Revista Vitral No. 59 * año X * enero - febrero de 2004


ESCUELA DEL HOGAR

 

PARA EDUCAR A NUESTROS HIJOS

MARGARITA GÁLVEZ MARTÍNEZ

 

 

 

 

Saludamos a toda la familia de Escuela del Hogar, deseando que el Señor le haya concedido unas tranquilas Navidades y que en este 2004, “AÑO DE LA FAMILIA”, las nuestras se unan cada vez más y colaboremos todos en la recuperación de los valores de la célula primaria y básica de la sociedad.
Y si queremos que mejore nuestro ambiente familiar recordemos que:
-Los hábitos de ser atentos, respetuosos, delicados y tolerantes en las relaciones con los extraños deben ser una copia de nuestras costumbres domésticas. Todos en el hogar merecen ser tratados con respeto: niños, adolescentes, jóvenes, adultos y ancianos. Cada uno merece una explicación, si la solicita, ante cualquier actitud por parte de algunos de los miembros de la familia.
-El respeto que deben los hijos a los padres no excluye los dulces placeres de una confianza bien entendida. Nunca será un hijo más obediente y respetuoso que cuando al estímulo del deber haya de añadir los de una franca amistad.
-El padre ha de cuidar de no traspasar los límites de su autoridad, perdiendo así la confianza del hijo; pero éste no abusará del grado de familiaridad existente entre él y su padre.
-Nada hay más impropio que una discusión acalorada entre padres e hijos. Cuando esto sucede se lesiona la dignidad y la moral de los dos afectando la educación de los hijos.

Una nueva receta de boniatillo:

Boniatillo borracho.

2 libras de boniato
2 libras de azúcar
2 tazas de agua
1 limón
¼ cucharadita de sal
2 yemas de huevos
1 cucharadita de mantequilla
½ taza de vino dulce o licor
2 cucharaditas de ron
Modo de hacerlo: Salcocha los boniatos, cuando estén casi blandos, hacer un almíbar con el azúcar, agua, cáscara de limón y algunas gotas de jugo. No revuelvas el almíbar mientras esté en la candela. Déjalo hervir 5 minutos. Hacer un puré con los boniatos calientes. Echarle el almíbar también caliente y pasarlo por un colador. Si tienes licuadora úsala para unir los boniatos con el almíbar. Añade la sal y las yemas de huevos. Cocínalo revolviendo hasta que espese. Bájalo de la candela, agrégale la mantequilla y cuando esta se derrita échale el vino o licor y el ron.
Polvoréalo con canela o cúbrelo con merengue después de servido.

Y ahora sobre los modales:

Los modales forman parte de nuestra personalidad, entre ellos se pueden contar la postura, el modo de entrar en un local, la manera de sentarse, el modo de comer, etc.
-No señales, apuntando con el dedo, denota escasa educación.
-No coloques revistas o carteras debajo del brazo, no es bonito.
-En lugares públicos evita reír a carcajadas o hablar en alta voz.

   

 

Revista Vitral No. 59 * año X * enero - febrero de 2004
Margarita Gálvez
Licenciada en Economía, profesora retirada, miembro del Equipo de Economistas y Responsable del Grupo Amigos del Hogar del CFCR el Río.