Revista Vitral No. 47 * año VIII * enero-febrero 2002


ESCUELA DEL HOGAR

 


a cargo de MARGARITA GÁLVEZ CHIÚ

 

 

 

 

Y en estos días invernales nada como el hogar, la familia reunida, la permanencia de todos en casa disfrutando de una agradable conversación, una buena lectura o de un programa de Televisión.
Martí dijo: "Tuvo la fuerza porque tuvo la paz de casa. Nadie pregunte el secreto de tanta existencia desperdiciada, desviada, frustrada, incompleta; es el desarreglo del hogar. Sólo saca fuerza entera el que vive en la arrogancia interior de ser querido".
La familia reunida y bien llevada es una de las aspiraciones a la que no debe renunciar ningún ser humano y la mujer, que en su doble función de madre y ama de casa debe contribuir a la unión de la familia y ha de ser afable, pero enérgica, dulce, ordenada, preocupada por todo y por todos, y debe reservar, como cosa muy importante: un tiempo para ella, para su descanso y arreglo personal, para cuidar de su salud y su presencia.


Postura correcta vs. postura incorrecta


Por esto te aconsejamos:
-Que para lograr una presencia agradable, uses para trabajar sencillas batas de casa, arregles tu pelo y lo cubras con un pañuelo, eso te ayuda a mantenerlo en orden y a protegerlo del polvo o la grasa.
-Si vas a lavar, procura mantenerte derecha, sitúa la batea a la altura correspondiente.
-Si limpias el piso hazlo con el palo de trapear. No te eches al suelo, pues te cansarás y perjudicará tu figura.

Educación formal
No tenemos derecho a molestar a los demás, por tanto no debemos llevar en el ómnibus funcionando una grabadora o un radio portátil y mucho menos a toda voz.
Cada cual tiene su problema y tal vez para algunos pasajeros, la música no sea lo más adecuado en el momento en que tú la oyes. Deja su uso para el campismo, la playa o la casa.

 

Peligros en el hogar
Por favor vigila el juego de tus pequeños, evita un accidente que puede resultar fatal. Con nuestro cuidado evitaremos al niño lo que pueda dañarlo y nos ahorraremos pesares nosotros.
Revisa si hay en el hogar algún contacto eléctrico con falta de protección, pues el niño, tratando de imitar a los mayores quiere conectar los equipos eléctricos, lo que constituye un peligro enorme.

Advertencia
1-Protege los tomacorrientes.
2-Mantén la correcta instalación de cables,
chuchos y todo tipo de instalación eléctrica.

 

Cómo hacer una panetela
De Pinar del Río nos llega la colaboración de Felisa López Valdés, la cual nos indica cómo hacer una panetela sin correr el riesgo de que se queme o se quede cruda.

¿No te crece lo suficiente la panetela que haces?
Felisa López nos escribe y nos dice:
A menudo escuchamos estas expresiones :
-"A mí la panetela no me crece" y yo le echo bicarbonato.
Pues bien, yo les voy a decir el secreto para que la panetela crezca más o menos:
Todo depende del batido de las claras y de la humedad del aire. Verás:
Las claras deben batirse hasta que alcancen el punto de nieve, o sea, cuando se levanta el tenedor y queda un "poquito" en el extremo del mismo, el azúcar se debe añadir poco a poco y batir hasta que el grano desaparezca, esto se conoce cuando se pone una "pizca"de merengue entre los dedos y al frotar no hay granos de azúcar.
Las yemas se agregan una a una y se continúa batiendo. La harina hay que cernirla previamente y al añadirla no se bate, sino que se une a la masa en un movimiento envolvente. Si bates se pierde el aire que se obtuvo al hacer el merengue.
Son muy pocas las panetelas que tienen como parte de sus ingredientes levadura, se puede adicionar bicarbonato para lograr un tamaño mayor, ¡Cuidado!, pues si echas en exceso la panetela pierde su rico sabor.
Respecto al aire, si el día está húmedo, lluvioso o muy nublado, el aire húmedo al penetrar en el merengue hace que este no aumente su volumen y por tanto no crecerá tanto la panetela.

Sigue estos consejos y verás que bien te resulta:
_ Merengue a punto de nieve.
_ Cernir la harina siempre.
_ No batir al echar la harina.
_ No utilizar azúcar húmeda.
_ No hacer panetelas en días húmedos.
_ No abusar del bicarbonato.

¡Ah! Y recuerda, echa la sal cuando ya las claras comiencen a coger el punto de nieve, no lo hagas antes de comenzar a batir.
Éxitos.

 

 

Revista Vitral No. 47 * año VIII * enero-febrero 2002
Margarita Gálvez
Maestra jubilada.