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Enero 28.
Día que, desde muy niño, me enseñaron a venerar el Natalicio del “Apóstol de Nuestra Independencia”.
Un aniversario de quien, con justicia, ha sido nombrado “El más universal de todos los cubanos”
Precursor del modernismo, junto a Baudelaire, al que Rubén Darío reconocía como su maestro; orador sin par; bolivariano latinoamericanista; periodista ilustre; diplomático; autor teatral; traductor de francés e inglés, que, lejos de traicionar lo que traducía, lo mejoraba considerablemente, sirvan de ejemplo “Ramona”, de Helen Hunt Jackson y la mejor traducción al español de “El Cuervo” de Poe, la única que mantiene la armonía poética de esos versos que solo pueden disfrutarse en su totalidad en su idioma original…..o traducidos por Martí. Tantas cosas que me atrevería a llamarle “Rey Midas” porque cuando sus manos se posaban sobre algo, esto se transformaba en oro.
Por sobre todo, Cubano, por sobre todo amante de la Libertad.
Pero ¿Quién fue realmente Martí?
Para conocerlo hay que leer su obra. Nadie puede realmente darnos la respuesta a esta pregunta más que él mismo.
Hoy, como un modesto homenaje a su memoria, quisiera hacer algunos comentarios acerca de lo que considero su confesión de vida, el poema “Yugo y Estrella”, que el historiador José Cantón Navarro escogió, certeramente, como título a su compendio de historia de Cuba.
YUGO Y ESTRELLA
Cuando nací, sin sol, mi madre dijo:
“Flor de mi seno, Homagno generoso,
De mí y de la Creación suma y reflejo,
Pez que en ave y corcel y hombre se torna,
Mira estas dos, que con dolor te brindo,
Insignias de la vida: ve y escoge.
Este, es un yugo: quien lo acepta, goza.
Hace de manso buey, y como presta
Servicio a los señores, duerme en paja
Caliente, y tiene rica y ancha avena.
Esta, oh misterio que de mí naciste
Cual la cumbre nació de la montaña,
Esta, que alumbra y mata, es una estrella.
Como que riega luz, los pecadores
Huyen de quien la lleva, y en la vida,
Cual un monstruo de crímenes cargado,
Todo el que lleva luz se queda solo.
Pero el hombre que al buey sin pena imita,
Buey torna a ser, y en apagado bruto
La escala universal de nuevo empieza.
El que la estrella sin temor se ciñe,
Como que crea, icrece!
Cuando al mundo
De su copa el licor vació ya el vivo;
Cuando, para manjar de la sangrienta
Fiesta humana, sacó contento y grave
Su propio corazón; cuando a los vientos
De Norte y Sur vertió su voz sagrada,
La estrella como un manto, en luz lo envuelve,
Se enciende, como a fiesta, el aire claro,
Y el vivo que a vivir no tuvo miedo,
Se oye que un paso más sube en la sombra.”
- Dame el yugo, oh mi madre, de manera
Que puesto en él de pie, luzca en mi frente
Mejor la estrella que ilumina y mata.
Martí nació “sin sol”, en una Cuba esclava de España, privada de Libertad y la Patria, su madre y la de todos los cubanos, le dio a escoger, Acepta el yugo, sé poeta, abogado, escritor, periodista, diplomático, disfruta de la vida junto a tu bella esposa y a tu amado hijo, has fortuna, serás respetado, querido, vivirás plácidamente, sirve a los señores y disfrutarás, pero a cambio, tú, cumbre de la creación, que has sido pez, ave, corcel, hasta transformarte en hombre, a cambio, ….”Buey torna a ser y en apagado bruto la escala universal de nuevo empieza” Ese es un camino, el de servir a los señores y disfrutar de las comodidades de la vida.
A cambio existe otro camino, el de la estrella, que, como riega luz, ahuyenta a los pecadores, es el camino de la verdad, el de la virtud, pero no es un camino de disfrute material, es un camino de solitarios que sienten como los que quieren disfrutar de la avena se apartan de ellos, los llenan de calumnias y se ven obligados a recorrerlo solos o con muy pocos. Es un camino de espinas y la única satisfacción es que el que se ciñe la estrella crea y como crea, crece. Cuando el que toma el camino de la estrella lo da todo, “su copa de licor vació ya el vivo…..para manjar de la sangrienta fiesta humana sacó contento y grave su propio corazón”, cuando lo dio todo, lo sacrificó todo, entonces la luz de la verdad y la virtud lo envuelve, entonces se enciende a fiesta el aire claro y en su lucha, a través de las sombras de la opresión, de la mediocridad, de la cobardía, “el vivo que a vivir no tuvo miedo, se oye que un paso más sube en la sombra”
Esta elección nos la da la Patria a todos, Martí escogió el sacrificio, la luz, por eso no fue solo el poeta, el orador, el diplomático, el escritor, por eso fue “El Apóstol”, el Vivo que a vivir nunca tuvo miedo.
¿Qué escoges tú?
El yugo que da placeres materiales o la estrella que anuncia la soledad.
¿El Camino de la Verdad, la Luz y la Vida” o el de las sombras y la mentira?
Escoge, la elección de la vida está en tus manos.
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