Revista Vitral No. 50 * año IX* julio-agosto 2002


ECOLOGÍA

 

JINETE APOCALÍPTICO

Pedro Serrano Urra

 

 



El ser humano constituye la especie que más influencia ejerce en su entorno, por lo que su comportamiento consciente debe estar marcado con un activo componente educativo en su relación con la Naturaleza, puesto que resulta imposible la vida si se destruye nuestro hábitat natural, soporte del futuro en nuestro planeta; razones por las que ha contraído la gran responsabilidad de velar por el mantenimiento y la protección de la biosfera y todo lo que en ella habita, toda vez que el hombre no puede estar situado por encima de la Naturaleza, ni ella es un patrimonio que se pueda extorsionar con nuestra explotación irracional y, tenemos que dejarla de ver como un producto de consumo que nos pertenece, puesto que de ella dependemos y ella pertenece, por igual, a todas las especies que comparten la vida en la Tierra.
Partiendo del criterio, muy generalizado, de que el hombre profundiza cotidianamente en sus niveles de conocimiento, pero se aparta del verdadero cono cimiento de la Naturaleza, ignorando su ética y su estética, hemos tomado como referencia la provincia de Pinar del Río para, someramente, demostrar la necesidad de poner en función la preservación de todos los conocimientos humanos para mantener viva la naturaleza de nuestro entorno. Para lograr un exacto conocimiento de la situación, respecto al medio ambiente, es necesario partir de que esta provincia posee una superficie de 10 924.59 Km2, de los cuales 574, 247 hectáreas son productivas. El territorio provincial se encuentra ocupado por 720 mil habitantes. Cuenta con 18 tipos de paisajes diferentes; cada uno con su flora y fauna características y; por su importancia, han sido identificadas 78 cuencas hidrográficas. Además, en esos paisajes, que datan de hace unos cuatro millones de años; al que llegó el hombre hace unos cuatro mil años, se encuentra situado el sistema cavernario más importante de América Latina y, originalmente, tenía ocupada su superficie en el 92%, aproximadamente, por bosques, mientras que el resto se encontraba invadido por sabanas o yerbazales, así como vegetaciones costeras, rocosas y arenosas.
Recientemente se realizó un diagnóstico de los principales problemas ambientales que afectan este territorio, teniendo en cuenta la incidencia que producen sobre los ecosistemas de gran fragilidad e importancia económica y social; la salud y calidad de vida de la población; la extensión territorial de la provincia y; las actividades económicas priorizadas. Pudiendo detectarse que el problema fundamental radica en La Falta de Conciencia y Educación en la Comprensión e Interacción Hombre-Naturaleza. Además, fueron detectados los siguientes problemas:
- el grado de degradación y pérdida de los suelos, debido a la erosión, mal drenaje, salinidad, acidez, compactación y otros actos de agresión del hombre, que han producido la destrucción de 900 millones de toneladas de suelos fértiles desde hace unos cuatro mil años, es decir, unas 200 mil hectáreas. Debido al deterioro de la masa orgánica de los suelos cultivables, el 75 % se encuentra ubicado en suelos ácidos, el 48% está erosionado, el 4% tiene mal drenaje y, el 3.4% se ha salinizado; males que tienen consecuencias irreversibles para las generaciones futuras. Estos factores de carácter natural o antrópico acumulados durante años que han afectado nuestros suelos, tienden a conducir a los procesos de descalificación, cuyo fenómeno abarca la quinta parte de los suelos pinareños.
-el deterioro del saneamiento y las condiciones ambientales en los asentamientos urbanos que inciden sobre la calidad de vida y la salud de la población, fundamentalmente, en los altos niveles de parasitismo y leptospirosis. La incidencia de este problema ha estado determinada, principalmente, por las serias afectaciones existentes en la recolección y disposición de los desechos sólidos; la proliferación de microvertederos en zonas pobladas, así como en los límites de centros educacionales de régimen interno y campamentos de escuelas al campo o de trabajadores; la inadecuada recolección y disposición de los residuos hospitalarios y; el abuso indiscriminado de la presencia de animales domésticos y de corral en viviendas. Además, el servicio de agua potable a la población ha estado afectado en la cantidad y calidad por el deterioro de las instalaciones y medios donde se realiza dicha actividad, lo que facilita que más del 50% del agua que bombean los acueductos no llegue a su destino.
-la contaminación de las aguas terrestres y marinas, que afecta los ecosistemas y la calidad de vida, así como sectores productivos como la pesca, la agricultura y el turismo, entre otros. Gran incidencia en este problema la tiene los ineficientes sistemas de riego utilizados en la agricultura; el deficiente estado de las redes de alcantarillado; el grave deterioro que sufren las plantas de tratamiento de residuales; la disminución del aprovechamiento y rehuso de los residuales líquidos de la actividad industrial y agroalimentaria. Estos factores han contribuido, decisivamente, a que la principal bahía pinareña, Bahía Honda, se encuentre totalmente inutilizada, debido a la destrucción de todo el ecosistema, incluyendo los recursos ostioneros de la rada.
-la deforestación, que afecta la calidad de los ecosistemas montañosos, costeros y otros ecosistemas, frágiles , además, los suelos y las cuencas hidrográficas. El mal manejo de los bosques, tanto naturales como artificiales, durante los últimos años, en que se ha incrementado la tendencia a su uso irracional por la extracción de cujes para tabaco y con fines energéticos, debido a la carencia de los combustibles domésticos, han determinado la desaparición de los bosques en las cuencas hidrográficas más importantes. Debido a la desaparición del 80% de los bosques naturales, resultan problemas preocupantes la pérdida de la biodiversidad en la flora forestal, el bajo índice de aprovechamiento de la biomasa derivada de los bosques, el insuficiente aprovechamiento de la intercalación de cultivos, el aumento de la erosión producida por este proceso y las afectaciones a los ecosistemas frágiles; lo que determina que adquieran gran importancia los bosques vírgenes sobrevivientes.
-la pérdida y mal manejo de la diversidad biológica, que significa afectaciones a los recursos naturales, tanto bióticos como abióticos, y de las futuras generaciones. En nuestra flora se han detectado unas 3 100 especies, de las cuales unas cuatro nuevas se han extinguido, y suman ya las 20 especies extintas, y otras 250 en peligro de extinción, en lo cual ha tenido gran significación: la destrucción del hábitat natural de las especies; la aplicación de una agricultura intensiva, con la utilización excesiva de recursos y deficiente rotación de los cultivos; el mal manejo de determinados ecosistemas frágiles; la caza furtiva, la pesca de especies de significativo valor económico y la sustracción de especies de gran valor; una pobre integración entre las estrategias de conservación y uso sostenible de la biodiversidad y las actividades de desarrollo económico; la inexistencia de programas integrados para poder evaluar, conservar y usar de forma sostenible la diversidad biológica; el gran descontrol existente sobre el acatamiento de la legislación vigente; el inadecuado uso de proyectos de carácter científico o económico que han propiciado la salida del país de recursos genéticos de importancia; y, en gran medida, la carencia de conciencia y educación ambiental de la población.
Actualmente, este territorio provincial tiene dos reservas de la biosfera. Además, han sido determinadas 114 fuentes principales contaminantes y, aún cuando ya se resolvieron otras 32 fuentes contaminantes, el camino es largo y tortuoso hacia el logro del desarrollo sostenible como medio de preservación del entorno y la diversidad biológica, muy importante para su estudio y aplicación en diversas actividades.
La situación ambiental desfavorable que afecta esta provincia no puede aislarse del proceso histórico, económico y social por el que transita el país y su vinculación e impacto en el medio ambiente.
Aún cuando Cuba ha sido uno de los primeros países en el mundo que incluyó el concepto de Desarrollo Sostenible en la Constitución, con posterioridad a la Cumbre de Rio de 1992, concibiéndose como la satisfacción de las necesidades actuales, garantizando una equidad en el aseguramiento de la supervivencia, el bienestar y la seguridad de las generaciones del presente y futuras, la difícil situación económica imperante ha influido, indudablemente, sobre la explotación de los recursos naturales y limitado las posibilidades de emprender acciones efectivas para la conservación de nuestro entrono natural. Además, el inadecuado uso de los recursos materiales y financieros a disposición del Estado destinados a la protección del medio ambiente y el uso racional de los recursos naturales ha impedido alcanzar niveles superiores en tales propósitos, limitando la introducción y generalización de los resultados de la ciencia y la tecnología, que genera, también, una insuficiente conciencia, conocimientos y educación ambiental, así como una ineficiente incorporación de la dimensión ambiental en las políticas, planes y programas de desarrollo estatales.
El dilema que se nos presenta nos mantiene en la incertidumbre, pero debemos tener en un futuro promisorio, donde el Estado asuma su rol como rector de la política ambiental, haciéndose eco de la tesis ambientalista del naturalista norteamericano Aldo Leopold, quien asegura que: “la ecología no reconoce fronteras y es una responsabilidad de todos desarrollar una sensibilidad nueva para percibir las necesidades ambientales que se expresan a su alrededor” y, en tal sentido, asumir la necesidad de liberar recursos materiales y financieros de sus arcas para desarrollar la estrategia y concentrar acciones encaminadas a superar las dificultades señaladas, garantizando, además, que la protección ambiental sea tenida en cuenta en las políticas, programas y planes de desarrollo estatales. Se trata, no de una oposición al desarrollo económico, sino a una comprensión, a una relación armónica entre hombre y Naturaleza.

Bibliografía
Estrategia Ambiental Nacional. Reimpresión / septiembre 1999. C.I.T.M.A. República de Cuba.
Fuente de datos: Curso de Postgrado “Protección del Medio Ambiente”. C.I.T.M.A. 1999. Pinar del Río. Cuba

 

Revista Vitral No. 50 * año IX* julio-agosto 2002
Pedro Serrano Urra
(Pinar del Río)
Lic. en Ciencias Jurídicas en la Universidad de La Habana.