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José Martí forma parte del grupo ilustre de figuras históricas que comparten como rasgos comunes los de ser muy citados, poco leídos, muy interpretados y poco comprendidos.
Desde que era un niño estoy escuchando utilizar citas de Martí para apoyar ideas diversas y, en ocasiones contradictorias; me enseñaron frases que citaba como evangelio y que en el contexto en que Martí las dijo o escribió significaban cosas distintas a lo que me habían dicho. Esto nos ha pasado a todos y tengo amigos que lo justifican diciendo que “Es que él escribió tanto y sobre tantas cosas que en su obra puedes encontrar palabras para defender cualquier causa” Visto así pudiéramos pensar que la obra martiana es como un diccionario de la que estamos autorizados a tomar cualquier palabra o frase, sacarla de contexto y asociarla a nuestras ideas para hacer a Martí solidario con lo que se nos ocurra. ¡Falso!Para tomar una cita de Martí estamos obligados a hacerlo dentro del contexto en que él la situó o en la línea de pensamiento en que él la empleo. La cita debe ser literal y solo hacerla para apoyar o atacar lo que Martí apoyó o atacó con ella en la obra original.No es frecuente encontrar un cubano que en su lectura personal de Martí haya pasado de “La Edad de Oro”, algunos versos sencillos, la carta inconclusa a Manuel Mercado y tal vez algunos fragmentos de discursos o semblanzas. De casi nadie es conocida la obra periodística de Martí, de muy pocos sus geniales traducciones que se alejan del criterio italiano de “Traductor, traidor” ya que Martí. Lejos de traicionar lo que traduce lo mejora notablemente. Y no hablemos de sus comentarios y críticas sobre las corrientes literarias, artísticas y filosóficas de su época; los tomos dedicados a Europa en sus obras completas, el análisis certero de la obra y vida de Marx en los dos artículos escritos a su fallecimiento, las escenas norteamericanas donde critica lo malo y ensalza lo bueno de ese país, los trabajos sobre el futuro de la América hispana, la NUESTRA, como certeramente la denomina, son trabajos que esperan ser conocidos por algo más que una minoría de lectores.
No leemos más que lo que nos inducen a leer y a nadie le interesa mucho que leamos más que eso.
Pasa como con la Biblia, que muchos no quieren que los fieles lean el original para que no extraigan sus propias interpretaciones y así tengan que atenerse a lo que otros escriben sobre ella. Recuerdo cuando en un desacuerdo que tuve con alguien acerca de algo que él refería que estaba en la Biblia y yo no recordaba haber leído, me mostraba diferentes libros que decían “…la Biblia dice….” Y yo le interpelaba “¿Dónde lo dice? Muéstramelo en la Biblia” Y la persona me reconoció que todo lo que sabía de las Sagradas Escrituras era por lo escrito acerca de ellas, no por su propia experiencia. El año pasado, en una popular revista de circulación nacional, bajo el título martiano de “Con todos y para el bien de todos”, el autor desarrollaba uno de los trabajos más alejados del ideario martiano que he leído en mi vida. Martí empleó esa frase para expresar como debía ser Cuba una vez lograda la independencia, con todos y para el bien de todos, donde se respeten todas las ideas, aún aquellas con las que no estemos de acuerdo, en la que se tengan espacios para todas las opiniones, independientemente de que las compartamos o no, el personaje en cuestión concluía que “Con todos” era que todos aceptaran lo que pensaran algunos, que “para todos” era para todos los que pensaran como él o para los que aún no pensando como él tenían la desvergüenza de callar lo que piensan y aplaudir públicamente lo que critican privadamente. Doble moral.Tal vez caiga en lo que critico o bordee lo mismo, pero me gustaría presentar algunas de las frases más manipuladas de Martí para que el lector que se atrevió a pasar de las primeras líneas de este trabajo comprenda mejor como se manipula al “Apóstol de nuestra Independencia”.“La Patria es ara y no pedestal” es una de las frases más empleadas y que recuerdo desde que en 1953 (Año del Centenario del Natalicio) comenzara en preescolar y en el patio de mi escuela, bajo el busto de Martí, en el pedestal erigido para el mismo, me saltaba a la vista todos los días. Frase inexacta, el original lo empleó Martí en carta a Ricardo Rodríguez, de Sagua la Grande, escrita el 16 de mayo de 1886, escribió textualmente: “La Patria necesita sacrificios. Es ara y no pedestal. Se la sirve, pero no se la toma para servirse de ella.” Y el 26 de Noviembre de 1891, en el discurso conocido por la frase con que le da fin como “Con todos y para el bien de todos”, toma de nuevo la idea y comienza esta joya oratoria diciendo: “Para Cuba que sufre, la primera palabra. De altar se ha de tomar a Cuba, para ofrendarle nuestra vida, y no de pedestal para levantarnos sobre ella” Es clara la idea martiana, Cuba nos llama al sacrificio y, como buenos hijos es nuestro deber responder a este llamado, pero cuidado, es la Patria, no una persona quién merece nuestro sacrificio.
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Muchas veces algunos se ungen sacerdotes de la Patria y nos llaman a un sacrificio que es por y para el sacrificador y que sirve solo para elevar aún más el pedestal que ellos erigen con la Patria sacrificada y con los cuerpos de los que, confundidos, piensan sacrificarse en el altar de la Patria y lo que están es sacrificándose en el altar personal del sacrificador. El empleo de esta frase martiana, sintetizada, se hace muchas veces en defensa de intereses personales. Quién llama al sacrificio solo tiene derecho a hacerlo si, él se sacrifica al mismo tiempo y solo si este sacrificio responde a intereses reales de la Patria. “Sacrifícate montando bicicleta, pero como yo soy el sacerdote del culto a la Patria debo ir más rápido y sacrificarme montando automóvil”“Nuestro vino es agrio, pero es nuestro vino” Otra de las más manipuladas frases de Martí y, como la anterior, inexacta. El artículo “Nuestra América” donde Martí analiza los males presentes y futuros que afectan o pueden afectar a los pueblos latinoamericanos, nos previene sobre los peligros de importar ideologías u formas de gobierno que no sean las nuestras. “Nuestro vino; de plátano, y si sale agrio, ¡Es nuestro vino!” La tergiversación de la frase nos lleva a aceptar de antemano que el vino que hacemos es agrio, lo que implica un conformismo, aceptar que no podemos hacer vino bueno y no nos queda más remedio que conformarnos con el vino agrio que tenemos. Martí habla de hacer nuestro vino con plátano que es la fruta de que disponemos y no a hacerlo agrio, nos invoca a utilizar lo nacional, incluyendo ideas y formas de gobierno, no a imitar a otros que tienen una historia distinta de la nuestra. “, y por donde toda la política cubana yerra, porque no han entendido que un pueblo que entra en revolución no sale de ella hasta que se extingue o la corona. No han entendido que la política científica no está en aplicar a un pueblo, siquiera sea con buena voluntad, instituciones nacidas de otros antecedentes y naturaleza, y desacreditadas por ineficaces donde parecían más salvadoras; sino en dirigir hacia lo posible el país con sus elementos reales. No han entendido que el estado público que siguió al fracaso aparente de la revolución era nueva forma de ella, en la que continuaban chocando o amalgamándose sus factores, y que el deber interno y esencial en la política, que es sobre todo arte de previsión, era el de ir removiendo por la cordialidad y la justicia los elementos de choque y transformándolos, en cuanto se pudiese, en elementos de amalgama” Afirmó en el discurso del 10 de octubre del 1890, con una clarividencia extraordinaria.“El sol tiene manchas, los agradecidos ven la luz, los desagradecidos las manchas” Otra frase modificada, el original aparece en “Tres Héroes” refiriéndose a Bolívar y a las críticas que se le hacían, pero no es exacta, esta frase, vista como se plantea niega señalarle las manchas al sol, si hablo de lo bueno está bien, si señalo algo negativo soy un desagradecido.
Es el sentido de la frase modificada, nos lleva a la conciencia la necesidad de hablar solo de lo bueno porque mencionar lo malo de algo que es, en general, bueno, nos lleva a ser desagradecidos; si alguien hizo algo bueno por mi, entonces debo callar todo lo malo bajo pena de ser tildado de malagradecido. NO. Martí no niega la posibilidad de la crítica “Los pueblos han de vivir criticándose, porque la critica es la salud;” (Nuestra América) No tuvo Martí miedo a criticar, de hecho, cuando discrepancias en la forma de conducir la Revolución lo llevan a separarse de Gómez y Maceo, le envía al primero una carta que señala, al lado de la luz, las manchas del General: “Un pueblo no se funda, General, como se manda un campamento;…… iqué garantías puede haber de que las libertades públicas, único objeto digno de lanzar un país a la lucha, sean mejor respetadas mañana? ¿Qué somos, General?, los servidores heroicos y modestos de una idea que nos calienta el corazón, los amigos leales de un pueblo en desventura, o los caudillos valientes y afortunados que con el látigo en la mano y la espuela en el tacón se disponen a llevar la guerra a un pueblo, para enseñorearse después de él? ¿La fama que ganaron Vds. en una empresa, la fama de valor, lealtad y prudencia, van a perderla en otra?.....porque tal como es admirable el que da su vida por servir a una gran idea, es abominable el que se vale de una gran idea para servir a sus capelanzas personales de gloria o de poder, aunque por ellas exponga la vida. El dar la vida sólo constituye un derecho cuando se la da desinteresadamente.”
Esta carta, poco conocida, muestra como, a pesar del cariño y respeto que sentía Martí por Gómez, esto no le impidió, cuando fue necesario, señalarle sus manchas, las que llevaron a la ruptura de 1884 pero, una vez superadas o disminuidas, dieron los frutos de 1895. La frase original de Martí acerca de las manchas del sol no niega la posibilidad de señalarlas, lo que no se puede dejar de reconocer lo bueno de la luz. “El sol quema con la misma luz con que calienta. El sol tiene manchas. Los desagradecidos no hablan más que de las manchas. Los agradecidos hablan de la luz.” La diferencia es evidente, se puede hablar de las manchas pero reconociendo la luz.Ya llego al fin del trabajo, mi propósito ha sido el de tratar de motivar al estimado lector con paciencia para leer hasta el final, para que busque a los originales martianos y no acepte más a los voceros de Martí, que nunca tuvo en vida pero después de su muerte proliferaron como hongos y utilizan su nombre para justificar toda idea, movimiento u organización, sin tener en cuenta muchas veces que defienden ideas alejadas del ideario del Apóstol. Lea a Martí y entonces comprenderá si el que lo cita es realmente un seguidor del mismo o es un oportunista que lo utiliza. “Señor, Señor” le decían a Jesús, pero como Él dijera “No todos los que me llaman, Señor, Señor, entrarán en el Reino de los Cielos” No están todos los que son ni son todos los que están. Martí es el Apóstol único de nuestra Independencia y su obra debe ser conocida por todos los cubanos, del original, no de lo que se cita o repite, explicándolo o “traduciéndolo” al lenguaje común para su mejor comprensión, lo que quiere decir TRAICIONANDO a Martí.
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