Revista Vitral No. 43 * año VIII * mayo-junio 2001


NUESTRA HISTORIA

 

¿VOLVERÁN LAS GOLONDRINAS?

RESEÑA HISTÓRICA SOBRE HOTELES, RESTAURANTES, FONDAS Y TRENES DE CANTINA

WILFREDO DENIE VALDÉS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Facsímil de un menú de "Rumayor", 1957

 

 

Facsímil tomado de un folleto de propaganda del cabaret "Rumayor" en 1957

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

TABLILLAS DE PRECIOS

 

RESTAURANTE "EL KIKERE"

Bistek filete $0.50
Bistek de palomilla $ 0.40
Bistek de puerco $0.40
Bistek de hígado $0.25
1/2 pollo frito $0 60
Chorizos "El Miño" frito acompañado de guarnición $0.35

Cervezas $0.15

FONDA "EL SINSONTE"

(Completas o platos por separado)
-arroz
-carnes
-potaje
-viandas fritas o cocinadas
plato hondo $0. 25
Plato llano $0. 20

 

 

 

 

De todos los sentimientos humanos uno de los más naturales es el que se siente por el terruño. Él habla de los recuerdos más íntimos. Aquí se forman las intimidades del colegio y se sienten las inquietudes del primer amor. Conocemos en detalle nuestras calles, comercios, cines, la llegada del circo y caballitos, la llegada en la primavera de las románticas golondrinas cuando emigraban desde lejanos países para anidar en el viejo "Milanés" y a otros lugares de la ciudad. ¿Cuántos años han pasado desde que el diminuto pajarito que nos hacía soñar se retiró hace más de cuarenta años para no volver, y tantos recuerdos que vienen a nuestra memoria.
Sacar a un hombre de su terruño, es desterrarlo de su propio ambiente y de sus coterráneos más íntimos. Al terruño no se le ama solamente porque se ha nacido en él sino porque allí se ha formado su personalidad juvenil que deja hondos rastros en el transcurso de su vida. Ningún concepto político determinó este sentimiento natural.
Los que nos hemos dedicado a la historia de nuestra ciudad, hoy queremos, a petición de algunos lectores, tratar sobre algunos establecimientos, en su mayoría ya desaparecidos, tales como hoteles, restaurantes, fondas y trenes de cantinas que nos puedan ilustrar un poco más del ambiente que nos tocó vivir hasta las postrimerías de la década del 50 del pasado siglo.
Entrando en juego, el más antiguo de estos establecimientos comienza a funcionar en el año 1820 en la calle Real (hoy Martí) entre el camino de Río Feo y Rosario. Allí existía una casona de embarrado y tejas dedicada a hospedaje y fonda, así como a la venta de un refresco conocido por "Zarzaparrilla" y a una pequeña fábrica de chocolate. En 1871 es adquirido por Pastor Mauri (chino emancipado). A partir de entonces toma el nombre de "La Marina" como café y restaurante. Posteriormente esta casona pasa a José Rodríguez Díaz quien demolió la vieja construcción y en su lugar hizo levantar un moderno edificio, adicionándole una segunda planta que dedicó a hotel, restaurant y billares con el mismo nombre de "La Marina".
Continuando el recorrido, en 1860 se encontraba una inmensa casona colonial en la calle Real y camino a Río Feo (hoy Martí y san Juan), construida de dos plantas de embarrado y tejas. En la planta baja estaba instalada la fonda y café "El Capricho" y la planta alta para la celebración de distintas actividades festivas, propiedad de Ricardo Fernández González. En 1874, Fernández González traspasa por compraventa este establecimiento a Ramón Ventas, comenzándose a llamar "Casa Ventas" como hospedaje y fonda. En 1876 Ricardo Fernández se instala nuevamente en ese lugar pero con el nombre de restaurant y hotel "La Nueva Reforma" y posteriormente hotel "Ricardo". El 29 de abril de 1929 Alfredo Porta construye el actual edificio que todo nuestro pueblo continúa reconociendo como hotel y restaurant "Ricardo".
Alrededor del año 1860 en la calle Real esquina a San Mateo existía una casona de dos plantas de embarrado, madera y tejas dedicada a fonda y restaurante conocida por "El Navío", propiedad de Marcelino González y hermanos. Posteriormente tomó el nombre de "Los Muchachos". Con fecha nueve de diciembre de 1891 esta propiedad pasa a Gustavo García Artidiello. La vieja casona fue demolida para construir en el lugar el edificio conocido por "El Palacio de Gustavo". Esta construcción de estilo Art Noveau, es la única representativa de este siglo de valor arquitectónico. Los altos del edificio, terminado de construir en el año 1904, estuvo destinado a hotel y restaurante y en los bajos, la tienda de tejidos y calzado conocida como "La Glorieta Cubana". En 1932 este establecimiento tomó el nombre de hotel y restaurante "El Comercio". Consideramos que este edificio en la actualidad se encuentra en vías de desaparecer por el abandono total en que se encuentra. Ojalá no sea así.
Rememorando lo que constituye patrimonio de la ciudad, llegamos, con nuestros pasos a la esquina de la calle Real o Mayor y Recreo (hoy Martí e Isabel Rubio respectivamente). En 1840 existía una casona colonial de embarrado y tejas con columnas cilíndricas y horconería donde estaba situada una tienda mixta y almacén. En junio de 1888 este inmueble fue adquirido por Ricardo Fernández González, situando en dicho lugar el hotel y restaurante "El Globo". En marzo de 1906 un voraz incendio destruyó esta construcción. A partir del siniestro esta entidad se ubicó en el edificio situado en Isabel la Católica y Recreo al desaparecer el hotel y restaurante "Candamo", que se había instalado desde el año 1901 por José Fuentes López.. En 1917 se terminó de construir el edificio de dos plantas en Martí y Recreo por Alfredo Porta Rojas, volviendo nuevamente a su lugar de origen el hotel y restaurante "El Globo".
El día nueve de abril de 1892 el mencionado José Fuentes López había dejado inaugurado el edificio de una sola planta en la esquina de Recreo e Isabel la Católica, pero pasado algún tiempo le adicionó una segunda planta que a partir de 1901 hasta 1906 funcionara como hotel y restaurante "Candamo". En 1917 este edificio es adquirido por José Batllori para dedicarlo al mismo giro. En la década de 1940 pasó a Isidro Orta pero con el nombre de hotel y restaurante "Presidente".
En 1897 ya se había instalado el hotel y restaurante "Las Américas", de Alejandro Bargüen y Francisco Díaz López en la calle Real o Mayor número 74, precisamente en el lugar donde fue construído en 1943 el cine "Riesgo" (hoy Saidén).
En 1917 José Valcárcel construyó el teatro "Dolz". Al desaparecer el teatro en 1930, Cipriano y José Díaz Fernández ubicaron en el lugar el hotel y restaurante "Dolz" en la calle Martí número 100 entre Recreo y Vélez Caviedes. Posteriormente este espacio fue ocupado por la imprenta "La Comercial" y las oficinas de Fuerza y Luz en una nueva construcción.
Con una edificación moderna de tres plantas fue construido en 1946 por Francisco Pace, el Hotel y restaurante "Italia" situado en la calle Vélez Caviedes, al costado del parque José Martí. Con anterioridad existía la vivienda de la familia Larita. En 1951 se levantó el edificio para hotel y restaurante "Lincoln" por Braulio Labrador en Máximo Gómez esquina a Rosario.
Además de los hoteles y restaurantes mencionados se construyeron "El Moderno" por Caridad Fornell en la calle Vélez Caviedes entre Máximo Gómez y Martí en 1951 y en 1954 el hotel "Guillermo" , de Guillermo Daffó al lado del antiguo café y billar "El Morro" en Martí y Recreo. Ambos no contaban con servicio gastronómico.

 

RESTAURANTES

Entre los restaurantes más importantes en la ciudad pinareña podemos mencionar los siguientes: En 1853 surgió "La Perla" en el giro de café y billar en la Calle Real y Colón. En noviembre de 1886 fue adquirido por José A. Labiada pero ya como restaurant, lunch y café. Allí se elaboraba el sabroso refresco "Hidromiel" de fama mundial hasta desaparecer en el año 1959. Posteriormente, en 1901 aparece "La Flor Asturiana" de Félix del Pino, en Vélez Caviedes y Retiro. En 1912 pasó a Demetrio Fernández pero este se traslada para la casa de dos plantas de embarrado y tejas en Vélez Caviedes (hoy La Trova). En 1897 abre el restaurante "La Isla de Cuba" en la casa de dos plantas situada en San Juan entre Martí y Máximo Gómez, propiedad de un asiático. Este la traspasa a Cruz Lavastida pero con el nombre de "La Flor Cubana" y por último la adquiere Carlos González (el Mantuano).
En la década del 30 y 50 del pasado siglo se instaló el restaurante "Los Aliados" en Recreo número 23, de Constantino Pérez Losada. "La Central", de Ignacio del Valle y Gutiérrez en Antonio rubio número 1, Manzana de los Delgados. El "Rincón Criollo" en Vélez Caviedes 20 de Guillermo Marínez Días y posteriormente pasó a Ramón Martínez (Mongo).
Antes de ese período Mongo Martínez era dueño del popular "El Kíkere" (La Casa de los Camioneros) al costado del Mercado de Abastos y consumo. En esa misma dirección también estaba ubicado el restaurant "Mundo". En Maceo 71 estaba situado el restaurante "Correa". Otro de la mayor afluencia de público era el restaurant "Maceda" en la calle Sol esquina a San Juan. El restaurant "Club Pachín", de Ricardo García Arrastía y el restaurante "Rumayor", de Octavio León. En ambos lugares se celebraban fiestas bailables con las mejores orquestas nacionales y locales. Otros de los restaurantes que en su mayoría abrían día y noche fue "El Brigar's" en Retiro esquina a 20 de Mayo. El restaurante "Primera del Malecón" de Julio González , casi esquina a Avenida de la Coloma, y tantos otros que harían interminable esta lista.

 

FONDAS

Entre las más antiguas que existieron desde la colonia podemos enumerar "Los Franceses" del chino Lang en Marañones e Isabel la Católica. Su nombre obedece a la cantidad de franceses que frecuentaban este lugar, los cuales residían en los alrededores del parque, "La Concordia", (hoy Martí) y que se dedicaban a la construcción de coches, carretas y otros vehículos de tracción animal. Le seguiría "La Flor Gallega" en Máximo Gómez número 8. La del asiático Norberto Rubio por San Rosendo al lado de "El Toro". "El Gallego", de Dionisio Pérez Batista en Maceo 38 esquina a Marañones. La fonda "Li Chon Wo" en Máximo Gómez 31 esquina a San Rosendo- En la calle Yagruma "La Flor Cubana", de Vicente González. En Recreo "La Japonesa" de Fee Chon. La fonda de Julián Wansang, en Calzada esquina a Maceo, "La Mariposa", de Fon Hon, San Rosendo 29. "La Veguera" en Vélez Caviedes 49 donde estaba situado "Los Franceses", en Marañones e Isabel la Católica. "El Pavo Real", de Pan Fat, en San Rosendo esquina a San Juan.
Posteriormente a partir de la década del 20 del pasado siglo aparecen "El Sinsonte" de Manuel Chan, en Vélez Caviedes 85 esquina a Retiro. "La Estrella", de Genl Ging Chot, Calzada de La Coloma 42. "El Ciudadano", de Luis Piñeiro Planes, Vélez Caviedes 57 esquina a Delicias. "El Faro", de Macoro, al lado de Labiada, así como la fonda "Pelotica".
Otras de las fondas que surgieron en este período fue "El Obrero" de Cayetano Barciano en la calle Máximo Gómez 7 esquina a Calzada de la Coloma. El 10 de abril de 1909 se originó un fuego que se extendió por toda la calzada, destruyendo más de 10 viviendas que se encontraban en los mismos terrenos donde actualmente se encuentra el Obispado de la Diócesis de Pinar del Río. En esa misma época aparece la fonda "El Aguila de Oro" en la esquina de Maceo y San Juan, propiedad de José Achang. Más tarde aparece "El Ariete" de Francisco del Valle Gutiérrez, en Vélez Caviedes 35 donde se encontraba el taller de enseres minoristas.

 

TRENES DE CANTINA

En la ciudad existían decenas de cantinas, aunque cualquier ciudadano podía acudir a fondas y restaurantes para obtener este servicio. Los trenes de cantina más mencionados eran los de Wasan, Machuat, Eugenia Povea en la calle Galiano, el de Ignacio Castillo, 20 de Mayo casi esquina a Delicias. "Correa" en la calle Maceo. Esta categoría de comercio consistía en ofrecer directamente a su vivienda el servicio de cantina que contaba con cuatro tipos de oferta: arroz, potaje, carne con vianda y ensalada con la cantidad de raciones convenidas, servidas en cuantro recipientes de aluminio articulado, sostenida por el asa de forma vertical. Los precios oscilaban entre $20.00 y $25.00 mensual por personas, incluyendo almuerzo y comida.
Y hablando de precios, queremos mencionar los de los siguientes establecimientos: (ver TABLA a la izquierda)

 

 

 

Revista Vitral No. 43 * año VIII * mayo-junio 2001
Wilfredo Denie Valdés
(San Luis. Pinar del Río)
Licenciado en Historia. Fue historiador de la ciudad de Pinar del Río durante muchos años
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