ÍNDICE

editorial

nuestra historia
.El Santo Patron y la Catedral de Pinar del Río por P. Joaquín Gaiga

literatura
Poesía
.El hombre habla de sus vidas anteriores por Gastón Baquero
.Sin titulo (preludio para una puerta) por Juan A. Suárez Blanco
.Aire turbio (desde la niebla) por Juan A. Suárez Blanco
Cuento
.El otro yo Virgilio Piñera

galería
.Miló: pintar la incomunicación por José A. Quintana

carta desde la habana
.Todos diferentes, Todos hermanos por Félix Sautié Mederos

reflexiones
.Política y Valores por Cardenal Renato Martino

justicia y paz
.Maltrato psicológico al anciano por M.sc. Roberto Morejón
.Salarios dignos derecho impostergable por Humberto bombin

educación cívica
.Leer a Martí por Dr Antonio Padovani
.Religiosidad Martiana por Carlos Valdés

bioética
.¿Qué es la objeción de conciencia y de quién se espera? por Ana Tere López de Llergo
.¿Qué hacer? por Dr Antonio Padovani

religión
.Mensajero de verdad y de esperanza por Lic. Alina Cabrera Llanos
.Mensaje de Navidad de los obispos de Cuba
.La determinación misionera de Aparecida por Jorge Costadota,s. j.
.Mensaje de Paz del Papa

ecos diocesanos
.Comienza la preparación para la celebración de los 400 años del hallazgo de la imagen de la Virgen de la Caridad
.Encuentro Diocesano de Mujeres Católicas en San Cristóbal
.Fiesta de San Idelfonso, Patrono de Guane
.Querido enfermo, yo soy tu amigo

noticias

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AIRE TURBIO
(DESDE LA NIEBLA)

JUAN ALBERTO SUÁREZ BLANCO


Año XIV. no. 83
enero - febrero
de 2008


LITERATURA

 
 


 
 

Sé de una ciudad en tonos sepia
que cerró para siempre algunas puertas,
los espejos no dejan ver tu imagen
en las calles que repasan viejos nombres,
caminando en el reflejo de un atajo
fui sorprendido con el eco de tus besos,
un reloj sin manecillas agoniza
escuchando el himno del recuerdo.

Sé de una ciudad en tonos sepia
con orillas espejismos y naufragios,
una extraña embarcación desaparece
tal vez en enigmático triángulo.
¿serán las tantas, no sé cuántas o un eclipse?
en la parda ciudad que me martilla,
puede estar grávida en el silencio
y abrir sus compuertas a la noche cíclica.

El arrabal se agrava
donde no veo mis manos,
la catedral y el león
dialogan en las sombras,
me perdía en el laberinto
de unas ruinas imperiales,
Borges diría la misma cosa.