero después de un análisis particularizado pueden determinase sus diferencias. El portal presenta un techo inclinado a un agua con pendiente hacia la calle. Estos son de viga y tabla de madera, y cubierta de tejas criollas, y cada vivienda expresa su individualidad en la solución de cada uno de los portales. En las fachadas se emplean formas variadas para los vanos del portal: arcos de medio punto, mixtilíneos, rebajados; así como en los apoyos que adoptan formas de pilares rectangulares, tambores cilíndricos, salomónicos y contrafuertes irregulares. El frente del portal se termina en un amplio frontón mixtilíneo; también distinto en cada uno de ellos. El pretil ondulado con pilastras sobresalientes y resaltadas, que lo dividen en paños, es a la vez un elemento unificador de todo el conjunto. Las pilastras truncadas a manera de guardamalletas, tienen diseños diferentes en sus remates y en las impostas. Entre los elementos decorativos incorporados a estas viviendas podemos encontrar óculos cuadrifoliados ciegos o perfilados, piezas cerámicas vidriadas con diseños que recuerdan los motivos coloniales, escudos, copas que rematan los pretiles y gárgolas decorativas. Aunque hay recurrencia en el empleo de los elementos decorativos; en cada edificio están utilizados de manera particular. Curioso resulta descubrir que tras este especial tratamiento se oculta una vivienda tradicional de planta en L, con patio lateral y cubierta de madera y tejas con vertiente hacia el patio. Esto nos hace pensar que estos pueden ser de los primeros edificios construidos por este arquitecto dentro de ese tipo. La parcela ocupada por el Nº. 178 de la calle Colón, se muestra diferente al resto del conjunto. Pudimos conocer en indagaciones realizadas, que en este sitio tuvo sus oficinas de proyecto el arquitecto Cubillas y era utilizado como depósito de materiales para las obras, por lo que se construyó como vivienda posteriormente. En la calle Cabada (actual Comandante Pinares) entre Máximo Gómez y Maceo podemos hallar algunos ejemplos de esta tipología, en viviendas tanto aisladas como en edificios de apartamentos. En el Nº 61, una vivienda uniplanta aislada a la cual lamentablemente se le está añadiendo un nuevo piso en altos, que ha alterado su expresión original. Los edificios con los Nº. 52-54 y 56-60 de dos y tres plantas vuelven a presentar un tratamiento decorativo característico. En el primero de ellos, propiedad del Dr. Sergio Cuervo, en la esquina con Máximo Gómez, este se centra en grandes molduras barrocas que se revuelven en su parte interior en la fachada por la calle Cabada sobre un acceso de garage, incorporando óculos circulares en la composición. Un pretil perforado con perfil de ligeras quebraduras corona el último nivel. El inmueble contiguo, con los Nº. 56-60 construido en 1950 para Sergio Geada Paván, está conformado por dos bloques, uno de ellos de dos y otro de tres plantas, con una entrada interior que divide los dos volúmenes arquitectónicos. En la esquina, diagonal y marcado con el Nº. 19 de Cabada, de 1938-1939, hallamos una vivienda de dos plantas cuyo propietario fue José A. Figarol Fevrié. El portal principal y otro lateral por Maceo tienen soluciones circular y ovalado respectivamente. Importante resulta además el tratamiento de la terraza lateral en planta alta, descubierta, que es recorrida por una marquesina que se apoya sobre pilastras, en la que se combinan elementos rectos y curvos, y completan virtualmente el volumen construido. En esta construcción se evidencian soluciones evolucionadas más cercanas a los códigos racionalistas. Entre los inmuebles que combinan funciones administrativas o de servicios con viviendas en planta alta está el edificio Canosa de 1948, también un proyecto del arquitecto Rogelio Pérez Cubillas, siendo su constructor Domingo del Haya. Emplazado en la intersección en la Calzada de La Coloma y Máximo Gómez con el Nº. 52-54 de esta principal vía de comunicación con el puerto, se concibió para trasladar a su planta baja la popular ferretería pinareña que iba a ser demolida por la propuesta de ampliación de la carretera central. Finalmente nunca se llegó a realizar este movimiento, siendo ocupada la planta baja por una agencia de venta de automóviles.
En esta construcción el tratamiento decorativo se concentra en el pretil perforado que recorre toda la cubierta y en dos grandes frontones. Uno en la misma esquina y el otro en el extremo de la fachada por La Coloma. Posee un balcón en planta alta en el ángulo de la fachada de esquina bajo el frontón estriado, con volutas; y de contorno quebrado, incorporando un letrero con el nombre del edificio bajo este elemento. En el mismo encontramos además algunos componentes de filiación art-decó, pero en tránsito ya hacia el racionalismo. Entre los edificios construidos para otros fines no habitacionales se hallan: el edificio Acosta en Martí y Cabada para alojar una clínica; el de Recreo (actual Isabel Rubio) Nº 54-56-58 para venta de autos y partes componentes de los mismos; la funeraria Monteserín en Vélez Caviedes (actual Gerardo Medina) Nº. 115 y el cine-teatro Riesgo actual Zaydén en la calle Martí Nº. 111 de 1947 y construido por José Mitjans. Curiosamente todas estas obras relacionadas anteriormente pertenecen al mismo autor ya mencionado, el arquitecto Rogelio Pérez Cubillas, quien trabajó con José Mitjans, Domingo del Haya y Salvador León como constructores, en una buena parte de sus edificios. Particularizando en cada uno de ellos, podemos señalar que el Acosta, diseñado para la Cooperativa Médica Quirúrgica en 1951, es un inmueble de dos plantas también de esquina, y al igual que en otros casos en que Cubillas tuvo que proyectar en esquina siempre dio una solución que renuncia al ángulo recto en la construcción, tratando la arquitectura mediante una fachada que se curva suavemente dando una continuidad a ambos lados del edificio. En su decoración predominan las líneas rectas, los balcones aislados escalonados que incorporan jardineras. El pretil es casi recto con ligeros salientes, y de balaustradas cilíndricas. Las ventanas de los baños en planta alta asumen formas octogonales y vuelven a aparecer elementos del art-decó, como el casetonado de las pilastras que bajan sobre la fachada de planta alta desde el pretil, en una tipología que ya vuelve a mostrar una transición hacia el modernismo racionalista de la década del cincuenta. Uno de los inmuebles más significativos de esta tipología es el de Isabel Rubio Nº. 54-56-58 con dos plantas y propiedad de Antonio García Suárez, construido en 1935 por Salvador León. Se destaca por el fuerte movimiento del petril que recorre todo el frente del portal con irregular trazado donde predominan las curvas, y que se apoya sobre dos pares de sencillas columnas circulares.(Foto 2)
Foto 2
El acceso lateral de servicio está flanqueado por robustos pilares cuadrados que terminan en remates escalonados y una moldura dentada. En mi opinión el edificio emblemático de esta arquitectura lo constituye la funeraria Monteserín (Foto 3) de 1949, en Vélez caviedes Nº. 115, cuyo constructor fue también Salvador León, con dos plantas y portal corrido público. La decoración se halla concentrada en el área donde se encuentra situada la entrada principal. Vuelven a aparecer en la composición decorativa: molduraciones curvas con volutas revueltas, óculos, pretil macizo irregular enmarcado por retalles interiores, dintel escalonado sobre la ventana al centro del conjunto y todo un tratamiento que semeja un gran abanico, incorporando un texto de CAPILLA sobre la fachada.
Foto 3
Al parecer el bloque de la derecha con el nombre MONTESERÏN, puede corresponder con una ampliación del edificio inicial, pues posee características arquitectónicas y decorativas diferentes del contiguo, aunque en la actualidad ambos constituyen una unidad funcional. Como consideraciones generales finales quisiera expresar las siguientes reflexiones: 1. Este conjunto de construcciones constituye un legado importante del patrimonio arquitectónico pinareño que por sus valores específicos y el uso que en ellos se hace de elementos tradicionales de nuestra arquitectura en la composición decorativa de los mismos, trascienden el marco local para adquirir relevancia y significación nacional. 2. Resulta difícil encasillar esta tipología arquitectónica dentro de patrones estilísticos, ya que en ellos se conjugan elementos de la arquitectura colonial, otros de filiación art-decó, así como de carácter racionalista para dar un resultado singular y particular. (Foto 4 y 4a)
Foto 4 y 4a (detalle)
3. Es destacado el uso y el tratamiento que se hacen en los edificios de los códigos y motivos de nuestra arquitectura colonial, las que se alejan de las formas tradicionales en que se emplean en la arquitectura neocolonial que se realiza en La Habana y en otras ciudades del país en la primera mitad del presente siglo. En esta arquitectura las molduras no enmarcan los vanos de puertas y ventanas, se magnifican a gran escala y recorren libremente toda la fachada del edificio. Los óculos, remates, frontones y otros elementos tradicionales se organizan con libertad, y soltura, en composiciones interesantes y novedosas. 4. El conjunto de edificaciones que recorrimos para la realización de este trabajo preliminar, veinte en total, presentan una gran integridad y un buen nivel de conservación. Sólo en dos casos fueron detectadas transformaciones o añadidos exteriores. El inventario general es una tarea que queda por completar, así como el establecimiento de una política de conservación a seguir con las mismas. 5. En el desarrollo del presente trabajo pudimos detectar la figura del arquitecto Rogelio Pérez Cubillas, quien dejó una obra constructiva extensa y con un diseño arquitectónico muy particular, cuya impronta es fácil reconocer, ya que cualifica una parte de su producción con un sello distintivo. No sólo desarrolló su trabajo en la ciudad de Pinar del Río, sino que dejó otras obras importantes ejecutadas en el resto de la provincia. Sería conveniente profundizar en el estudio de esta figura que podría devenir en una de las personalidades importantes de la localidad en este campo. Instamos a la UNAICC, al DOCOMOMO y al Equipo de Patrimonio a trabajar en este sentido. 6. No podemos concluir este trabajo sin dejar constancia de nuestro agradecimiento al amigo y hermano Lázaro Rodríguez Corrales, quien ha colaborado en la investigación y la búsqueda de información mediante entrevistas y la localización casi detectivesca en archivos, bibliotecas y entren los familiares y vecinos; sobre los edificios y su autor. Su aporte ha sido decisivo para la consecución y los resultados iniciales alcanzados en esta investigación. 7. Las opiniones expresadas en el presente documento responden básicamente a un análisis visual. Requiere del complemento y la profundización de una investigación histórico-documental y de campo, sobre todo en cuanto a los interiores de las edificaciones y su tratamiento decorativo, a las soluciones espaciales y las plantas de las viviendas; de forma que corroboren y avalen algunas afirmaciones que sobre estos edificios hemos vertido aquí. 8. Esperamos que nuestra labor contribuya a motivar la continuación y el desarrollo del tema propuesto, tal vez algo nuevo, pero necesario para Pinar del Río. Constituya éste un modesto aporte para con esta provincia, con la que me siento eternamente en deuda.
Relación preliminar de edificaciones localizadas:
1. Cabada (actual Comandante Pinares) Nº. 19 esquina a Maceo. 2. Cabada (actual Comandante Pinares) Nº. 52-54 entre Máximo Gómez y Maceo. 3. Cabada (actual Comandante Pinares) Nº. 56-60 entre Máximo Gómez y Maceo. 4. Cabada (actual Comandante Pinares) Nº. 61 entre Maceo y Máximo Gómez. 5. Calzada de La Coloma (actual Rafael Ferro) Nº. 52-54 esquina a Máximo Gómez. Edificio Canosa. 6. Cine-Teatro Zaydén (Antiguo Riesgo). 7. Colón Nº. 172 casi esquina a Emilio Núñez. 8. Colón Nº. 174 casi esquina a Emilio Núñez. 9. Colón Nº. 176 casi esquina a Emilio Núñez. 10. Colón Nº. 178 casi esquina a Emilio Núñez. 11. Cuarteles Nº. 21 casi esquina a Yagruma. 12. Emilio Núñez Nº. 2 esquina a Colón. 13. Isabel La Católica (actual Adela Azcuy) Nº. 57-59 entre Rosario y 20 de Mayo. 14. Maceo Nº. 201 esquina a Luz Saldívar. 15. Maceo Nº. 30-32 entre Vélez Caviedes (actual Gerardo Medina) y Recreo (actual Isabel Rubio). 16. Martí Nº. 171-173 esquina a Cabada (actualmente Comandante Pinares) Edificio Acosta. 17. Recreo (actual Isabel Rubio) Nº. 54-56-58. 18. Vélez Caviedes (actual Gerardo Medina) Nº.62-64-66 entre Maceo y Máximo Gómez. 19. Vélez Caviedes (actual Gerardo Medina) Nº. 115. Funeraria Monteserín.
GLOSARIO DE TÉRMINOS ARQUITECTÓNICOS.
Art-decó- Movimiento surgido en 1925 en la Feria Internacional de Artes Decorativas de París, que se contrapone a los criterios decorativos del art-nouveau. Emplea la línea recta, las formas geométricas, la simplicidad y el uso de materiales suntuosos y tecnología avanzada en la decoración y las terminaciones. Art-nouveau- Movimiento estilístico surgido en Europa a finales del siglo XIX, llamado también modernismo, que emplea en su decoración la línea curva muy suelta, los motivos florales y vegetales. Entre sus principales exponentes se encuentra Caudí, Horta, VandeVelde, Guimard, etc. Contrafuerte- refuerzo saliente que se coloca a un muro. Cuadrifoliado- formado por cuatro elementos en forma de hoja o lóbulo. Dintel- parte superior de una puerta o ventana. DOCOMOMO- Grupo Internacional que se encarga de la Documentación y Conservación de los Monumentos Modernos. La sigla está conformada por la primera sílaba de estas cuatro palabras. Frontón- remate triangular de una fachada. Gárgola- elemento sobresaliente que recoge el agua de desagüe de una cubierta. Guardamalleta- pieza de adorno que cuelga de la parte superior de un muro, tejado, etc. Imposta- elemento de apoyo del cual arranca un arco. Marquesina- cubierta que avanza sobre una puerta, escalinata o andén. Octogonal- figura geométrica conformada por ocho lados. Óculo- hueco en un muro de forma circular, elíptica u ovalada. También se le conoce como ojo de buey. Pilastra- columna cuadrada. Pilares- apoyos asilados. Pretil- murete que remata la parte superior de un edificio y que limita su cubierta. Racionalismo- movimiento en la arquitectura iniciado en la década del cuarenta, que se caracteriza por la simplicidad de las formas y la decoración y la relación entre la forma y la función. Salomónica- columnas que se enroscan en forma de espiral. Tambor- elementos de forma cilíndrica que conforman las partes de una columna. UNAICC- Unión Nacional de Arquitectos e Ingenieros de la Construcción de Cuba. Voluta- adorno en forma de espiral. |
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