Revista Vitral No. 49 * año IX* mayo-junio 2002


ESCUELA DEL HOGAR

 

EL USO DE LOS CUBIERTOS EN LA MESA: UNA SEÑAL DE CULTURA GENERAL

MARGARITA GÁLVEZ MARTÍNEZ

 

 


Lo prometido es deuda .Continuamos hoy con algunas indicaciones sobre el buen comportamiento en la mesa.
Comenzaremos diciendo que la mesa es uno de los lugares donde más claro y prontamente se revela el grado de educación y cultura de una persona y repetimos que la mayor parte de los errores en los que incurrimos en la mesa, se debe a que en ella; privada o de familia, prescindimos de una multitud de reglas, lo que nos va creando malos hábitos, y cuando nos encontramos en una mesa extraña, por mucho que nos esmeremos en aplicar las reglas, como no nos son familiares, cometemos desaciertos imperdonables.
¿Sabes cómo y cuándo usar cada cubierto?
-El cuchillo y el tenedor se toman empuñando el mango con los tres últimos dedos y uniendo a éste el pulgar por el lado interior y el índice por encima. El índice debe quedar más avanzado que el pulgar, aunque no se debe llevar nunca en el cuchillo más allá de la hoja, ni en el tenedor hasta acercarlo a la raíz de los dientes.
-La cuchara se toma vuelta la palma de la mano hacia dentro y un tanto hacia arriba y manteniendo los tres últimos dedos algo recogidos, se hace descansar la cuchara en el dedo cordial o del medio; el índice se recoge hasta quedar unido al canto del mango y el pulgar cae sobre el extremo del mango, pisándolo con la fuerza necesaria para que la cuchara quede enteramente sujeta.
-La cuchara y el cuchillo se manejan con la mano derecha. En cuanto al tenedor tan sólo podrá manejarse con la derecha, cuando se tomen comidas que no necesiten ser divididas con el cuchillo.
-El uso de la cuchara y el tenedor está siempre indicado por el contenido de cada plato, pues necesariamente hemos de usar la cuchara para tomar los líquidos y toda comida que no pueda fácilmente llevarse a la boca con el tenedor, quedando este destinado para los demás casos. Nunca incurrir en la grave falta de llevar el cuchillo a la boca.
Nunca permitir que el tenedor y la cuchara rocen con nuestros dientes, lo que produce un ruido sumamente desagradable y chocante; para eso no introduciremos en la boca sino aquella parte que es absolutamente indispensable para tomar la comida con comodidad y aseo.
Cuando al comer tengamos que abandonar accidentalmente algún cubierto, lo colocaremos dentro del plato, de manera que el mango descanse sobre el borde de este y cuando hayamos de abandonar a un mismo tiempo el tenedor y el cuchillo, tendremos, además, el cuidado de cruzarlos, poniendo el tenedor debajo del cuchillo. Después que hayamos tomado bastante de nuestro plato, dejaremos dentro de él el tenedor y el cuchillo juntos con el mango hacia nosotros.
Hasta aquí cómo y cuándo usar cuchara, cuchillo y tenedor.
¿Conoces cómo y cuándo utilizar las copas y vasos y cómo asir las botellas? Pues entérate,
sobre eso hablaremos en el próximo número. ¿Te parece bien?.

Más Belleza para ti

Al llegar el verano se hace necesario que prestes especial atención al cabello y a la piel, que sufren con los rigores del sol cubano.
Te recomiendo que:
Si tu cabeza suda en exceso, intercala entre "shampoo" y "shampoo" una buena fricción de alcohol aromático y evitarás el olor desagradable del cuero cabelludo.
Si quieres dar brillo al cabello después de lavado, añade una cucharada de vinagre al agua, sobre todo si tu cabello es negro.
Si tienes el cabello rubio, el cocimiento de manzanilla después del "shampoo" te mantiene el color.
Recuerda que:
La piel es un órgano vivo y como tal hay que tratarla.
-No te acuestes con el maquillaje del día.
-No te expongas prolongadamente al sol sin la protección de un sombrero grande o una sombrilla. La quemadura del sol es igual que una quemadura de plancha.
- Nunca olvides que la piel puede necesitar del cuidado médico como cualquier otra parte del organismo.

Un Consejo útil

El tomate se cosecha en Cuba en los meses fríos, por tanto, es necesario lograr diferentes alternativas para su conservación. Te doy una forma para hacerlo ¡ahorrando combustible!
El puré de tomate es la forma más conocida de conservar el tomate, pero es bastante laborioso y requiere de combustible en su proceso de elaboración. Una alternativa para conservar el tomate de forma más sencilla y con menos recursos es mediante la DESHIDRATACIÓN POR SECADO AL SOL. El tomate secado al sol no pierde sus propiedades y tiene los mismos usos que el puré.
1-Se seleccionan los tomates no excesivamente maduros, sanos, carnosos. Se lavan bien y se cortan en cuartos, descartando las semillas. Los cuartos de tomate se sumergen en agua a 90ºC durante un minuto (que el agua eche humo, pero que no hierva).
2-Después se enfrían rápidamente en agua corriente y se sumergen durante 10 minutos en agua fría, a la que se le añade jugo de naranja agria o limón. Se escurren bien los pedazos de tomate y se secan un poco con ayuda de un paño limpio. Después se coloca el producto sobre polietileno, preferiblemente negro y se pone a secar al sol directo.
3-Se voltean 2 ó 3 veces al día y se recogen por la noche para evitar la humedad del sereno. A los 2 ó 3 días estará crujiente, seco y se podrá envasar directamente en cualquier recipiente cerrado, pero es recomendable en bolsas de polietileno, selladas preferiblemente con el calor de una plancha doméstica. Si se desea, se tritura el tomate en una máquina de moler carne con una cuchilla fina para convertir el producto en polvo o harina.
4-Después de envasar el tomate deshidratado, se colocan etiquetas para su identificación, con la fecha de elaboración.

 

 

Revista Vitral No. 49 * año IX * mayo-junio 2002
Mararita Gálvez Martínez
Licenciada en Economía, profesora retirada, miembro del Equipo de Economistas del CFCR.