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ENTRE LA EUTANASIA Y EL ASESINATO

DR. ANTONIO PADOVANI


Año XIV. no. 81
septiembre-octubre
de 2007

BIOÉTICA

 


 
 

 

La Dra. Anna María Pou, una conocida cirujana de cabeza y cuello,  escapó de acusaciones por eutanasia en los días siguientes al paso del Huracán Katrina por haber alegado que fue de forma involuntaria, la Dra. Pou fue detenida el año pasado acusada de haber administrado dosis letales de morfina y el sedante ¨Versed¨ a un total de nueve pacientes. En el pasado mes de Julio, un Gran Jurado decidió no procesarla. En una entrevista para la revista Newsweek ella dice: ¨Déjenme explicarles que nosotros estábamos tratando de ayudar a los pacientes. Todo lo que hicimos fue con la mejor intención en la mente, lo primero y lo posterior. Cualquier medicina que suministramos fue para mejorar….¨ Sin embargo algunas preguntas surgen con este caso, originalmente investigado por el Fiscal General de Louisiana, Charles Foti y cinco expertos en medicina forense, cuidados paliativos y Ética Médica, posteriormente se le asignó al Fiscal de Distrito Eddy Jordan, quien no llamó a testificar a ninguno de estos expertos. A pesar de las conclusiones de los expertos, que condenaban los hechos, ninguno de ellos fue llamado a declarar. Según Arthur Caplan, un prominente estudioso de la Bioética, cada una de las personas muertas tenían dosis masivas de medicamentos en sus cuerpos. Todas las muertes ocurrieron entre las 12 M y las 3:30 PM, en el mismo piso, el mismo día, en el mismo Hospital, en New Orleans y en todos los pacientes de ese piso,  esto es muy sospechoso y según el Dr. John Young, ex Presidente de la Academia Americana de Ciencias Forenses, no existía indicación de morfina en siete de los pacientes y el sedante no estaba indicado en ninguno, lo que hace que sea muy difícil de creer las conclusiones de ¨Sobredosis Accidental¨ Las organizaciones médicas aceptan la versión de Pou sin reservas, al punto de que el Presidente de la Asociación Médica Americana, Dr. Edward L. Langston dijo que calificó la misma como ¨Luces brillantes en la hora obscura de New Orleans¨¨ (Publicado por la CNN y el diario ¨Boston Globe¨ el 25 de Agosto del 2007, traducción del autor)

Interesante, nueve pacientes fallecen en un término de tres horas y media, en el mismo hospital, en el mismo piso, en el mismo día, todos por sobredosis de dos medicamentos, uno de los cuales no estaba indicado en ninguno de ellos y el otro solo en dos. Causa, accidente.

Juramento Hipocrático


Me gustaría tener un poco más de información, pero no la tengo, según la noticia completa, ocurrió en el caos después del paso del Huracán Katrina, pero no sabemos cuánto después, no sabemos  si esos pacientes iban a ser evacuados o no, si era necesario evacuarlos o no, si existían recursos para su asistencia o no, desconocemos su diagnóstico y condición física, desconocemos si médico y enfermeros estaban trabajando desde hacía horas y solo los pacientes de ese piso les impedían ir para sus casas, no podemos por tanto hacer un juicio certero, solo especulaciones, pero con base, con la base que nos da la noticia.
Primera posibilidad, la aceptada, ¨SOBREDOSIS ACCIDENTAL¨ Imposible, no puede suministrarse una sobredosis accidental de un medicamento a un paciente que no lo tiene indicado, así que, sin considerar otros aspectos, esa conclusión cae por su propio peso.
Segunda posibilidad. Se confundieron de pacientes y les inyectaron los medicamentos a los pacientes equivocados. Imposible, los nueve eran todos los pacientes de ese piso y ninguno tenía indicado el sedante y solo dos la morfina, pero a todos se le administraron dosis excesivas de ambos medicamentos. Además, eso no sería nunca accidente sino negligencia y por tanto la conclusión es homicidio culposo por negligencia en la práctica profesional.
Tercera posibilidad. A pesar de no estar indicados los medicamentos se les inyectó porque sufrían de dolores o estaban ansiosos y la intención fue aliviarlos o calmarlos. Pudiera ser, pero en este caso hay irregularidades como no reflejar el tratamiento en la historia clínica, que sumados a la sobredosis de un medicamento no prescrito y por tanto de dosis imprecisa, es una NEGLIGENCIA y por tanto homicidio culposo.
Cuarta posibilidad. Se les suministraron medicamentos a dosis letales a los pacientes con la intención de matarlos para que no sufrieran más. Muy posible, homicidio por razón de piedad es EUTANASIA y esta es un delito en casi todos los países del mundo, incluyendo el Estado de Luisiana, en los Estados Unidos de América, donde ocurrieron los hechos en cuestión. La calificación de este delito depende de la legislación vigente en el país. En Cuba este delito no está contemplado específicamente en el Código Penal, lo que no es necesario porque califica como ASESINATO, que creo es el nombre que requiere.
Quinta posibilidad. Teniendo en cuenta el marco contextual en el que ocurren los hechos, cabría suponer que, poco después del paso de Katrina, solo nueve pacientes en una sala separaban a un grupo de médicos y paramédicos de la posibilidad de ir a resolver sus problemas personales causados por el Huracán y……., bueno, dejémoslo ahí.

Además de los hechos en sí y de la posible causa de los mismos, es de resaltar el cambio de Fiscal, cosa posible pero no muy corriente, el hecho de que cinco expertos convocados para analizar los hechos no fueran llamados a declarar y la fácil aceptación de una versión inconsistente, nos dicen claramente que no había ánimo de aclarar lo ocurrido.
Las declaraciones del Presidente de la prestigiosa y poderosa AMA (American Medical Association) nos llevan a pensar que esta organización no tenía interés en la verdad si no buscaban un fin sin escándalo que, lejos de aportar claridad en la hora obscura de New Orleans, cubre de fango a la AMA.
La Eutanasia parece ser la contrapartida del asesinato fríamente deliberado sin la excusa de la piedad en este caso. En mi opinión Eutanasia es asesinato fríamente deliberado en todo caso, así que no veo diferencia entre ambos, pero el que mata a otro porque piensa que así le proporciona un beneficio mayor que conservarle la vida, tiene al menos la tranquilidad espiritual del que actúa mal pensando que lo hace bien; el que mata a otro por un beneficio personal o no tiene conciencia o esta está tan sucia que no es posible identificarla, necesita un ¨Pepe Grillo¨ (Alusión al personaje de Pinocho) para que oriente sus acciones.

Cuando un paciente no puede ser curado puede ser aliviado y cuando esto no es posible, siempre puede ser consolado. La función del trabajador de la salud es prevenir, curar, rehabilitar, aliviar y consolar, todas cuando es posible, la que se pueda cuando las demás fracasan.
En cuanto a la dosis para aliviar un paciente que sufre, esta debe estar en los límites de las dosis terapéuticas, nunca sobrepasar estas, si utilizando dosis no letales y con la intención de aliviar, nunca de matar, se acorta la vida del paciente por factores no provocados ni deseados por el personal de salud que las indica o aplica, esta no fue la intención y no es Eutanasia (Ver la Encíclica sobre la vida humana de S.S. Juan Pablo II)
La intención es lo que separa la Eutanasia de la muerte accidentalmente provocada, pero la intención necesita ser probada, no solo expresada oralmente, el uso de dosis excesivas lleva implícito el daño y muerte del paciente, difícilmente pueda en estos casos alegarse la no intención de matar.

Sobre este tema hemos escrito en esta sección en ocasiones anteriores pero nunca está de más volver sobre problemas que lesionan a la Humanidad atentando contra lo más sagrado que existe, la Vida Humana.


 

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