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Lo prometido es deuda .Continuamos hoy con algunas indicaciones sobre
el buen comportamiento en la mesa.
Comenzaremos diciendo que la mesa es uno de los lugares donde más
claro y prontamente se revela el grado de educación y cultura de
una persona y repetimos que la mayor parte de los errores en los que incurrimos
en la mesa, se debe a que en ella; privada o de familia, prescindimos
de una multitud de reglas, lo que nos va creando malos hábitos,
y cuando nos encontramos en una mesa extraña, por mucho que nos
esmeremos en aplicar las reglas, como no nos son familiares, cometemos
desaciertos imperdonables.
¿Sabes cómo y cuándo usar cada cubierto?
-El cuchillo y el tenedor se toman empuñando el mango con los tres
últimos dedos y uniendo a éste el pulgar por el lado interior
y el índice por encima. El índice debe quedar más
avanzado que el pulgar, aunque no se debe llevar nunca en el cuchillo
más allá de la hoja, ni en el tenedor hasta acercarlo a
la raíz de los dientes.
-La cuchara se toma vuelta la palma de la mano hacia dentro y un tanto
hacia arriba y manteniendo los tres últimos dedos algo recogidos,
se hace descansar la cuchara en el dedo cordial o del medio; el índice
se recoge hasta quedar unido al canto del mango y el pulgar cae sobre
el extremo del mango, pisándolo con la fuerza necesaria para que
la cuchara quede enteramente sujeta.
-La cuchara y el cuchillo se manejan con la mano derecha. En cuanto al
tenedor tan sólo podrá manejarse con la derecha, cuando
se tomen comidas que no necesiten ser divididas con el cuchillo.
-El uso de la cuchara y el tenedor está siempre indicado por el
contenido de cada plato, pues necesariamente hemos de usar la cuchara
para tomar los líquidos y toda comida que no pueda fácilmente
llevarse a la boca con el tenedor, quedando este destinado para los demás
casos. Nunca incurrir en la grave falta de llevar el cuchillo a la boca.
Nunca permitir que el tenedor y la cuchara rocen con nuestros dientes,
lo que produce un ruido sumamente desagradable y chocante; para eso no
introduciremos en la boca sino aquella parte que es absolutamente indispensable
para tomar la comida con comodidad y aseo.
Cuando al comer tengamos que abandonar accidentalmente algún cubierto,
lo colocaremos dentro del plato, de manera que el mango descanse sobre
el borde de este y cuando hayamos de abandonar a un mismo tiempo el tenedor
y el cuchillo, tendremos, además, el cuidado de cruzarlos, poniendo
el tenedor debajo del cuchillo. Después que hayamos tomado bastante
de nuestro plato, dejaremos dentro de él el tenedor y el cuchillo
juntos con el mango hacia nosotros.
Hasta aquí cómo y cuándo usar cuchara, cuchillo y
tenedor.
¿Conoces cómo y cuándo utilizar las copas y vasos
y cómo asir las botellas? Pues entérate,
sobre eso hablaremos en el próximo número. ¿Te parece
bien?.
Más Belleza para ti
Al llegar el verano se hace necesario que prestes especial atención
al cabello y a la piel, que sufren con los rigores del sol cubano.
Te recomiendo que:
Si tu cabeza suda en exceso, intercala entre "shampoo" y "shampoo"
una buena fricción de alcohol aromático y evitarás
el olor desagradable del cuero cabelludo.
Si quieres dar brillo al cabello después de lavado, añade
una cucharada de vinagre al agua, sobre todo si tu cabello es negro.
Si tienes el cabello rubio, el cocimiento de manzanilla después
del "shampoo" te mantiene el color.
Recuerda que:
La piel es un órgano vivo y como tal hay que tratarla.
-No te acuestes con el maquillaje del día.
-No te expongas prolongadamente al sol sin la protección de un
sombrero grande o una sombrilla. La quemadura del sol es igual que una
quemadura de plancha.
- Nunca olvides que la piel puede necesitar del cuidado médico
como cualquier otra parte del organismo.
Un Consejo útil
El tomate se cosecha en Cuba en los meses fríos, por tanto, es
necesario lograr diferentes alternativas para su conservación.
Te doy una forma para hacerlo ¡ahorrando combustible!
El puré de tomate es la forma más conocida de conservar
el tomate, pero es bastante laborioso y requiere de combustible en su
proceso de elaboración. Una alternativa para conservar el tomate
de forma más sencilla y con menos recursos es mediante la DESHIDRATACIÓN
POR SECADO AL SOL. El tomate secado al sol no pierde sus propiedades y
tiene los mismos usos que el puré.
1-Se seleccionan los tomates no excesivamente maduros, sanos, carnosos.
Se lavan bien y se cortan en cuartos, descartando las semillas. Los cuartos
de tomate se sumergen en agua a 90ºC durante un minuto (que el agua
eche humo, pero que no hierva).
2-Después se enfrían rápidamente en agua corriente
y se sumergen durante 10 minutos en agua fría, a la que se le añade
jugo de naranja agria o limón. Se escurren bien los pedazos de
tomate y se secan un poco con ayuda de un paño limpio. Después
se coloca el producto sobre polietileno, preferiblemente negro y se pone
a secar al sol directo.
3-Se voltean 2 ó 3 veces al día y se recogen por la noche
para evitar la humedad del sereno. A los 2 ó 3 días estará
crujiente, seco y se podrá envasar directamente en cualquier recipiente
cerrado, pero es recomendable en bolsas de polietileno, selladas preferiblemente
con el calor de una plancha doméstica. Si se desea, se tritura
el tomate en una máquina de moler carne con una cuchilla fina para
convertir el producto en polvo o harina.
4-Después de envasar el tomate deshidratado, se colocan etiquetas
para su identificación, con la fecha de elaboración.
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