Revista Vitral No. 77 * año XIII * enero-febrero de 2007


CINE

 

«LA PASIÓN DE JUANA DE ARCO»
EN LA CATEDRAL DE LA HABANA

DENTRO DE LA PROGRAMACIÓN DEL 28º FESTIVAL
INTERNACIONAL DEL NUEVO CINE LATINOAMERICANO

 

 

 

En la noche del martes 12 de diciembre tuvo lugar en la S.M.I. Catedral de La Habana uno de los más destacados momentos culturales del 28º Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, con una presentación especial de la película La pasión de Juana de Arco, del realizador danés Carl Theodor Dreyer, unánimemente considerada como uno de los grandes clásicos del cine de todos los tiempos. Además del majestuoso entorno barroco del templo, la proyección contó, como atractivo especial, con acompañamiento musical a cargo del Maestro Roberto Chorens Dotres en el gran órgano de la catedral habanera.
Disfrutaron de la presentación el Eminentísimo Señor Cardenal Jaime Ortega, Arzobispo de La Habana, el Dr. Alfredo Guevara, Presidente del Festival, Monseñor Carlos Manuel de Céspedes, Vicario General de la Arquidiócesis y Monseñor Jorge Serpa, Rector del Seminario de San Carlos y San Ambrosio, de quien pocas horas después conoceríamos su elección como Obispo de la Diócesis de Pinar del Río. Estuvieron también presentes el Sr. Iván Giroud, Director del Festival y uno de los promotores del evento, así como otros directivos del Festival y miembros de sus diversos jurados, junto con una nutrida representación de los seminaristas, fieles de la Catedral y público en general, que en número cercano a los 400 espectadores, se deleitaron con una velada excepcional.
El evento se inició con unas breves palabras de bienvenida por el Dr. Gustavo Andújar, Vicepresidente de la Asociación Católica Mundial para la Comunicación, SIGNIS, en las que se refirió a la especial relación de la Iglesia con el mundo de la cultura y en particular con las artes, y destacó las felices circunstancias del lugar, templo sagrado, monumento arquitectónico e ícono cultural, y del acontecimiento, ocasión de encuentro en el disfrute artístico y en el patrimonio común de los valores espirituales a los que la cinta de Dreyer es un canto. A continuación, el Maestro en Ciencias Alberto Ramos, editor del Catálogo del Festival y miembro de SIGNIS Cuba, hizo una sucinta pero enjundiosa presentación de la película, en la que resaltó sus muchos méritos y altísima significación artística, y la accidentada historia de su recuperación, pues parte de ella se consideraba irremisiblemente perdida, hasta la definitiva restauración de su esplendor original por la Cinemateca Francesa en 1985. Las notas al programa, distribuidas a los asistentes, incluían datos sobre la película, con algunas precisiones relativas a la vida de la Santa y al irregular proceso que condujo a su condena, además de información sobre la Catedral de La Habana y el currículo del maestro organista, quien es conductor del programa ¡Bravo! del canal Cubavisión.
La proyección cautivó la atención de los espectadores durante sus 88 minutos de duración. Minuciosamente fiel a las actas que se conservan del proceso, la cinta logra una altísima intensidad dramática gracias sobre todo a su fotografía, basada en grandes primeros planos de los rostros de los actores. Los intertítulos fueron traducidos al castellano por el propio Alberto Ramos durante la proyección. Desde su inicio hasta la impactante secuencia final de la muerte en la hoguera la música, interpretada por el Maestro Chorens y agradecida por el público en una larga ovación al concluir la película, fue un complemento de altos quilates, decisivo para que la proyección de La pasión de Juana de Arco en la catedral de La Habana resultara, sin dudas, un éxito extraordinario.


 

Revista Vitral No. 77 * año XIII * enero-febrero de 2007