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El año 1869 comienza en La Habana con una gran tensión entre los cubanos (bijiritas) y los peninsulares (gorriones) dado que hacía tres meses los mambises habían iniciado la llamada Guerra de los 10 años, por lo que el Capitán General Lersundi y sus tropas regulares estaban ocupadas en contener a los alzados, dejando el orden en La Habana en mano de aquellos "voluntarios" que tantas páginas escribirían con sangre cubana. El 22 de enero de 1869, se producen los sucesos del Circo de Villanueva, comúnmente llamado Teatro Villanueva, sito en el Paseo del Prado y calle Colón. Estos sucesos han sido ampliamente relatados y fueron los que inspiraron el hermoso poema de Martí: 
Pasa, entre balas un coche;
Entran, llorando, a una muerta;
Llama una mano a la puerta
En lo negro de la noche
No hay bala que no taladre
El portón: y la mujer
Que 11ama me ha dado el ser:
Me viene a buscar mi madre.
A la boca de la muerte,
Los valientes habaneros
Se quitaron los sombreros
Ante la matrona fuerte.
Los siguientes tres días, incluyendo sus noches, los voluntarios hirieron y mataron a su antojo llegando a crear un caso internacional al asesinar a un fotógrafo y periodista norteamericano.
Bajo este clima, basado en la supuesta libertad de imprenta que poco tiempo antes había sido otorgada, Martí publica el periódico "Patria Libre" de solo un numero al ser censura do, pero antes de que el publico conociera la razón de ser del periódico, ya que propio editor lo imprime: Firmes en nuestras creencias, n habremos de volver la espalda coma el soldado que cobardemente abandona su puesto en la hora de peligro.
Producto de los sucesos del Circo Villanueva, el maestro de Martí, el criollo Rafael Maria de Mendive, había sido desterrado a ser tildado de "laborante".
Faltando el maestro Mendive, Martí visita diariamente a su amigo Fermín Valdés Domínguez, quien vivía en la calle Industria, próxima a la escuela de Mendive, bajo el pretexto de que Monsieur Fortier le daba clases de francés a Fermín y a su hermano Eusebio y que Martí aprovechaba.
El 4 de octubre de 1869., corno de costumbre, ha habido Revista Militar en el Campo de Marte, actual Parque de la Fraternidad y terminada la Revista una escuadra de voluntarios torna la calle Industria al redoble de tambores para ir de retirada, alardosos y desafiantes basta las facilidades militares al inicio de la calle Prado, donde dos años mas tarde escribirían la pagina mas negra de los voluntarios, el fusilamiento de los 8 estudiantes de medicina, hecho que solo se podrá comparar con la reconcentraci6n ordenada por Valeriano Weyler.
Al pagar ante la ventana donde Martí, Valdés Domínguez, Manuel Sellén y el profesor Monsieur Fortier conversan animadamente, sin buscar pretexto ya que no les era necesario, toda vez que un gesto, sonrisa o carcajada era ya bastante para irritar a aquellos desafiantes desalmados, tan predispuestos contra los cubanos, que basta el pelo suelto de las muchachas cubanas lo tomaban corno desafío, se detienen, injurian y amenazan a los j6venes y su maestro.
Al anochecer de ese día regresa un pelot6n para realizar un registro, cosa común en las casas de cubanos y que hacían sin necesidad de permiso o autorizaci6n.
Los celosos guardianes de la integridad de España encuentran una prueba de infidencia, en esa época el más elástico y arbitrario de los delitos políticos.
Encuentran una esquela (carta breve cuyo papel se dobla sobre si mismo) que dice:
"Señor Carlos de Castro y de Castro. Compañero: ¿Has sonado tu alguna vez con la gloria de los apostatas? ¿Sabes corno se castigaba en la antigüedad la apostasía? Esperamos que un discípulo del señor Rafael María de Mendive, no haya de dejar sin contestación esta carta.
José Martí, Fermín Valdés Domínguez
El destinatario, que nunca recibió la esquela, había ingresado I poco antes en el Cuerpo de Voluntarios.
A los pocos días san detenidos Martí y Valdés Domínguez y retenidos en la cárcel sin juicio basta el 4 de marzo de 1870, en que un Consejo de Guerra Militar sentencia a Martí a 6 años de presidio con trabajos forzados, por haber éste proclamado la responsabilidad de
esquela y a 6 meses de arresto mayor a Fermín Valdés Domínguez. A los 17 años de edad comienza Martí a sufrir su sentencia Se convierte en el preso 113 y le eran fijadas a su cuerpo con remaches las cadenas de hierro que estarían las 24 horas junto a él.
Los trabajos forzados serian en la Cantera del Vedado, donde lo trasladarían cada día caminando desde la cárcel por la calle San Lázaro. Esta cantera llamada "La Criolla" quedaba a do kil6metros de la cárcel, por lo que solo el ir y venir con los grilletes era un fuerte castigo. El dueño de la cantera lo era el rico catalán José María Sardá.
Para esa época las construcciones militares en La Habana se habían completado, el Príncipe, Atarés, etc., por lo que esta cantera era mayormente una dedicada a la fabricación de cal, usando la piedra caliza de la pequeña colina. La fabricación de cal viva se hacía de forma primitiva, creando un cono de leña, el que debía ser cubierto con piedras basta una gran altura con alto riesgo para 108 presos. Cuando se había rematado la inmensa bóveda, se prendía fuego a la leña la que ardía por días.
El deshacer la b6veda de piedra, ahora convertida en cal viva se considera uno de los más crueles castigos, aun sin tener en cuenta la edad del preso, su constituci6n física y el delito cometido. El continuo contacto con la cal y los grilletes dejarían unos daños físicos en Martí que le acompañarían basta su muerte.
En aquella cantera llamada "La Criolla" y en tiempos republicanos pomposamente llamada "Rincón Martiano", se colocó una tarja de mármol que leía:
En estas canteras sufrieron trabajos
forzados muchos cubanos por el honroso
delito de querer la libertad de su patria.
En estas canteras trabajó y sufrió José Martí.
Las condiciones de aquel trabajo eran inhumanas, para distinguir a los presos comunes de los políticos, a éstos le pintaban de negro la copa del sombrero de guano que les protegía del fuerte sol. Este sombrero le facilitaba a los "cabos de vara" extremar la forma despiadada y brutal en que hacían trabajar a estos infelices presos políticos, las piedras rasgan las manos, la cal viva llaga su cuerpo, el palo sus carnes y las blasfemias de los guardias sus oídos.
Solo dos horas antes de su ingreso en la cárcel, anticipando lo que tendría que pagar, Martí escribe unos versos:
Voy a una casa inmensa, en que me han dicho que es la vida expiar,
la patria allí me lleva, por la patria morir, es gozar mago
El dolor físico y el aun peor dolor moral hicieron que sintiera que la obligación contraída no fuese solo con los ideales democráticos y los principios liberales, sino también con su conciencia, lo que le hace confesar que ya no podré vivir alegre, como vaso de fango repintado, en medio de la deshonra y la vergüenza humana.
Aquella brutal prisión dejaría en Martí señales indelebles en su cuerpo y sobre todo en su espíritu corno lo demuestra en sus versos:
Y yo pasé, sereno entre los viles,
Cual si mis manos, corno en ruego juntas, Las anchas alas púdicas, abriese
Una paloma blanca. Y aún me aterro
De ver con el recuerdo lo que he visto Una vez con mis ojos. Y espantado,
Póngome en pie, cual a emprender la fuga!
El propio Martí nos da a entender anos mas tarde el simbolismo de la blanca paloma de anchas y púdicas alas cuando nos dice: En el hombre residen todos los animales de la creación. Cuando predomina el cerdo, es dado a lo pornográfico, cuando la paloma, dado a lo ideal.
EI propietario de la cautela "La Criolla", el próspero catalán José María Sarda tenía en Isla de Pinos otra cantera, horno de cal y tejar, además de la explotaci6n de mármol y la agricultura. Fue
este catalán a quien Martí debió su traslado a sitios de menor rigor dentro del sistema de presidio y, finalmente al cambio de prisi6n por el destierro a España.
No se sabe que sentimiento influyó en el ánimo de Sarda para mover sus influencias con los oficiales españoles a favor de Martí, si fue Don Mariano, el padre de Martí, que corno valenciano era afín a los catalanes, o la simpatía y atracci6n que el niño preso despertó en el empresario desde el primer momento.
Me inclino a lo segundo, porque Don Mariano aun cuando no le faltó el cariño por su hijo, su vi da en Cuba siempre lo muestra corno un hombre simple, sin relaciones ni éxito en ninguno de los variados trabajos que realizó.
Desde e15 de septiembre de 1870 hasta el15 de enero de 1871, en que fue deportado a España en el buque español "Guipúzcoa", Martí permaneci6 confinado bajo la responsabilidad y vigilancia de Don José Maria Sarda. Primero tuvo que esperar el largo trámite del expediente de deportación en la cárcel de La Habana, sin el trabajo en la cantera, después en la finca "El Abra" en Isla de Pinos.
En aquella época el viaje desde la cf1rcel de La Habana hasta la Isla de Pinos era un largo y complicado camino. Comenzaba éste en la Estaci6n del Ferrocarril en Villanueva, donde actualmente se encuentra el Capitolio o, hasta Batabanó de donde partía el Barco a Nueva Gerona, capital de la Isla, y desde ésta en media hora se llegaba por un camino de tierra a la finca "El Abra".
Cincuenta esclavos y una veintena de presos políticos, deportados, bajo la diestra dirección de Sardá hacían un trabajo corno abejas, por lo que "EI Abra" era el mayor y prospero, emporio industrial y agrícola de aquella pequeña Isla al Sur de la Provincia de La Habana.
EI protector de Martí era un hombre de ambición para los negocios, aunque no por esto desprovisto de amor cristiano, por lo que Martí no llego a "EI Abra" para reanudar el trabajo en la cantera. Por el contrario, fue a compartir el hogar del hombre que lo había librado de la cárcel y de cuya familia, particularmente de su buena esposa, guardaría siempre un grato recuerdo.
Prueba del cariño que llego a tornar Martí a la esposa de Sardá, Dona Trinidad Valdés, es la cariñosa dedicatoria del retrato que le remite desde Madrid, junto con el obsequio de un fino crucifijo tallado: Trina, solo siento haberla conocido a usted, por la tristeza de tener que separarme tan pronto. EI Teniente Gobernador de Isla de Pinos anota la llegada de Martí a la Isla corno el 15 de octubre de 1870. El15 de enero de 1871 sale rombo a Cádiz.
Copiando el pensamiento de Martí; sorprende el que aquellos hombres en que "predomina el cerdo" no hayan incluido a Dona Trina con Maria García Granados y Carmen Miyares, ya que Martí tenia 18 anos al ser deportado por primera vez.
Mírame, madre, y por tu amor no llores:
Si esclavo de mi edad y mis doctrinas,
Tu mártir corazón llené de espinas,
Piensa que nacen entre espinas flores.
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