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Asesinato del Nuncio
Michael Courtney
Bicentenario
de la Arquidiócesis
de Santiago de Cuba
La ley sobre la laicidad no será una
«solución milagrosa»,
advierten obispos franceses
Un Aniversario más y un nuevo Proyecto
Educativo
Fallece Ofelia Valverde
La familia del preso y su promoción
integral
Un concierto ecuménico visto por
un hebraista
El Padre Francisco Santana: peregrino de la
verdad y la libertad
Amado Martínez Malo:
sencillez y talento
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Asesinato
del Nuncio
Michael Courtney
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En Burundi, el asesinato del representante del Papa que estaba destinado
a ser Nuncio Apostólico en Cuba, está aún pendiente
de una explicación oficial.
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Arzobispo Michael
Courtney.
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BUJUMBURA, jueves, 8 enero 2004 (ZENIT.org).- Aunque el presidente de
Burundi, Domitien Ndayizeye, prometió una minuciosa investigación
para identificar a los responsables del asesinato del nuncio apostólico,
diez días después de la muerte del arzobispo Michael Courtney
el suceso sigue sin aclararse.
El vehículo en el que viajaba el representante papal fue
alcanzado el pasado 29 de diciembre por la tarde por varios proyectiles
en una localidad en los alrededores de Minago a unos 50 kilómetros
de la capital, Bujumbura.
Algunos disparos hirieron a monseñor Courtney causándole
la muerte horas después en la clínica «Prince Rwagasore»,
donde había sido trasladado urgentemente.
Según algunas versiones, como la del propio Ndayizeye, se
trató de una «emboscada» en la que quien disparó
lo hizo «para matar»; para otros, el automóvil cayó
desafortunadamente en medio de un enfrentamiento entre tropas del ejército
de Bujumbura y rebeldes de las «Fuerzas de Liberación Nacional»
(FLN) único grupo rebelde aún en armas contra el gobierno
que combaten desde hace días en la zona.
Si bien las fuerzas armadas de Burundi y algunas fuentes del gobierno
señalaron inmediatamente a los rebeldes como responsables del suceso,
las FLN negaron su implicación y acusaron a su vez al ejército.
Según datos de «Misna», el nuncio debía volver
el domingo 28 de Bururi adonde se había dirigido para celebrar
el funeral de un religioso local fallecido recientemente, pero a
causa de los enfrentamientos en la zona entre las tropas del gobierno
y las FLN prefirió pasar la noche en Bururi y partir el día
siguiente.
El martes 30, el presidente de la Conferencia Episcopal de Burundi,
monseñor Simon Ntamwana arzobispo de Giteg, calificó
la muerte del nuncio de una «auténtica ejecución»
y añadió que «los distintos llamamientos del nuncio
a las FLN para que dejaran el camino de la guerra, y las reacciones por
parte de los rebeldes, muestran, en mi opinión, que no hay que
buscar culpables más que en las FLN».
Poco después, a través del portavoz, Pasteur Habimana, las
FLN declaraban su inocencia, solicitaban la apertura de «una investigación
imparcial» y, por sus declaraciones, daban a monseñor
Ntamwana un plazo de 30 días para abandonar el país, informó
la agencia «AFP».
Sin embargo, el lunes 5 de enero, las propias FLN anunciaban su disponibilidad
para reunirse con el presidente Ndayizeye para iniciar negociaciones de
paz, y de la información proporcionada por la agencia francesa
se desprende que también habrían decidido revocar el ultimátum
lanzado contra el presidente de los obispos de Burundi.
Pancrace Cimpaye, portavoz del presidente Ndayizeye, confirmó a
«AFP» la noticia del encuentro precisando que se celebrará
fuera del país. Si se produce, será la primera reunión
entre el FLN y un jefe de Estado burundés.
Para el obispo de Bururi, monseñor Bernard Bududira, quien pasó
con el nuncio las horas anteriores a su muerte, tampoco hay duda de que
los responsables del asesinato serían los rebeldes de la etnia
hutu del FLN, y no el ejército, como aseguran otros.
«Pasamos con el nuncio 24 horas en la parroquia de Minago,
desde el domingo hasta las 14.00 horas del lunes [29 de diciembre]»
relató ante los micrófonos de «Radio Vaticana»
el 4 de enero. «Las indagaciones fueron realizadas por el
párroco, los sacerdotes de la parroquia, por el ejército,
por la población y por el procurador y todos están de acuerdo:
los soldados no sabían nada».
De hecho, «la víspera los militares propusieron al nuncio
una escolta, pero la rechazó diciendo: represento al Papa, viajaré
solo», recordó el prelado.
Según monseñor Bududira, antes de partir, el nuncio
se puso su cruz pectoral y su solideo y dijo: «Así, si me
matan, no se puede decir que se hayan equivocado de persona». «El
ejército no sabía nada -insiste el obispo de Bururi,
sabía que los rebeldes estaban en la montaña, que en la
carretera no había ninguno».
Para el prelado, el ejército no omitió sus deberes: «cuando
el nuncio partió estábamos con el ejército»,
declara. «No hay duda, este homicidio está firmado por los
rebeldes, estaban en la montaña»; «tenemos de frente
a un grupo de terroristas, no a un movimiento de liberación. La
comunidad internacional debe abrir los ojos», pide.
Fuentes de la Iglesia local confirmaron a «Fides» el 7 de
enero que aún se esperan «los resultados de la investigación
iniciada por las autoridades para poder atribuir la responsabilidad del
crimen», si bien insisten en que «la emboscada contra el nuncio
apostólico se realizó de forma profesional».
«Todos los disparos contra el coche del nuncio (que tenía
matricula diplomática con bandera vaticana) estaban dirigidos al
asiento ocupado por el representante pontificio advierten.
Quien realizó los disparos no podía fallar porque monseñor
Courtney llevaba roquete blanco y solideo rojo».
De acuerdo con fuentes de «Fides», «distintos
testigos oculares vieron a dos grupos de personas armadas bajar de las
montañas ocupadas por el FLN y posicionarse en la carretera por
donde, poco después, pasaría el nuncio».
Mientras, aunque se haya anunciado la disposición del FLN a negociar
con el gobierno, se han producido violentos enfrentamientos entre el FLN
y el ejército regular, apoyado por tropas del «Frente para
la Defensa de la Democracia» (FDD), el grupo de guerrilla que ha
firmado un acuerdo con el gobierno.
Los combates se han producido en la zona de Mariza, en la provincia
de Bururi, a 60 kilómetros de Bujumbura, y han provocado la huida
de unos 5.000 civiles.
Burundi, un país devastado por la guerra civil
Se teme que la muerte de monseñor Courtney ensombrezca el proceso
de paz que, apoyado por el propio nuncio, en las últimas semanas
había comenzado a dar frutos en un intento por poner fin a un largo
y sangriento conflicto que ha ocasionado al menos 300.000 muertos y un
millón de desplazados en una población de unos 6 millones
de habitantes.
Desde su independencia, alcanzada en 1993, Burundi ha estado marcado por
una guerra civil que ha enfrentado a la etnia minoritaria dominante tutsi
y a la mayoría de la población hutu.
En las elecciones de 1993, las primeras democráticas de Burundi,
la población eligió al presidente Melchior Ndadaye primer
jefe de Estado de etnia hutu, cuando por primera vez el partido hutu «Frente
para la Democracia en Burundi» (Frodebu) tuvo la mayoría
en el Parlamento. Pocos meses después, el asesinato de Ndadaye
sumergió al país en la guerra civil entre las dos etnias.
En 1994 fue elegido otro líder hutu, Cyprien Ntaryaminra,
después asesinado en el mismo atentado en el que perdió
la vida el entonces presidente de Ruanda, Juvenal Habyarimana. Un golpe
de Estado en 1996 supuso el ascenso al poder de Pierre Buyoya.
El pasado abril, la presidencia de la República pasó
de Buyoya, perteneciente a la etnia tutsi, minoritaria pero desde siempre
de hecho en el poder, a Domitien Ndayiseye, de la etnia hutu, mayoritaria
pero al margen de cualquier control.
Parecía posible aplicar por fin el acuerdo de paz de Arusha,
Tanzania (28 octubre 2000) que contó con la mediación
del ex presidente de Sudáfrica, Nelson Mandela, que preveía
un gobierno de unidad nacional con poderes equilibrados y cargos por rotación
entre hutus y tutsis.
El principal grupo hutu de guerrilla, el «Frente para la Defensa
de la Democracia» (FDD) firmó un acuerdo de paz con el gobierno,
con su correspondiente «alto el fuego», y el pasado noviembre
su jefe Pierre Nkurunziza entró en el nuevo gobierno formado por
Ndayizeye.
El acuerdo en cambio fue rechazado por las FLN el segundo
grupo armado hutu en número y dimensiones, cuyos bastiones
están en el campo, donde casi todos, hutus, se ven obligados a
cooperar con la rebelión. Sobre estas áreas el ejército
nunca ha dejado de efectuar grandes operaciones, golpeando a menudo a
la población civil. Para evitar los enfrentamientos, la población
rural se ve obligada a huir.
En un intento por poner la situación bajo control, la Unión
Africana ha decidido una auténtica intervención armada en
Burundi, pero los contingentes enviados por Sudáfrica, Mozambique
y Etiopía no han logrado aún contrarrestar a los guerrilleros
de las FLN.
El 70% de la población de Burundi, formada en un 85% por hutus
y en un 15% por tutsis, vive actualmente por debajo del umbral de pobreza.
Telegrama del Santo Padre al presidente
de la Conferencia Episcopal de Burundi
Profundamente conmovido por la triste noticia de la muerte violenta de
su excelencia monseñor Michael A. Courtney, nuncio apostólico
en Burundi, quiero expresar a la Conferencia Episcopal y a la Iglesia
que está en Burundi mi cercanía espiritual y mi viva condolencia.
Pidiendo al Señor de la vida que acoja en su Reino de luz y de
paz a aquel que desde hace más de tres años ha manifestado
la solicitud diaria del Sucesor de Pedro a todos los burundeses, invito
a cada uno a comprometerse día a día, en el seguimiento
de Cristo para rechazar la violencia, que es un camino sin futuro, y para
construir una paz duradera, fundada en la justicia, el respeto a las personas
y la seguridad para todos. Como prenda de consuelo, os imparto la bendición
apostólica a vosotros, así como todas las personas afectadas
por este drama, para que Dios los guarde en la paz y la esperanza.
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Bicentenario
de la Arquidiócesis
de Santiago de Cuba
El Papa alienta la formación cívica
y religiosa para
iluminar la sociedad cubana
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CIUDAD DEL VATICANO, martes, 13 enero 2004 (ZENIT.org).- En un mensaje
enviado por el bicentenario de la Arquidiócesis de Santiago de
Cuba, Juan Pablo II ha invitado a formar a los laicos en la Doctrina Social
de la Iglesia para iluminar la sociedad cubana «a través
de un diálogo pacífico y la convivencia fraterna donde predominen
la libertad, la justicia, la verdad y el amor».
El pasado 23 de noviembre, con la celebración de los 200
años de la erección de la Arquidiócesis de Santiago
de Cuba -primada del país, se abrió para todos los
fieles, y para la arquidiócesis en particular, una etapa de conmemoración
y de acción de gracias cuyos actos se prolongarán durante
un año.
La gran fiesta para la Iglesia en Cuba giró en torno a la
Eucaristía que presidió en la catedral de Santiago de Cuba
su arzobispo, monseñor Pedro Meurice Estiu, junto al arzobispo
de La Habana -cardenal Jaime Ortega y Alamino, los obispos cubanos,
sacerdotes y diáconos de la arquidiócesis y laicos de todas
las comunidades santiagueras.
Juan Pablo II quiso unirse espiritualmente a «la acción
de gracias al Todopoderoso por los abundantes frutos de vida cristiana
alcanzados en estos años», según se desprende del
mensaje que envió el cardenal Angelo Sodano -secretario de Estado
del Vaticano- y que leyó monseñor Meurice.
«El Papa alienta a cada parroquia a favorecer, mediante la
formación cívica y religiosa, la educación integral
de cuantos se acercan a la Iglesia con ansias de crecer en humanidad»,
dice el texto.
Para esta tarea, apunta a la «colaboración generosa
de los misioneros, catequistas y laicos comprometidos» y a que se
fomente «la promoción humana y la asistencia social de los
más necesitados».
«Además -prosigue la misiva, podrá ser
de gran ayuda preparar a los laicos con el estudio y aplicación
de la Doctrina Social de la Iglesia para iluminar serenamente todos los
ambientes de la sociedad cubana a través de un diálogo pacífico
y la convivencia fraterna, donde predominen la libertad, la justicia,
la verdad y el amor».
Finalmente, el Santo Padre invita a los cubanos «a ser siempre
testigos de unidad y fidelidad al Mensaje de Cristo», encomendando
«al Pueblo de Dios que peregrina en Santiago de Cuba, bajo la protección
de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre».
Contexto histórico de la celebración
Fundado por los españoles inicialmente en Baracoa hacia el año
1520 y posteriormente trasladado a la ciudad de Santiago de Cuba, fue
el 24 de noviembre de 1803 cuando el Papa Pío VII expidió
la Bula por la cual elevaba a la categoría de arquidiócesis
el obispado de Santiago de Cuba y daba a su obispo, Joaquín Osés
de Alzúa y Cooparacio, el título de Arzobispo Primado de
Cuba, título que en la actualidad conservan los arzobispos de Santiago
de Cuba.
«La historia de la Iglesia no es sólo la historia de
los cardenales, ni la historia de los obispos, ni de los sacerdotes: es
la historia del Pueblo de Dios», constató durante la Eucaristía
de celebración del bicentenario el arzobispo de Santiago de Cuba,
monseñor Meurice.
Los actos en torno a esta fiesta para toda la Iglesia en Cuba arrancaron
el 20 de noviembre pasado, cuando se abrió al público la
exposición «Glorioso Aniversario» en el Museo
Arquidiócesano Monseñor Enrique Pérez Serantes, de
Santiago de Cuba- para dar a conocer la rica historia de la sede a través
de sus piezas históricas y artísticas.
Ante el Coro de los Canónigos de la Santa Basílica
Metropolitana Iglesia Catedral de Santiago de Cuba, tuvo lugar -esta vez
el 21 de noviembre el tradicional concierto por la fiesta de Santa
Cecilia, dedicado a la celebración del bicentenario de la archidiócesis
santiaguera.
Además, la víspera del bicentenario se presentó
el vídeo Motivos para una celebración, realizado por el
departamento de Medios de Comunicación de Santiago de Cuba con
la colaboración de la hermana diócesis de Guantánamo-Baracoa-
en el que no sólo se rinde homenaje a los que han hecho historia
en la Iglesia en Cuba, sino que se promueve el conocimiento de este itinerario
desde sus mismos comienzos.
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Juan Pablo II
y Pedro Claro Meurice Estíu, dándose el abrazo de
paz durante la Misa celebrada en Santiago de Cuba por el Papa cuando
visitó a Cuba en 1998.
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TEXTO ÍNTEGRO DEL MENSAJE DEL
PAPA A LA ARQUIDIÓCESIS DE SANTIAGO DE CUBA
Mons. Pedro Claro Meurice Estíu. Arzobispo de Santiago de Cuba
Con ocasión del bicentenario de erección canónica
de la sede de Santiago de Cuba a Arquidiócesis, Su Santidad Juan
Pablo II saluda cordialmente al señor Arzobispo, Clero, Comunidades
religiosas y pueblo fiel, uniéndose espiritualmente a la acción
de gracias al Todopoderoso por los abundantes frutos de vida cristiana
alcanzados en esos años.
Al mismo tiempo, el Papa alienta a cada parroquia a favorecer, mediante
la formación cívica y religiosa, la educación integral
de cuantos se acercan a la Iglesia con ansias de crecer en humanidad,
contando para ello con la colaboración generosa de los misioneros,
catequistas y laicos comprometidos y fomentando la promoción humana
y la asistencia social de los más necesitados.
Además, podrá ser de gran ayuda preparar a los laicos con
el estudio y aplicación de la Doctrina Social de la Iglesia para
iluminar serenamente todos los ambientes de la sociedad cubana a través
de un diálogo pacífico y la convivencia fraterna, donde
predominen la libertad, la justicia, la verdad y el amor.
En este gozoso día, el Santo Padre encomienda al Pueblo de
Dios que peregrina en Santiago de Cuba, bajo la protección de Nuestra
Señora de la Caridad del Cobre, invitando a todos a ser siempre
testigos de unidad y fidelidad al Mensaje de Cristo. Con estos deseos
y como signo de abundantes dones divinos sobre esa querida Comunidad eclesial,
imparte a los participantes en tan solemne celebración jubilar,
la implorada Bendición Apostólica.
Cardenal Angelo Sodano
Secretario de Estado de Su Santidad
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La ley sobre
la laicidad no será una «solución milagrosa»,
advierten obispos franceses
Reacción a la disposición del presidente
francés
de legislar sobre la materia
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PARÍS, 18 diciembre 2003 (ZENIT.org).- Los obispos católicos
franceses, en respuesta a la propuesta formulada por el presidente de
la República Jacques Chirac, han advertido que una ley no será
la solución a todos los problemas que plantea el debate sobre la
laicidad y apuestan por una auténtica educación en la convivencia.
El presidente francés se pronunció este jueves en un esperado
discurso a favor de elaborar una ley que prohíba el uso de signos
religiosos «ostensibles» en los centros escolares.
Chirac aceptó la mayoría de las recomendaciones formuladas
la semana pasada por un grupo de expertos nombrado por él mismo,
la «Comisión Stasi».
Pidió que sean prohibidos signos que «manifiesten ostensiblemente
la pertenencia religiosa» el velo islámico, la kippa
judía o «una cruz de dimensión manifiestamente excesiva»,
mientras que, según el espíritu que propuso para la nueva
ley, se aceptarían los signos discretos como una cruz, una estrella
de David o una mano de Fátima.
El presidente francés, sin embargo, no acogió la sugerencia
de la «Comisión Stasi» de instaurar dos días
festivos, uno judío y otro musulmán, en el calendario escolar.
Se limitó a pedir la facilitación de ausencias justificadas
de los alumnos para celebrar las festividades del Kippur y de Aid El Kebir,
sin que se pongan exámenes en esas fechas.
Chirac también se mostró partidario de crear una ley que
impida a los pacientes de los hospitales públicos negarse a ser
atendidos por personal sanitario del otro sexo. En los últimos
tiempos se han multiplicado los casos de mujeres musulmanas que no aceptan
médicos varones.
«El código de la laicidad, previsto por el presidente de
la República y confiado al Gobierno, puede contribuir a recordar
eficazmente los principios y las reglas que nos rigen en esta materia»,
ha afirmado este viernes en un comunicado el presidente de la Conferencia
Episcopal Francesa, monseñor Jean-Pierre Ricard.
«Pero tendrá que subrayar también que la laicidad
es ante todo el arte de vivir juntos, enriquecido por la experiencia y
la práctica», añade el prelado, que es también
arzobispo de Burdeos.
«El Estado es laico reconoce. Esta neutralidad en materia
religiosa es uno de los fundamentos de la democracia moderna». «El
Estado tiene la responsabilidad de garantizar el mismo respeto, la misma
consideración a todas las grandes familias espirituales».
«La cuestión del porte de vestidos o signos religiosos en
la escuela pública y en la administración ha centrado el
debate sigue reconociendo. El presidente de la República
desea una solución legislativa. Perfila la problemática.
No creemos, sin embargo, que la votación de una ley sea la respuesta
milagrosa a todas las dificultades encontradas».
«Una ley no dispensará nunca del discernimiento que hay que
hacer según las diferentes situaciones, incluso para discernir
entre lo ostensible y lo discreto. Nos parece
que si bien es necesario recordar las reglas, no será suficiente.
La educación, la pedagogía, y la reafirmación de
un proyecto de sociedad común nos parecen hoy día de primera
importancia».
«Si la escuela debe ser preservada de toda forma de violencia, de
presión y de perturbación en el marco educativo, no debe
ser, como adecuadamente subraya el presidente, un lugar de uniformidad,
de anonimato, en la que se prohíban los signos de pertenencia religiosa»,
opina el representante del episcopado.
«Hay que velar, por tanto, para que, en su formulación, una
ley sobre los signos religiosos no sea vista como un signo de sospecha
de la gran mayoría de las personas, cuyos signos de pertenencia
religiosa no constituyen ninguna perturbación del orden público»,
aconseja.
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Un Aniversario
más y un nuevo Proyecto Educativo
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Los pasados días 23, 24, y
25 de enero tuvo lugar en la Casa Diocesana Nuestra Señora
de Loreto, el XI Encuentro del Centro de Formación Cívica
y Religiosa. Nuestra reflexión durante todo este año será
en torno a la propuesta de un nuevo proyecto educativo para Cuba, en este
encuentro nos detuvimos en los dos primeros momentos:
1.-Análisis de la realidad educativa en Cuba.
2.-Visión antropológica con vistas a un proyecto educativo
para Cuba.
El encuentro fue animado por el Lic. Omar Babún Codorniú,
físico, profesor de Antropología, Lógica, Cosmología
y Filosofía de la Ciencia en el Seminario San Basilio Magno de
Santiago de Cuba. Participaron alrededor de 70 personas, entre laicos
y religiosos, de 10 parroquias de la diócesis y de La Habana y
Cienfuegos.
El programa del evento se organizó en conferencias y talleres.
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Lic. Omar Babún
Codorniú.
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Las conferencias dictadas por el Lic. Omar fueron:
a)- ¿Qué es la Antropología? Diferencias entre Antropología
Filosófica y Cultural. La visión del hombre y la mujer como
base de todo proyecto educativo.
b)- Las visiones antropológicas en las diversas escuelas filosóficas.
c)- Los humanismos de inspiración cristiana.
A cada conferencia magistral le correspondió un taller para su
aplicación al trabajo del Centro.
La noche cultural del sábado fue la gala de la primera graduación
del aula de Música. Los alumnos graduados y profesores nos deleitaron
con sus presentaciones.
Entre canciones, poemas y experiencias todos pasamos una noche encantadora
y dando gracias por este nuevo servicio del Centro, con su pequeño
espacio y aporte al quehacer cultural en nuestra ciudad.
Han pasado 11 años de trabajo en el Centro de Formación
Cívica y Religiosa y en estos momentos han resurgido algunos servicios
en diferentes parroquias, en algunas de ellas con un nuevo estilo.
En comparación con otros encuentros anteriores notamos que se ha
comenzado a estabilizar el número de animadores del CFCR que asiste
a la formación y el nivel de los temas presentados ha logrado y
mantenido un nivel elevado.
Fue un fin de semana de trabajo intenso, pero en un ambiente de compartir
agradable entre los participantes que pusimos en las manos del Señor
en la Eucaristía presidida por Mons. José Siro González
Bacallao el domingo para así pedirle a Él que nos sostenga
en nuestros proyectos. /María del Carmen Gort.
En la mañana del pasado sábado 3 de enero fue llamada a
la presencia del Padre, Ofelia Valverde, una gran laica comprometida al
servicio de la Iglesia palaceña.
Nació Ofelia en agosto de 1907. Fue una de los ocho hijos del Dr.
Armando Valverde, médico cirujano en nuestro pueblo en las primeras
décadas del siglo XX.
Esta destacada mujer junto a sus hermanas Sara y Rosalía, se destacó
por su compromiso como maestra, por su dedicación a la Iglesia
como catequista y animadora de múltiples actividades.
Ofelia no se casó y por eso pudo dedicarse más plenamente
a la Iglesia, asumiendo importantes responsabilidades. Su trayectoria
nos recuerda aquellas palabras de San Pablo, que tampoco se casó,
pero se dedicó en cuerpo y alma a la causa del Evangelio al punto
que podía merecidamente escribir a los Corintios: He sido
yo quien los engendré en la vida cristiana por medio del Evangelio.
(Cor. 4,15)
Después de la década del 60 llegaron tiempos difíciles
para la Iglesia cubana en general, y para nuestra parroquia en particular;
desde abril de 1980 hasta mayo de 1989 se quedó sin cura residente,
Ofelia permaneció como baluarte de la fe y punto de referencia
del pequeño resto que siguió su camino en el desierto.
En octubre de 1994, el Arzobispo de La Habana Mons. Jaime Ortega, fuera
elevado al rango de Cardenal; 200 católicos cubanos, que se habían
destacado por su compromiso en sus respectivas parroquias fueron escogidos
para que presenciasen su consagración en Roma. Fue ella quien representó
a nuestra parroquia, tenía ya 87 años de edad.
En su larga vida Dios sabe cuantas fueron las satisfacciones que experimentó
de una parte y los sufrimientos de la otra. Los últimos años
de su vida fueron un compartir más cerca de la Pasión de
Cristo al ver destruirse progresivamente este tabernáculo
terreno. La vida de los justos está en manos de Dios.
Permitiendo su sufrimiento Dios los puso a prueba y los halló dignos
de sí, los probó como oro en el crisol, los recibió
como sacrificio de holocausto (Sabiduría 3, 1-9)
Así pensamos haya sido el último período de la vida
de Ofelia. Vida que fue apagándose lentamente como una débil
llamita confortada hasta las últimas semanas por la frecuente recepción
de la Eucaristía, prenda de resurrección y vida eterna /Irvyn
Hernández Llanes
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La familia del
preso y su promoción integral
Crónica de la Séptima Asamblea Diocesana
de la Hermandad de Ayuda al Preso y sus Familiares de la Pastoral
Penitenciaria
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El pasado 6 de diciembre se celebró en la Casa Diocesana
Nuestra Señora de Loreto la Séptima Asamblea Diocesana
de la Hermandad de Ayuda al Preso y sus Familiares de la Pastoral Penitenciaria
con la asistencia de más de un centenar de personas entre miembros
de la hermandad, sacerdotes, religiosas y miembros de la sociedad civil
invitados a este importante encuentro de uno de los ambientes a evangelizar
más controvertidos e incomprendidos de nuestro país y que
urge de esa acción de la Iglesia.
Este memorable encuentro fue dedicado al delicado tema de la familia,
y de manera especial a la familia del preso y su promoción integral,
abordando la realidad en que viven hoy los familiares de los internos
en nuestra patria, y, ubicándonos en ella, la búsqueda de
caminos para que el mensaje de Nuestro Señor Jesucristo, pleno
de esperanza, reconciliación y liberación se afiance en
sus vidas. También fueron tratadas y analizadas las tres dimensiones
del ser humano: la física, la psicológica y la espiritual,
haciendo énfasis en la importancia de que la ayuda vaya encaminada
en estas tres líneas sin el menoscabo de una para favorecer otra.
Estas dos intervenciones estuvieron animadas por la hermana religiosa
Ada Rossíe Soy, Coordinadora Nacional de Pastoral Penitenciaria
, en la mañana y en la tarde por el hermano laico Juan Carlos Fernández
, miembro del Consejo de la Hermandad.
El fundamento de estas exposiciones estuvo profundamente marcado por su
sintonía plena con el Plan Pastoral Diocesano para el período
2003 2004, que tiene como prioridad principal: La Promoción
Integral de la Persona .
Un segundo momento de especial significado para todos los presentes fue
sin dudas cuando Mons. José Siro González Bacallao, Obispo
de Pinar del Río, se refirió con profundo respeto y amor
a la persona que con perseverancia, voluntad, valentía, pero sobre
todo con Amor e Infinita Confianza en Dios fue capaz de enamorar a tanta
gente en nuestra Diócesis y en el país en general con La
Obra del Preso, como le gustaba llamarla, nuestro hermano Ricardo
Urrutia Guerra, de reciente partida a la Casa del Señor. Su ejemplo,
decía Mons. Siro, debe ser una constante inspiración para
toda persona que verdaderamente se decida a seguir a Nuestro Señor
Jesucristo en nuestros tiempos en los que abunda tanto la conformidad
y el sin sentido en la vida de tantos cubanos. Nos recordaba Monseñor
que con seguridad Ricardo nos contemplaba con regocijo al vernos a todos
reunidos, pero que esto también significaba para todos los que
estábamos allí reunidos un gran compromiso con Nuestro Señor
y con el mismo Ricardo, pues lo ya empezado por él hace 15 años
es imprescindible que lo continuemos .
En esta misma línea se expresaron varios de los reunidos y posteriormente
se llegó a la sabia decisión de rescatar para la propia
Hermandad y para la Iglesia en general, la espiritualidad y carisma de
nuestro entrañable hermano ,confeccionando un pequeño folleto
con un resumen de sus intervenciones y escritos . Esto se realizará
próximamente con el previo estudio de los documentos antes mencionados
.
En el encuentro la hermana Lidia Rosa Machín Hernández,
viuda de Ricardo y responsable de la Hermandad, intervino para aclarar
puntos de suma importancia para el buen funcionamiento de esta línea
pastoral de Nuestra Santa Iglesia Católica y pidiendo la cooperación
de todos para que el andar en esta nueva etapa de la Hermandad continúe
siendo, la opción por los más pobres dentro de los
pobres.
Posterior a la intervención de Lidia Rosa, Frank Alberto Urrutia
Machín, miembro del Consejo de la Hermandad, expuso el informe
anual analizando las diversas situaciones por las que atravesamos y las
soluciones y estrategias a seguir para superarlas, dando Gracias a Dios
por su infinita Misericordia y Bondad. Así mismo y en tal sentido
se expresaron todos los participantes en el encuentro en los equipos de
trabajo.
Fue, sobre todo, un encuentro de Memoria y Compromiso, alentados e inspirados
por el testimonio de fe y vida de nuestro hermano Ricardo: Darse
a todos como Cristo hizo por nosotros. Por esto y porque Cuba necesita
de hombres y mujeres comprometidos con su tiempo y con su realidad, seguidores
de Cristo Nuestro Señor, volvemos a proclamar sin temor a equivocarnos:
La Hermandad está Viva porque Nuestro Señor la inspira y
la sostiene .
Terminó este encuentro con la Eucaristía presidida por Mons.
José Siro en la que nos volvió a convocar y animar para
la continuación de la obra comenzada por nuestro hermano Ricardo.
/ Consejo de la Hermandad de Ayuda al Preso y sus Familiares.
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Un concierto
ecuménico visto por un hebraista
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Aunque la cantata es una composición poética que se escribe
para ser musicalizada y cantada, debemos reconocer que al salir de las
manos del poeta para darse al encuentro con el músico, abre una
involuntaria sospecha especulativa debido a que todo lo mejor o peor de
la misma se descubrirá en la partitura. Cuando la obra se lleva
al canto coral se experimenta una tensión mayor por cuanto las
exigencias se multiplican: un coro es una orquesta de cuerdas vocales
o unas orquesta de instrumentos humanados.
Invitado por el profesor Mtro. Josué R. Tielves Mezquía,
-Director del Orfeón Pinar de la Iglesia Adventista y Ministro
Adjunto para la Música en la provincia pinareña.-a escuchar
la cantata Bienvenido a Nuestro Mundo que se estrenó
en el Templo de Alameda Nº 14 de nuestra ciudad el jueves 25 de diciembre
como parte de las actividades por las fiestas navideñas, quedé
gratamente impresionado por la calidad interpretativa y por la belleza
de la admirable y muy técnica obra de los norteamericanos Claire
Cloninger y Robert Sterling.
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Coral de la Iglesia
Adventista del Séptimo Día interpretando la
Cantata Bienvenido a Nuestro Mundo.
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Los autores han logrado materializar un vivo deseo de expresar la gratitud
a Dios por la encarnación de su Hijo, el niñito Jesús.
El invierno neoyorkino se tornó cálido cuando en una muy
impresionante presentación la cantata fue dada a conocer al mundo
como saludo al III milenio de la Era cristiana. El mundo ha tenido la
oportunidad de conocerla por los medios teleaudiovisuales existentes.
Los cubanos alcanzamos a disfrutarla por medio del espacio De la gran
escena. El sacro espectáculo ha sentado pautas en lo referente
a la solemnidad, mensaje y reverencia para la alabanza contemporánea
a nuestro Dios. Al referir contemporaneidad me refiero a los
cambios no siempre acertados, aunque aceptados, que se han introducido
en esta línea musical de características especiales.
Reinvitado por el Prof. Tielves Mezquía, acudí el lunes
veintinueve a las ocho y media de la noche a la Ermita de Nuestra Señora
de la Caridad. Allí se presentó la coral con la convocante
cantata en su versión y adaptación cubana; pues por primera
vez se monta en Cuba.
En un templo recientemente restaurado y cuidadosamente decorado como para
cumplir con su papel de Casa de Dios, nos encontramos con
un ambiente marcadamente distinto al anterior: Católicos, Adventistas,
Evangélicos de diferentes denominaciones, militantes del Partido
y la UJC que profesan fe cristiana; pienso que quizá se encontrara
allí algún ateo, todos en un reconfortante ambiente de identificación
sincera.
La apertura la hizo el P. Manuel de Céspedes y García Menocal,
Párroco, refiriéndose a la importancia de la celebración
de la Navidad y expresando su satisfacción por la presencia de
todos en el Sagrado Lugar. Una triste noticia fue dada a conocer
por parte del Padre Manolo: La pérdida física de Monseñor
MICHEL COURTNEY, Arzobispo y Nuncio en Burundi que fuera designado para
Cuba y que cayera baleado haciendo más larga la lista de mártires
de la Iglesia.
Por la parte Adventista, el anciano Nelson Paneque presentó al
Pastor Félix Mayjud Escalona, quien habló sobre la necesidad
de trabajar por la paz y la justicia contando cómo pudo ver, recientemente,
en los EEUU un inexplicable fantasma de hambrientos y necesitados, por
último agradeció el encontrarse con los hermanos católicos
en tan significativa ocasión para el mundo cristiano.
La cantata se reparte en más de diez himnos en su versión
original; en la magnífica adaptación cubana se llevó
a siete : La luz de Emmanuel, Con los brazos abiertos,
Villancicos del corazón, Ven Jesús mi
redentor, He aquí Él vendrá, Hay
un lugar, Gran final. Con mínimos intermedios
que en total ocuparon ocho minutos, la cantata ocupó cincuenta
y siete minutos. Más de cuarenta coristas (42) cantaron a cuatro
voces, dúos y solistas de agradable timbre.
Cierto que ninguna obra humana jamás será perfecta y nuestra
modesta valoración solicitada por el Prof. Y Mtro. Tielves
Mezquía- no escapará a dicha verdad. Pero no debemos ocuparnos
en las cuestiones exactamente técnicas para sacar el microscópico
detallito que nos presente como muy conocedores
de esta amplísima disciplina del arte musical. Así, no intentaremos
perder un minuto en demostrar la diferencia entre el esparragón
y la tercianela. Sólo me permito criticar el cargadísimo
fardo que representa el haber montado la obra en diecisiete días
y, además las tres presentaciones en el marco de cinco días.
Esta sobrecarga resulta atentatoria para las voces y puede proyectarse
hacia otros puntos del complejo organismo humano. Sí me atrevo
a saludar tal audacia, debo aclarar que ello no significa en manera alguna
que esté de acuerdo, ni técnica ni humanamente, con ello.
El cierre fue imponente y sublime: El Gran Final entrelaza
dos himnos La luz de Emmanuel y Ven Jesús mi
redentor donde los autores y el coro con su director lucieron lo
más dramático y suave de lo escuchado hasta ese momento.
Con las palabras de la Sra. Teresita González, de la Iglesia Católica,
nos dimos cuenta de que nos encontrábamos aún en nuestro
planeta repleto de odios, violencias, injusticias y esperanzas. El Pr.
Mayjud hizo una valoración sobre lo sucedido y con palabras de
amor llamó hermanos a todos los presentes...HERMANOS.
Acaso pudiera entenderse lo ocurrido el lunes veintinueve de diciembre
en la Ermita de la Caridad como una nota anunciadora de la posibilidad
de un ecumenismo práctico despojado de fórmulas viciosas
y aletargadas esperanzas para los que entendemos y necesitamos la reunificación
de la familia cristiana. DIGO REUNIFICACIÓN FAMILIAR para poder
decir como los autores Cloninger y Sterling: BIENVENIDO A NUESTRO MUNDO
/ Jorge del Valle
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El Padre
Francisco Santana:
peregrino de la verdad y la libertad
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Entre la alegría del servicio y el sufrimiento del exilio, se
resistió a dejarse vencer. Se empinó sobre la muerte y vivió
de la esperanza hasta que descansó en los brazos de su Padre Dios,
que no lo defraudó al no concederle ver a su Patria con los ojos
de este mundo, sino que le concedió -estoy seguro- la visión
trascendente y perenne de la Patria definitiva, desde la que podrá
contemplar las bellezas de esta Isla verde y podrá interceder por
su libertad y progreso.
Ni allí, en el descanso de los justos, dejará de ponerse
en acción como en el tiempo en que vivió aquí
de una fe hecha obras. Ahora que no necesita ni de la fe ni de las obras
para acceder a la Casa del Padre, ya en ella, no cesará de hacer
la caridad que es lo único que queda luego del tránsito
definitivo- una caridad que consiste en hacer progresar sus obras y proyectos
de aquí, imprecando abundantes gracias sobre ellas: Fe en
acción, El cristiano y su fe, la atención
a los exiliados, la cercana liberación de la Patria
todas
ellas tienen ya un protector en la eternidad: garantía y continuidad
de esas obras, sentido y plenitud de vida para sus nuevos protagonistas
y para los destinatarios de siempre.
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Misa de cuerpo
presente del P. Santana, presidida
por el Arzobispo de Miami Mons. John C. Favarola.
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Tuvo una vida repleta de raíces y frutos: Desde aquel 15 de mayo
de 1941 en que Dios le hizo ver la luz de este mundo en la Perla del Sur
hasta este 28 de enero de 2004 en que le concedió ver la Luz sin
ocaso.
Raíces varias veces sacadas al sol, como para que pereciera el
árbol: desde el destierro hasta el diagnóstico irreversible
de la enfermedad. Pero, ya lo sabemos: el que no ponga el alma de
raíz se seca- así lo dijo la Loynaz en su inigualable
Poema sin Nombre. Y él, desterrado, vilipendiado, sacudido, transido
por la enfermedad, jamás dejó que el desarraigo lo venciera:
Triunfó sobre el abandono de la tierra que escapó de sus
pies pero no de su corazón y triunfó sobre el cuerpo
mortal que se deshacía en esta morada terrenal para dejar
ver más traslúcidamente el espíritu que da vida.
Frutos que cultivó en su juventud y madurez. Frutos que ofreció
como ofrenda permanente desde aquel 12 de Diciembre de 1968
en que era ordenado sacerdote en Cholutecas, Honduras hasta este 28 de
enero en que se ofrecía a sí mismo en el ara de la vida.
Había dicho: Todo el sufrimiento por el que tenemos que atravesar
tiene un sentido redentor. Sólo tenemos que estar conscientes que
es salvífico si lo aceptamos y lo ofrecemos. Así murió
el día en que la Patria celebra el nacimiento del Apóstol
de nuestra independencia y en que la Iglesia celebra el tránsito
a la gloria de Santo Tomás de Aquino, sabio teólogo que
supo alcanzar la síntesis entre fe y cultura, entre la sabiduría
de este mundo y la sabiduría de lo Alto: Un buscador incansable
de la Verdad.
Ningún día mejor para traspasar el umbral de la definitiva
libertad y disfrutar, por fin, de la única sabiduría que
perdura que es el saborear aquella forma inefable del conocimiento que
es ver cara a cara a la Verdad. Eso nos dejó como enseñanza
y como testimonio vehemente: fue un buscador incansable y sencillo de
la Verdad y de la Libertad.
Y, seamos sinceros
¿hay en este momento vocación y
tarea más necesarias y urgentes para los cubanos que buscar la
Verdad y la Libertad, para cada uno de nosotros, y para la sufrida Nación
cubana?
Así este cubano llegó a lo esencial, a lo únicamente
necesario, que es vivir para encontrar la Verdad sobre nuestra vida, sobre
el mundo, sobre Dios y, una vez encontrada, experimentar que esa Verdad
nos hace libres.
Sabemos, por la fe, que hacia esa Esencia camina Cuba. Lo sabemos y lo
esperamos, por esa Esencia vivimos y luchamos, pero ahora tendremos el
consuelo de experimentar que, en ese peregrinar por el desierto del alma,
por ese Mar Rojo en busca de nuestra Liberación, nos acompañará,
sin descanso, trabajando desde la Paz de Dios, en comunión de esperanzas,
el Padre Francisco Santana.
Que así sea.
/Dagoberto Valdés
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Amado Martínez
Malo:
sencillez y talento
(El Amadito que yo conocí)
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Cuando somos grandes en humildad,
estamos más cerca de lo grande.
R. Tagore.
Mi primer encuentro con Amadito fue en la década de los 60, cuando
fui seleccionada junto a otros miembros del equipo de gimnástica
de mi escuela, para someternos a una prueba y ser posibles integrantes
de una tabla gimnástica.
En el instituto Pre-Universitario hermanos Saíz, fuimos presentados
a un profesor de Educación Física: delgado, medio calvo,
con fino bigote, que sería el encargado de realizar las pruebas
de la selección.
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Amado Martínez
Malo con su esposa.
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Sus grandes ojos azules y una de las sonrisas más bellas que he
conocido, ahuyentaron mi miedo escénico y realicé la prueba
con muy buenos resultados: fui seleccionada.
Durante los duros ensayos, su ternura, su entrega generosa y su alma de
artista hizo brotar de nosotros la armonía y el amor hacia lo que
hacíamos. Yo aprendí, que cuando las obras se realizan con
amor, el triunfo es seguro, y de ello Amadito fue un ejemplo de vida consagrada
a la profesión.
Al contraer matrimonio con su hijo Eduardo, comenzó para mí
una nueva vida en muchos aspectos. Amadito fue un padre, un amigo, el
consejero fiel, el modelo de respeto que me llevó a encontrar en
Nidia, mi suegra, a una madre, y en sus hijos relaciones fraternales imposibles
de romper.
El no tutearle, no respondió nunca a falta de afecto mutuo o compenetración,
su sencillez era enorme pero el respeto nacido desde la infancia fue mayor.
Al ir conociéndolo más de cerca, supe de su talento y sensibilidad
artística y humana.
Nos unió el amor por la música, las largas veladas junto
al viejo tocadiscos son inolvidables, mucha veces bailamos un tango o
me cantó las entonces desconocidas piezas de Pedro Junco, que él
atesoraba en la memoria, en espera de hacerlas públicas.
El nacimiento de Nora, su nieta, fue un exceso de felicidad, la fuerte
lluvia no le impidió correr desde Maternidad hasta la casa para
anunciar a gritos : ¡ya tengo nieta!
Ayudó y amó a muchos; y por todos fue querido, aunque la
injusticia de algunos haya dejado marcas en su corazón. Su vida
fue plena, su vejez colmada de alegría por los nietos y biznietos,
sintiendo siempre no tener las fuerzas necesarias para dedicarse a ellos
con el mismo espíritu que les dedicara a sus hijos.
Amadito nos deja un recuerdo hermoso, nos dejó la certeza de que
su vida estuvo muy cerca de lo grande, por su gran sencillez. Sus huellas
quedan grabadas en los corazones de quienes lo amaron.
Perpetuar su recuerdo, es un deber, él se ganó el derecho
de ser recordado con amor. Otras generaciones podrán conocer su
valor humano y su aporte a la cultura y el deporte.
A Nidia, a tus hijos, a toda tu familia, y a quienes te recordamos con
amor y respeto, nos queda el dolor de tu ausencia, pero también
el consuelo y el orgullo de haberte tenido y la certeza de que Dios premiará
tus obras por encima de la voluntad de los hombres.
Adiós Amado. Nuestro Amadito, la gloria te espera junto a Dios:
junto a los hombres has dejado tu obra y a mí, la luz de tus grandes
y dulces ojos azules y tu linda sonrisa, inolvidable. /Nieves M. Gutiérrez
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