Revista Vitral No. 49 * año IX* mayo-junio 2002


LECTURAS

 

ACERCA DE LO NEGRO Y LA AFRICANÍA EN LA LENGUA LITERARIA DE MOTIVOS DE SON

RAFAEL BERNAL CASTELLANOS

 

 


No creo estar haciendo un descubrimiento ni pronunciando una frase célebre, cuando digo que la calidad de un libro está dada por la capacidad de motivarnos constantes reflexiones; por eso, más que por la formalidad de dejarlas a los organizadores de esta presentación, me he visto necesitado de escribir estas líneas, pues Acerca de lo Negro y la Africanía en la Lengua Literaria de Motivos de Son es un buen libro; y diría más: un libro necesario.
En toda cultura existen figuras que se establecen, por múltiples vías e intereses, como hitos ante los cuales un juicio divergente sobre sus cualidades es visto en el mejor de los casos como un desenfreno y otras veces como un abandono de algo tan difícil de definir como los valores nacionales. Entre nosotros, la figura de Nicolás Guillén es un ejemplo altamente significativo al sobreimponerse, en varias ocasiones, a su propia obra, dando lugar a estudios que le han atribuido la condición de poeta nacional a partir de la reiteración de un grupo de rasgos específicos que, luego de tantas "atenciones culturales", crecieron de una forma que no deja ver el bosque de la poesía.
Confieso que puesto a comentar este Premio de Ensayo, las ideas que motiva son tantas que no podemos menos que preguntarnos, como Ernesto Ortiz en la contracubierta, ¿Por qué no nos percatamos antes? Pues resultan tan oportunas, tan evidentes, tan documentados los argumentos empleados en el análisis que no podemos menos que sentirnos partícipes de una grave culpa: el acomodamiento cultural, que en cualquiera de sus intenciones lleva implícito una neutralización del criterio.
Antes de seguir exponiendo razonamientos que se originarán también en ustedes y que estarán vinculados tanto con este libro como con Guillén y su obra, quiero señalar tres que, a partir de los anteriores, me motivó el ensayo de Amauri Francisco, pues al, aparentemente, salirse del contenido del texto son de aquellos que le aportan mayor dimensión a cualquier obra al sustentarla argumentalmente y multiplicarla en juicios imprescindibles para nuestra identidad. Así pienso que ...
Si desde la Estética la Literatura se confirma cuando la obra ha sido legitimada por la valoración de los estudiosos, su más pura y real esencia se manifiesta en el tropo, cotidiano y anónimo, que concreta una intención expresiva; por tanto, si son notablemente importantes los análisis teóricos alrededor de los textos en tanto nos permiten prescindir de mucha hojarasca, nos proporcionan conocimientos útiles y son también en ocasiones, por encima de todos genuinos actos de creación; es preciso que en ellos no se ignore la existencia de un Yo Poético que contextualiza y potencia casuísticamente al autor por encima del sujeto lírico, el narrador o el ente dramatúrgico.
Aunque la obra de arte se fundamenta en vivencias del creador, al analizar la expresión de una realidad no podemos asumirla como el análisis de esa realidad, pues en el preeso expresivo intervinieron otros factores de carácter subjetivo que tamizaron y reorientaron esa realidad en función de una intención comunicativa de valor estético y oponer a esa idea la búsqueda de un ¿Qué quiso condenar el autor? Nos llevará, tarde o temprano, a una imposición de nuestras interpretaciones donde, consciente o indiferente, el autor censure lo que el juicio crítico preconcibió.
Descuidar o negar los elementos anteriores implica confundir la memoria estética de una nación con la historia de su memoria; a partir de ese momento la valoración de su arte dejará de ocuparse de la intimidad emotiva de sus gentes para enredarse en la exterioridad de los sucesos que se glosan y la ocasión de tener artistas desaparecerá ante los artistas de ocasión y en lugar de una memoria histórica sufriremos una memoria histérica.
En fin, amigos, que al abordar lo negro y la africana en la lengua literaria de Motivos de Son, su autor, Amauri Francisco Gutiérrez Coto, se adentró en un contrapunto con los acordes tradicionales en la valoración de un significativo texto en la poesía cubana; sin perder el compás fue desarrollando con mucho ritmo un concierto de claves que se adentra en nuestra cultura y demuestra que, a pesar de los análisis y estudios realizados en tantos años, los Motivos de Son, son motivo todavía de muchas reflexiones.

 

 

Revista Vitral No. 49 * año IX * mayo-junio 2002
Rafael A. Bernal Castellanos
P. del Río, 1955 Lic. en Periodismo en C. de la Habana, Profesor graduado en Español y Literatura en el Institutop Superior Pedagógico de Pinar del Río
Ilustración: Mario Pelegrín. Detalle.