ÍNDICE

Editorial

Nuestra Historia
.El General Francisco Peraza por Jesús M. García Vázquez
.Thomas Merton y su conexión cubana por Ignacio M. Ruiz Díaz

Carta desde La Habana
.Siempre ver a posibles amigos por Félix Sautié Medero

Literatura
Poesía
.Nuestra Señora del Mar
.Liras de la imagen Emilio Ballagas

Cuento
.Plegaria Aramís A. Aguia

Cine
.Astérix en los Juegos Olímpicos se estrenó en Francia
.Javier Bardem consiguió el Oscar por No es país para viejos
.Ridley Scott se introduce en la Guerra Fría
.Zanussi presenta en La Habana su viejo film Mimetismo

Reflexiones
.Martí, el pensamiento y la acción para una Cuba nueva por José Luis Martínez

Justicia y Paz
.A propósito del debate de ideas en Cuba por Sergio Lázaro Cabarrouy
.Lecciones de un referendo por José Antonio Quintana

Educación Cívica
.La Lealtad configura nuestra personalidad por P. Juan Carlos Carballo
.Mensaje del Papa para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales

Bioética
.El hombre, Dios y la salud por Dr. Lázaro Gómez Piquero

Religión
.Discurso del Cardenal Bertone en la Inauguración del monumento al Papa Juan Pablo II
.Palabras del Cardenal Bertone durante el rezo del Santo Rosario en el Santuario del Cobre
.Conferencia del Cardenal Bertone en el Aula Magna de la Universidad de la Habana

Ecos diocesanos
.¡Bienvenidos a casa! Celebra la comunidad de la Catedral, la Verbena de San Rosendo
.Encuentro misionero
.Presentado el libro Semillas cristianas en la Meca del tabaco
.Celebrado el 8vo Seminario Diocesano de Educadores “La espiritualidad del maestro: un camino hacia la sanidad”
.Misa Crismal
.Finaliza Itinerario de Reflexión sobre la Sociedad de la Información

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EL HOMBRE, DIOS Y LA SALUD

LÁZARO GÓMEZ PIQUERO


Año XIV. no. 84
marzo - abril
de 2008


BIOÉTICA

 
 


 
 

Apreciado lector en alguna ocasión usted ha leído o ha escuchado hablar sobre enfermedades sociales y seguro que ha sido tocado por el beneficio de la duda ¿qué es una enfermedad social? ¿cuál es su origen? ¿cómo tratarla? Lo invito a dedicarle un espacio de su precioso tiempo para conocer algo sobre el tema.
Para comenzar debemos conocer primero qué es la salud y qué es la enfermedad.
Salud: Es el estado que resulta del normal funcionamiento del organismo. La Organización Mundial de la Salud define la salud como un estado completo de bienestar físico-mental-social que no consiste solamente en la no ocurrencia de enfermedades o invalidez. Gozar del nivel más alto de salud que se puede alcanzar es un derecho fundamental de todo ser humano, sin distinción de raza, religión, creencia política, condición económica o social.
Enfermedad: Es el conjunto de trastornos que se producen en un organismo, debido a la acción de factores patológicos y la reacción de este a la agresión morbosa.
De acuerdo a su origen la enfermedad puede ser:
Congénita: Es aquella que se presenta en el nacimiento. Ej: Síndrome de Down y la Sífilis Congénita.
Adquirida: Es aquella que es originada por agentes patógenos que atacan al hombre. Dichos agentes pueden ser físicos, biológicos, químicos y mecánicos. Ej: bacterias, virus, sustancias tóxicas y traumatismos físicos.
Soy del criterio que dentro del grupo de las enfermedades adquiridas están las producidas por factores sociales originados por la mente de los hombres, que provocan serios problemas en el espíritu de los seres humanos, al extremo de influenciar en las funciones fisiológicas y llegar a producir trastornos patológicos muy severos. Los especialistas en la materia le llaman enfermedades sociales producidas por el virus más perfecto jamás visto: el hombre. Dentro de ellas tenemos las preocupaciones, la mentira, el odio, la envidia, la hipocresía, el egoísmo, la intolerancia, la secularización, la manipulación, el racismo, etc.
Una sociedad donde predominan estas enfermedades, se denomina sociedad enferma o, como dijo alguien, ¡un hospital de enfermos del alma!
Cuando predominan el amor, la fe, la verdad, la paz, la humildad, la sencillez, el perdón, la tolerancia, la esperanza, la alegría, etc. Ocurre todo lo contrario y se denomina sociedad sana.
Una comunidad humana donde hay una elevada incidencia de enfermedades o indisciplinas sociales, puede llegar a enfermar biológicamente debido a las alteraciones fisiológicas causadas. Ej:

Aparato digestivo: Ulcera gastroduenal y colitis ulcerosa.
Aparato respiratorio: Asma, alergia respiratoria, síndrome de hiperventilación, síndrome de retención respiratoria y rinitis vasomotora.
Piel: Soriasis, acné, hiperhidrosis, alopecia.
Aparato cardiovascular: Hipertensión arterial, enfermedades coronarias, arritmias cardíacas y cefaleas intensas.
Enfermedades ginecológicas: síndrome de tensión premestrual, dismenorrea (regla dolorosa) y trastornos menopáusicos.
Difunsiones sexuales: Impotencia, frigidez y vaginismo.
Sistema endocrino: Obesidad.

Usted se debe hacer una pregunta lógica ¿cómo actúan las enfermedades sociales sobre la anatomía humana?
Yo me preguntaba, ¿cómo el hombre, un ser vivo con una materia tan altamente organizada como el cerebro humano, que le permite realizar funciones especializadas como el pensamiento, el discernimiento y el razonamiento, puede ser víctima de una comunidad enferma socialmente?
¿Cómo puede ser el hombre su propio destructor?
¿Cómo poder limpiar o sanear una sociedad enferma por las indisciplinas sociales?
A continuación trataré de una forma sencilla darles respuesta a las interrogantes anteriores. Nuestro cerebro es un misterio para la ciencia. Sus funciones afectan todo lo que somos y hacemos. Está dividido por dos hemisferios: el hemisferio izquierdo que regula todo lo material del hombre y su entorno, es decir, lo visible y palpable; y un hemisferio derecho que regula todo lo inmaterial, lo invisible pero que es real y existe, lo espiritual y vital del hombre como le llaman los especialistas la mente o conciencia humana.
Entre ambos hemisferios cerebrales hay una estrecha comunicación o puente debido a fibras nerviosas especializadas. Esta relación tan estrecha provoca que un trastorno en un hemisferio puede alterar el funcionamiento o equilibrio del otro, Ejemplo:
Una bacteria provocó una intoxicación en el cuerpo humano, este trastornó el hemisferio derecho y la actitud del individuo puede cambiar de una persona sociable, amable y agradable, a todo lo contrario durante la enfermedad orgánica.
En un cuerpo sano biológicamente hay un equilibrio en su hemisferio izquierdo y este equilibrio es captado por el hemisferio derecho que a su vez influye en la mente del hombre con muchas probabilidades de ser un hombre alegre y optimista sin miedo al futuro.
El componente invisible, inmaterial, espiritual, la conciencia, la mente o el alma tiene una influencia muy poderosa sobre el cuerpo humano, al cual puede perjudicar o beneficiar:
El cuerpo del ser humano cuya mente esta ocupada en un trabajo agradable con beneficios económicos para disfrute personal y familiar, su funcionamiento mental está equilibrado. Si la mente no está ocupada en problemas concretos de la vida diaria, se vuelve sobre sí misma y se dedica a actividades negativas que pueden destruir y acabar con el ser humano.
Cuando se vive en un medio de espectáculo donde predomina la mentira, el odio, la mentira, la mediocridad y otras indisciplinas sociales que afectan el equilibrio emocional de la persona, se producen alteraciones en el hemisferio derecho que son captadas por el hemisferio izquierdo originando serios trastornos fisiológicos como es el aumento de las secreciones gástricas y por ende la aparición de gastritis y úlceras.
Cuando el amor y la paz reinan en un medio social, predominan las emociones positivas agradables al ser humano como la alegría y la esperanza que son reguladas por el hemisferio derecho, donde se fortalece el equilibrio mental que, a su vez, es captado por el hemisferio izquierdo y produce un correcto funcionamiento de los mecanismos biológicos del organismo, estos trabajan en armonía por lo que no hay pérdida del sueño, del apetito, ansiedad, indigestiones, trastornos cardiovasculares ni agotamiento físico.
Respondiendo a la interrogante ¿cómo actúan las enfermedades o indisciplinas sociales sobre el hombre? podemos decir, a modo de resumen y sin temor a equivocarnos, que la conciencia o la mente son el instrumento humano para adaptarse al medio social donde vive. Debe existir un equilibrio mental o espiritual regulado por el hemisferio derecho del cerebro. Este equilibrio mental o espiritual depende de factores internos del hombre como son su dignidad, el amor por sí mismo y su autenticidad, dados por la educación recibida desde la niñez. También los factores externos influyen sobre dicho equilibrio que, en mi criterio muy personal, son los determinantes y entre ellos el principal son las relaciones interpersonales, porque cuando en una comunidad predominan la humildad, la sencillez, la verdad, la paz y el amor por encima de todas las cosas, abundan la alegría y deseos de vivir, emociones que fortalecen el equilibrio en el hemisferio derecho que, a su vez, es captado por el izquierdo produciendo un efecto positivo en los procesos fisiológicos del organismo.
Por el contrario, cuando en las relaciones interpersonales predomina el odio, el egoísmo, la ambición, el afán de poder y la guerra, se produce un aumento considerable de emociones negativas como la tristeza, el pesimismo y el desgano de vivir, provocando un serio desequilibrio espiritual de la conciencia en el hemisferio derecho que es captado por el hemisferio izquierdo provocando serios trastornos patológicos en la anatomía humana.
Todo lo anterior responde también a mi pregunta, ¿cómo siendo el hombre el ser vivo más desarrollado puede ser víctima de las indisciplinas sociales? Cuando las agresiones sociales son elevadas, es muy difícil la adaptación humana al extremo de convertirse el hombre en un inadaptado social y un enfermo del alma con grandes posibilidades de enfermarse biológicamente.
Amigo, la pregunta más difícil de responder era ¿cómo puede ser el hombre su propio destructor? Confieso que no le encontraba respuesta lógica ¿cómo el hombre se ha convertido en el enemigo número uno del hombre? ¿Cómo el hombre se está destruyendo a sí mismo?
Especialistas en la materia, como los sociólogos y psicólogos, plantean que la fuerte crisis de los valores humanos es la causa predominante de la alta incidencia de enfermedades sociales en el mundo de hoy. No soy especialista en relaciones interpersonales ni nada por el estilo pero creo que no son los valores humanos los que están en crisis, es el hombre quien está en crisis porque se ha alejado de su Maestro, Padre y Creador: ¡Dios! Cuanto más lejos están los hombres de Dios, mayor es la crisis de sus valores, mayor es la frecuencia de las enfermedades sociales y el ser humano es más vulnerable a las agresiones del medio en que vive.
Después de conocer algo sobre los misterios del cerebro humano, su composición y su relación con las enfermedades sociales, ¡por favor!, le pido hacer una reflexión para responder entre usted y yo ¿Cómo poder sanear nuestro entorno de las enfermedades sociales?
Se habla mucho de prevención, de promoción de salud y del cambio de actitud del individuo; pero fundamentalmente son medidas de planificación, organización y creación de programas de salud para evitar la ocurrencia y propagación de enfermedades infecto-contagiosas. Poco se dialoga sobre la prevención de enfermedades de origen social causantes del más del 80 % de los enfermos en la actualidad; porque la relación entre los seres humanos de hoy es difícil y escasa. Sin temor a equivocarme, estimo que la mayoría de los enfermos actuales son por virus sociales (el hombre) que rompe la armonía que debe existir para el buen vivir de la especie.
La humanidad necesita de forma urgente programas de salud encaminados a fomentar la higiene social, donde estén involucrados los padres de familia, los maestros, los políticos, los abogados, los ingenieros, en fin, todos los responsables de la armonía espiritual colectiva. Medidas que logren un cambio de actitud del hombre ante el propio hombre, un ser social creador de alegrías, divulgador de buenas noticias, practicante del bien y admirador del amor. En otras palabras ¡humanizar las relaciones interpersonales!
Desde mis humildes conocimientos propongo algunas medidas para la erradicación y prevención de las enfermedades de origen social.

1. Educar y reeducar la sociedad para respetar la identidad personal de cada individuo, respetar su voluntad y aceptarla con amor y respeto.
2. No se le deben imponer metas a los hombres sin contar con su aprobación personal, que sea él mismo quien las fije de acuerdo con su proyecto de vida.
3. Fomentar el diálogo verdadero entre las personas, la comunicación, la confianza entre los seres humanos, la reconciliación y eliminar el aislamiento y el rencor.
4. Elevar la estimación mutua.
5. Respetar el silencio en las ciudades. El ruido es una sensación dolorosa, difícil de soportar. A través del tímpano, el sufrimiento que causa el ruido llega a todo nuestro ser. El ruido es una patología potencial humana.
7. Eliminar el desempleo porque todo hombre con familia y sin trabajo tiene un alto riesgo a enfermarse por la pérdida de la armonía espiritual. En la actualidad el desempleo es una pandemia social. Mil millones de personas sobreviven actualmente en el planeta sin trabajo. Ej: en América Latina no pueden trabajar 250 millones de personas y en la Unión Europea 18,3 millones. Se espera en el siglo presente la peor crisis de desempleo desde la década del 30.
8. La relación entre cuerpo y mente debe ser materia de enseñanza en la escuela para que desde niños conozcamos que nosotros creamos enfermedades o le permitimos que se instauren en nosotros.
9. Hacer comprender que no solo es mente sana en cuerpo sano sino que es más importante cuerpo sano en mente sana.
10. Enseñar al hombre que él puede sanear su mente porque puede ser agente patógeno de sí mismo.
11. Disminuir en el se humano el temor a las enfermedades, no verlas como un castigo sino como pruebas de valentía ante las adversidades de la vida.
12. Prevenir que somos víctimas de la desarmonía con nosotros mismos y con el mundo que nos rodea.
13. Demostrar que estar ocupado en un trabajo digno es una de las mejores medicinas para mantener la armonía espiritual.
14. Enseñar que los pensamientos negativos limitan la vida, si se piensa que vamos a enfermar, nos enfermamos. Es necesario cultivar pensamientos positivos y armoniosos porque el individuo recoge lo que siembra y recoge lo que piensa, si piensa en el rencor recoge rencor. Si siembra en su pensamiento alegría recogerá alegrías.
15.El médico en su formación profesional no solo debe ser preparado para curar enfermedades, sino también para fortalecer la mente y el espíritu, es decir fomentar la salud mental. Habituar al ser humano a dedicar parte de su tiempo diario a dialogar consigo mismo, a meditar en silencio sobre su vida.
16. En las escuelas de medicina se debe enseñar las palabras del sabio Platón que vivió hace 25 siglos; él exclamaba: “Médicos, si se contentan sólo con buscar para el cuerpo sin preocuparse por la salud del alma, jamás le darán la salud completa a la persona”.

Carísimo lector, sin restarle importancia a las propuestas anteriores, creo que lo primero que todos debemos hacer para erradicar y prevenir las enfermedades sociales y sus terribles consecuencias sobre la humanidad, es acercarnos a Dios, nuestro Padre Todopoderoso, Él, con su profundo amor, nos envió a su hijo Jesucristo, el verdadero maestro de los hombres, para impartir la educación divina con una metodología llena de amor y sabiduría para sus hijos. Cuando seguimos al pie de la letra las palabras de Jesucristo encontramos el camino de nuestro Padre, el camino del bien, del amor y de la paz. Cuando nos acercamos a Dios llegamos a ser hombres con entera dignidad y autenticidad en nuestras acciones, con una razón para vivir. Cuando nos acercamos a Él nos reeducamos en los valores humanos, aprendemos a respetar y aceptar a los demás como son y, aprendemos el sentido de la humildad y la sencillez, aprendemos a practicar la justicia con la espada de la verdad en la palabra. Cuando nos acercamos a Dios, Él nos ayuda a luchar y erradicar la mentira y el odio, nos ayuda a discernir entre lo que es digno y lo indigno, nos ayuda a vivir la fe en el triunfo del bien sobre el mal y a revivir en nosotros la esperanza de que Él no nos abandona y jamás nos abandonará. Cuando nos acercamos a Dios nos llenamos de amor y fuerza para vivir, maduramos nuestro espíritu y luchamos contra la miseria espiritual de hoy. Cuando nos acercamos a Dios comprendemos que la libertad es elegir lo bueno y valioso sin presiones ajenas, comprendemos el sentido de la responsabilidad que tenemos ante nosotros y ante los demás. Cuando nos acercamos a Dios, aprendemos a amar al prójimo a cambio de nada, aprendemos a comprender a los demás y aceptar sus debilidades. Cuando nos acercamos a Dios estamos bajo los efectos de una vacuna divina que nos ayuda a vivir en paz con nosotros mismos y con el mundo que nos rodea, una vacuna que elimina de nuestro cuerpo el odio, el egoísmo, la envidia, la ambición, la violencia y la mentira, es una vacuna que nos llena de amor por nosotros mismos, por los demás y por todo nuestro entorno, porque nos enseña a comprender el bendito arte de vivir y aceptar los obstáculos como pruebas divinas que tenemos que vencer para nuestro crecimiento humano. Enseñanzas que jamás deben olvidarse porque fortalecen nuestro equilibrio mental.
Acercarnos a Dios es una vacuna que nos enseña a vivir la paz desde el sufrimiento por muy desagradables que sean las emociones y las indisciplinas sociales. Él, con infinito amor, evita los desastres mentales que tanto afectan a la humanidad de hoy.
Amigo nunca, nunca, pero nunca, olvide estas palabras:
¡Los doctores curan el cuerpo, pero Dios cura las almas, no esperes a mañana, hazlo ahora y acércate a nuestro Padre, date una oportunidad y mejora tu vida!.