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CONCIERTO DE PASCUA DE RESURRECCIÓN

Año XV. no. 90
marzo - abril
de 2009

ECOS DIOCESANOS


ÍNDICE

editorial
.La defensa de la vida

nuestra historia
.La Carretera Central en Cuba por Lic. Sergio R. San Pedro del Valle

galería
.Una Semana Santa para todos por Maricarmen Díaz

literatura
.De la ciudad
.Ave gris por Humberto J. Bomnin Javier
.Poema segundo de la nostalgia y el asombro por José Garrido

cine
.Los Oscar por Rayko J. Díaz

reflexiones
.Seminario internacional Periodismo y Ética palabras de Orlando Márquez

carta desde La Habana
.Magisterio no es imposición sino amor por Félix Sautié Mederos

educación cívica
.Simulación social, el modelo del mitómano por Lázaro Gómez Piquero
.La trascendencia como sentido de la vida por Roberto Morejón
.La familia y los “derechos relacionados con la orientación sexual” por Carlos A. Amador

justicia y paz
.Keynes Redivivo por José A. Quintana de la Cruz
.La practica de la tolerancia para una co-existencia en paz por Pbro. Blas Silvestre

bioética
.Sí a la dignidad de la persona y a la biomedicina por Mons. Juan A. Martínez
.Suicidio asistido por Antonio Padovani

religión
.La Virgen de la Caridad Reproducción de una crónica de Fermin Valdés Domínguez
.El darwinismo, entrevista con el profesor Marc Leclerc S.J.

ecos diocesanos
.Crónica del IX seminario diocesano de educadores
.Celebran jóvenes retiro de cuaresma
.Reflexión sobre la encíclica Redemptor Hominis
.Ha cumplido Mirella sus 80 años
.Anunciar a cristo en todo momento.
.Celebran Viacrusis en ELAM 12
.Celebrada la eucaristía en la Prisión Kilo 5
.Concierto de Pascua de resurrección.

La Pascua, es la gran fiesta cristiana, la madre de todas las fiestas o, dicho sencillamente, La Fiesta. Sin la Pascua nada podríamos celebrar. Podríamos, sí, admirar la vida de Cristo, pero nada más. Pero con el horizonte de la Pascua ya toda fiesta es posible, incluso la de la cruz.
Hemos ido acompañando a Jesús en su paso por la tierra, escuchando sus palabras y admirando su buen hacer. Hemos seguido a Jesús paso a paso en su camino doloroso, identificándonos con su causa y comulgando con sus padecimientos. Nos quedamos silenciosos y esperanzados en el huerto, junto a la puerta del sepulcro, donde descansaba su cuerpo. Algo nos decía interiormente que aquello no era el fin, que la muerte no tenía la última palabra.
Y fue así, Dios resucitó a Jesucristo, y todo se lleno de alegría y esperanza. Cristo tenía razón. Ahora todo es nuevo. La pascua hay que vivirla, hay que asumir su mensaje, la pascua no es un rito, sino un talante, un espíritu, una manera de ser y de vivir. Quiere decir que no basta con creer que Cristo es la Vida, sino que he de esforzarme para que Cristo sea vida en mí.

Y esto quiere decir que:

Ya no hay lugar para la tristeza. Cristo, nuestra vida te sonríe.
Ya no hay lugar para la desesperanza. Cristo nuestra vida, te ilumina y te sostiene.
Ya no hay lugar para la soledad. Cristo nuestra vida, te acompaña y pregunta ¿Dónde está tu casa? ¿Dónde vives?.
Ya no hay lugar para el pecado. Cristo nuestra vida, es tu salvación y tu santidad.
Ya no hay lugar para el desamor. Cristo, nuestra vida, te ama. El te ama aunque tú no lo merezcas, porque es capaz de amar hasta el extremo.
Ya no hay lugar para la muerte. Cristo, nuestra vida, resucita en ti.

Esa es la Pascua. Es hora de seguir esparciendo esas semillas de cristo, es hora de seguir sembrando la vida, de seguir luchando contra toda manifestación de muerte, es hora de ser testigo de la resurrección.