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Con mucha anticipación se estrenaron en Francia las nuevas aventuras de los personajes de tebeo galo más célebres:
Astérix y Obélix. Precedida de una campaña deslumbrante y la presencia de un reparto de estrellas -que incluye el retorno de Alain Delon-, Astérix en los Juegos Olímpicos se lanzó en una cantidad récord de pantallas, con el objetivo de ser el mayor éxito comercial en la historia de Francia.
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En un total de 1.074 salas desembarcó en Francia la esperada Astérix en los Juegos Olímpicos, cinta que retoma las aventuras de los famosos personajes, ahora de la mano de los realizadores Frédéric Forestier y Thomas Langmann, hijo del cineasta Claude Berri. La cifra con la cual inicia su andadura, superó la marca que previamente había establecido Harry Potter y la cámara de los secretos, que en 2002 se lanzó en 1.007 salas. En el terreno nacional, la película con mayor apertura había sido Taxi 3, con 969 copias en 2003.
Basada en la obra de René Goscinny y Albert Uderzo, Astérix en los Juegos Olímpicos buscará superar a sus predecesoras: Astérix y Obélix contra César, dirigida por Claude Zidi, que en 1999 vendió 9 millones de entradas en Francia, y Astérix y Obélix: Misión Cleopatra, dirigida por Alain Chabat en 2002, con casi 15 millones de espectadores franceses.
La cinta nos devuelve al pueblo de los irreductibles galos, donde no sólo se persigue a los romanos y los jabalíes, sino que también al amor... Lunátix, joven guerrero intrépido y romántico está enamorado de la sublime princesa griega Irina. No retrocediendo ante ninguna locura, Lunátix ha osado desafiar a Brutus, el cruelísimo hijo de César quien también compite por el favor de la Princesa Irina. De esta forma los dos competirán en los Juegos Olímpicos por la mano de la bella Irina. Allí también irán Astérix, Obélix, y Alafólix, cargados de la famosa poción mágica de Panorámix, para dar una buena lección a César. Nuestros héroes se encaminan a Grecia con la moral muy alta para participar y sobre todo ganar. Pero una vez llegan al estadio todo se complica: el reglamento olímpico prohíbe todo tipo de poción. Nuestros amigos tendrán que medirse a atletas extremadamente preparados sin la
magia de Panorámix. Pero sobre todo tendrán que enfrentarse a Brutus, favorito para ganar los Juegos Olímpicos, la mano de la princesa Irina y el mismísimo trono de su padre.
Gérard Depardieu vuelve a repetir en el rol de Obélix, pero Christian Clavier ya no es de la partida como Astérix, siendo reemplazado para esta tercera entrega por Clovis Cornillac. Sin embargo, en su elenco destacada especialmente Alain Delon (César), en su regreso al cine tras varios años alejado de la pantalla grande, siendo acompañado por Benoit Poelvoorde (Brutus), José García y el fallecido Jean-Pierre Cassel. Al reparto galo se le sumaron referentes de la comedia en los países que oficiaron como coproductores, añadiéndose así la participación del español Santiago Segura, el alemán Michael Bully Herbig y los italianos Luca Bizzarri y Paolo Kessisoglu (Las Hienas). Como si esto fuera poco, hay cameos de personalidades como Jamel Debbouze, Adriana Karembeu, Dany Brillant, Amélie Mauresmo, Tony Parker, Jean Todt, Michael Schumacher o Zinedine Zidane.
Langmann explicó que se eligió esta historia, que adecuadamente se lanza en el año de los Juegos Olímpicos, por ser "la aventura de Astérix más visual y más espectacular y por tanto, la más
cinematográfica". A ello se sumó que la necesidad del argumento de contar con actores de diferentes nacionalidades, ayudaba a la hora de buscar socios financieros, tal como se hizo.
Como país coproductor, España fue vital para el proyecto, ya que el 95% del rodaje tuvo lugar en los estudios de Ciudad de la Luz, en Alicante, donde se montaron sus inmensos decorados. La mitad del equipo que participó del rodaje era español, además de los centenares de figurantes. |