Revista Vitral No. 49 * año IX* mayo-junio 2002


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FAUSTO TRIBUTA A GAUDÍ

JOSÉ A. QUINTANA

 

 


Este año se cumple el 150 aniversario del nacimiento del arquitecto catalán Antonio Gaudí Cornet. Hecho históricamente relevante para la cultura universal, será celebrado en Cuba con los auspicios del Grupo Movimiento Habana y el Centro Cultural de España de La Habana, quienes han concebido, entre las actividades conmemorativas, una exposición de pintura de la obra del célebre tarragonense de ojos glaucos, cabello azafranado, inspirada inteligencia, sistemática perseverancia y ejemplar existencia cristiana. El innovador incansable, que basó su originalidad en la restitución de la sabia armonía natural a los estilos en que creó, y que sin negarlos transformó el árabe, mozárabe, barroca, gótico, modernismo, etc., etc.,tendrá una fiesta de agradecimiento en La Habana, un tributo humilde a la altura de su proverbial humildad.
Fausto García, pintor de edificios de relevancia histórica y arquitectónica, ha sido invitado a exponer en honor de Gaudí. En poco tiempo preparó -movido por una comprensible admiración por alguien que creó con un ejercicio de constante experimentación y renovación formas, volúmenes y coloridos conjuntos de auténtico arte- una muestra que lo honra : sus acuarelas son homenaje respetuoso y bello.
Pintar a Gaudí, a su obra, es re-tratar la poesía inmovilizada ( ¿alada?) en piedra; es re-crear sobre la cartulina o el lienzo, la andariega y fogosa imaginación codificada en obra trascendente. Fausto lo ha hecho, a su manera expresionista, reforzando el embrujo de las sinuosidades y la policromía gaudiana.¿Cuáles, de entre el impresionante conjunto de obras del genial arquitecto, ha escogido el pintor pinareño?. Quizá no sólo las más famosas, sino las más poéticas, cautivadoras y deslumbrantes. Veamos algunas.


"EL CAPRICHO" (1883-1885) COMILLAS, SANTANDER.


Don Máximo Díaz de Quijano, solterón alegre y sibarita, cuñado del Marqués de Comillas, tuvo el capricho de poseer una villa campestre junto a un ostentoso palacio neogótico del marido de su hermana. Lo quiso raro, sobredimensionado y llamativo, quizá como un perenne y ocasional nido de amor, cobija de inconfesadas soledades y rumiadero de tristezas ( ¿vicios?). Como capricho ha pasado a la historia el esplendoroso inmueble del Sr. Quijano. Pero, ¿ qué es un capricho?. La segunda acepción de esta palabra es fantasía; la tercera es antojo. Ambas, seguramente, junto a una posible vanidad faraónica, están en el complejo motivacional que indujo al inveterado solterón a concebir el edificio. Pero, ¿Cómo entendió Gaudí el caprichoso pedido; qué significado tuvo para el arquitecto que debió convertir el antojo en obra ... de arte?
La primera acepción de la palabra capricho es " obra artística que no se ajusta a las reglas". ¿A qué reglas de la arquitectura no se ajustó Gaudí? Talvez a las consuetudinarias reglas de la rutina, al lugar común o de lo esperado o aceptado. Quizá sacrificó la economía y la solidez estructural a una lírica belleza pletórica de fragilidad. Pero se trata de un capricho ... que según algunos críticos, en sentido musical, se familiariza con fragmentos de Paganini, Mozart, Bach, Korsakov y Tchaikovski.
Fausto aceptó el caprichoso reto. Observa el inmueble con el mismo alejamiento con el cual miró la catedral habanera desde un ángulo sorpresivo. El capricho de la acuarela parece querer alzar el vuelo como La Casona o El Museo Guiteras. Una puerta cerrada invita a transgredirla, no pasarla con naturalidad; a curioseo con culta morbosidad, como siguiendo la sensual invitación de Don Máximo. Pleno de verde, caprichoso con la esperanza. La torre parece vivir un tiempo distinto al resto de la casa; extemporánea, con una vetustez introducida por Fausto y que tal vez sugirió Gaudí. Se está en presencia de otro y del mismo capricho, de la tercera fantasía.
Dicen que la casa Batlló es una "sonrisa arquitectónica", dicen también que es una "explosión de placer compositivo". Sin embargo, se trata de la "simple reforma de la fachada y el patio de un edificio del siglo XIX, perteneciente al Sr. Batlló. Imagino al genio tarragonense, desde la calle, desde el Paseo de la Gracia, ordenando a los operarios a colocar un pedazo de vidrio aquí, otro allí. Lo imagino concibiendo el dragón truncado que corona la fachada, y sueño con él la paradisíaca iridiscencia que la "cristalería" multicolor expresa al conjuro de un beso de luz. ¿Qué ha hecho Fausto con este poema pétreo? Lo ha hecho irreconocible. Sólo conserva del original el azul del cielo. Total deformación fáustica. Una fachada fantasmagórica. Convertidos los balcones en calaveras con las órbitas llenas de ojos gatunos, femeninos, la mayoría con una lujuria tierna y siempre curiosa ... a veces huraños y a veces, también, de algunos, parece pender una lágrima inexplicable. ¿Es un espejo? ¿Un espejo de las psiquis de los transeúntes del Paseo de la Gracia?


"CASA VICENS" (1883-1888) BARCELONA.


La casa Vicens es obra de juventud, de cuando puro y tierno aún, comienza a expresarse el estilo mutante del genio. Todavía sus geometrías eran dominadas por las perfectas escuadras de los rectángulos, cuadrados y figuras triangulares. Todavía no había descubierto, como lo expresara después, que la línea recta pertenece al hombre, en tanto que la curva es privativa de Dios. Fausto aquí es más traductor que deformador poético. Color. Danza. Secreto. Las verjas pierden el metal y toman de este la esencia floral, el alma viva que trata de imitar. Pinta no lo que es, sino lo que quiere ser el modelo que es ya arte consagrado. El secreto que guardan celosamente los exteriores gaudianos son la belleza pura de los interiores. ¿Por qué tanto azul? Quizá Fausto recordaba el cielo de la casa Batlló. Quizá el azul es el color de la imaginación cuando vuela alto y lejos.
El esfuerzo actual de Fausto se comparte entre el homenaje a Gaudí y su perenne dedicación al retrato expresionista de los históricos inmuebles de La Habana Vieja. Por este último quehacer ha sido invitado por el Doctor Eusebio Leal a exponer en el Palacio de los Capitanes Generales ... y allí estará esa obra original, rara, incomprendida y con poquísimos antecedentes conocidos, con la que se abre paso, trabajosamente pero lleno de fe, el devoto pintor de la arquitectura.

 

 

Revista Vitral No. 49 * año IX * mayo-junio 2002
José A. Quintana
Economista pinareño. Labora en la Dirección Provincial de Planificación.