El ser humano constituye la especie
que más influencia ejerce en su entorno, por lo que su comportamiento
consciente debe estar marcado con un activo componente educativo en
su relación con la Naturaleza, puesto que resulta imposible la
vida si se destruye nuestro hábitat natural, soporte del futuro
en nuestro planeta; razones por las que ha contraído la gran
responsabilidad de velar por el mantenimiento y la protección
de la biosfera y todo lo que en ella habita, toda vez que el hombre
no puede estar situado por encima de la Naturaleza, ni ella es un patrimonio
que se pueda extorsionar con nuestra explotación irracional y,
tenemos que dejarla de ver como un producto de consumo que nos pertenece,
puesto que de ella dependemos y ella pertenece, por igual, a todas las
especies que comparten la vida en la Tierra.
Partiendo del criterio, muy generalizado, de que el hombre profundiza
cotidianamente en sus niveles de conocimiento, pero se aparta del verdadero
cono cimiento de la Naturaleza, ignorando su ética y su estética,
hemos tomado como referencia la provincia de Pinar del Río para,
someramente, demostrar la necesidad de poner en función la preservación
de todos los conocimientos humanos para mantener viva la naturaleza
de nuestro entorno. Para lograr un exacto conocimiento de la situación,
respecto al medio ambiente, es necesario partir de que esta provincia
posee una superficie de 10 924.59 Km2, de los cuales 574, 247 hectáreas
son productivas. El territorio provincial se encuentra ocupado por 720
mil habitantes. Cuenta con 18 tipos de paisajes diferentes; cada uno
con su flora y fauna características y; por su importancia, han
sido identificadas 78 cuencas hidrográficas. Además, en
esos paisajes, que datan de hace unos cuatro millones de años;
al que llegó el hombre hace unos cuatro mil años, se encuentra
situado el sistema cavernario más importante de América
Latina y, originalmente, tenía ocupada su superficie en el 92%,
aproximadamente, por bosques, mientras que el resto se encontraba invadido
por sabanas o yerbazales, así como vegetaciones costeras, rocosas
y arenosas.
Recientemente se realizó un diagnóstico de los principales
problemas ambientales que afectan este territorio, teniendo en cuenta
la incidencia que producen sobre los ecosistemas de gran fragilidad
e importancia económica y social; la salud y calidad de vida
de la población; la extensión territorial de la provincia
y; las actividades económicas priorizadas. Pudiendo detectarse
que el problema fundamental radica en La Falta de Conciencia y Educación
en la Comprensión e Interacción Hombre-Naturaleza. Además,
fueron detectados los siguientes problemas:
- el grado de degradación y pérdida de los suelos, debido
a la erosión, mal drenaje, salinidad, acidez, compactación
y otros actos de agresión del hombre, que han producido la destrucción
de 900 millones de toneladas de suelos fértiles desde hace unos
cuatro mil años, es decir, unas 200 mil hectáreas. Debido
al deterioro de la masa orgánica de los suelos cultivables, el
75 % se encuentra ubicado en suelos ácidos, el 48% está
erosionado, el 4% tiene mal drenaje y, el 3.4% se ha salinizado; males
que tienen consecuencias irreversibles para las generaciones futuras.
Estos factores de carácter natural o antrópico acumulados
durante años que han afectado nuestros suelos, tienden a conducir
a los procesos de descalificación, cuyo fenómeno abarca
la quinta parte de los suelos pinareños.
-el deterioro del saneamiento y las condiciones ambientales en los asentamientos
urbanos que inciden sobre la calidad de vida y la salud de la población,
fundamentalmente, en los altos niveles de parasitismo y leptospirosis.
La incidencia de este problema ha estado determinada, principalmente,
por las serias afectaciones existentes en la recolección y disposición
de los desechos sólidos; la proliferación de microvertederos
en zonas pobladas, así como en los límites de centros
educacionales de régimen interno y campamentos de escuelas al
campo o de trabajadores; la inadecuada recolección y disposición
de los residuos hospitalarios y; el abuso indiscriminado de la presencia
de animales domésticos y de corral en viviendas. Además,
el servicio de agua potable a la población ha estado afectado
en la cantidad y calidad por el deterioro de las instalaciones y medios
donde se realiza dicha actividad, lo que facilita que más del
50% del agua que bombean los acueductos no llegue a su destino.
-la contaminación de las aguas terrestres y marinas, que afecta
los ecosistemas y la calidad de vida, así como sectores productivos
como la pesca, la agricultura y el turismo, entre otros. Gran incidencia
en este problema la tiene los ineficientes sistemas de riego utilizados
en la agricultura; el deficiente estado de las redes de alcantarillado;
el grave deterioro que sufren las plantas de tratamiento de residuales;
la disminución del aprovechamiento y rehuso de los residuales
líquidos de la actividad industrial y agroalimentaria. Estos
factores han contribuido, decisivamente, a que la principal bahía
pinareña, Bahía Honda, se encuentre totalmente inutilizada,
debido a la destrucción de todo el ecosistema, incluyendo los
recursos ostioneros de la rada.
-la deforestación, que afecta la calidad de los ecosistemas montañosos,
costeros y otros ecosistemas, frágiles , además, los suelos
y las cuencas hidrográficas. El mal manejo de los bosques, tanto
naturales como artificiales, durante los últimos años,
en que se ha incrementado la tendencia a su uso irracional por la extracción
de cujes para tabaco y con fines energéticos, debido a la carencia
de los combustibles domésticos, han determinado la desaparición
de los bosques en las cuencas hidrográficas más importantes.
Debido a la desaparición del 80% de los bosques naturales, resultan
problemas preocupantes la pérdida de la biodiversidad en la flora
forestal, el bajo índice de aprovechamiento de la biomasa derivada
de los bosques, el insuficiente aprovechamiento de la intercalación
de cultivos, el aumento de la erosión producida por este proceso
y las afectaciones a los ecosistemas frágiles; lo que determina
que adquieran gran importancia los bosques vírgenes sobrevivientes.
-la pérdida y mal manejo de la diversidad biológica, que
significa afectaciones a los recursos naturales, tanto bióticos
como abióticos, y de las futuras generaciones. En nuestra flora
se han detectado unas 3 100 especies, de las cuales unas cuatro nuevas
se han extinguido, y suman ya las 20 especies extintas, y otras 250
en peligro de extinción, en lo cual ha tenido gran significación:
la destrucción del hábitat natural de las especies; la
aplicación de una agricultura intensiva, con la utilización
excesiva de recursos y deficiente rotación de los cultivos; el
mal manejo de determinados ecosistemas frágiles; la caza furtiva,
la pesca de especies de significativo valor económico y la sustracción
de especies de gran valor; una pobre integración entre las estrategias
de conservación y uso sostenible de la biodiversidad y las actividades
de desarrollo económico; la inexistencia de programas integrados
para poder evaluar, conservar y usar de forma sostenible la diversidad
biológica; el gran descontrol existente sobre el acatamiento
de la legislación vigente; el inadecuado uso de proyectos de
carácter científico o económico que han propiciado
la salida del país de recursos genéticos de importancia;
y, en gran medida, la carencia de conciencia y educación ambiental
de la población.
Actualmente, este territorio provincial tiene dos reservas de la biosfera.
Además, han sido determinadas 114 fuentes principales contaminantes
y, aún cuando ya se resolvieron otras 32 fuentes contaminantes,
el camino es largo y tortuoso hacia el logro del desarrollo sostenible
como medio de preservación del entorno y la diversidad biológica,
muy importante para su estudio y aplicación en diversas actividades.
La situación ambiental desfavorable que afecta esta provincia
no puede aislarse del proceso histórico, económico y social
por el que transita el país y su vinculación e impacto
en el medio ambiente.
Aún cuando Cuba ha sido uno de los primeros países en
el mundo que incluyó el concepto de Desarrollo Sostenible en
la Constitución, con posterioridad a la Cumbre de Rio de 1992,
concibiéndose como la satisfacción de las necesidades
actuales, garantizando una equidad en el aseguramiento de la supervivencia,
el bienestar y la seguridad de las generaciones del presente y futuras,
la difícil situación económica imperante ha influido,
indudablemente, sobre la explotación de los recursos naturales
y limitado las posibilidades de emprender acciones efectivas para la
conservación de nuestro entrono natural. Además, el inadecuado
uso de los recursos materiales y financieros a disposición del
Estado destinados a la protección del medio ambiente y el uso
racional de los recursos naturales ha impedido alcanzar niveles superiores
en tales propósitos, limitando la introducción y generalización
de los resultados de la ciencia y la tecnología, que genera,
también, una insuficiente conciencia, conocimientos y educación
ambiental, así como una ineficiente incorporación de la
dimensión ambiental en las políticas, planes y programas
de desarrollo estatales.
El dilema que se nos presenta nos mantiene en la incertidumbre, pero
debemos tener en un futuro promisorio, donde el Estado asuma su rol
como rector de la política ambiental, haciéndose eco de
la tesis ambientalista del naturalista norteamericano Aldo Leopold,
quien asegura que: la ecología no reconoce fronteras y
es una responsabilidad de todos desarrollar una sensibilidad nueva para
percibir las necesidades ambientales que se expresan a su alrededor
y, en tal sentido, asumir la necesidad de liberar recursos materiales
y financieros de sus arcas para desarrollar la estrategia y concentrar
acciones encaminadas a superar las dificultades señaladas, garantizando,
además, que la protección ambiental sea tenida en cuenta
en las políticas, programas y planes de desarrollo estatales.
Se trata, no de una oposición al desarrollo económico,
sino a una comprensión, a una relación armónica
entre hombre y Naturaleza.
Bibliografía
Estrategia Ambiental Nacional. Reimpresión / septiembre 1999.
C.I.T.M.A. República de Cuba.
Fuente de datos: Curso de Postgrado Protección del
Medio Ambiente. C.I.T.M.A. 1999. Pinar del Río. Cuba