Aquí también existe un ave noble
Que por la dulce melodía de su canto.
Su nombre a los poetas ha servido
Para aludir a los enamorados,
La tórtola gris que oí en mi patio del Caribe
Y en las cumbres y parques de Las Palmas
Aquí también suelo escuchar en tardes y mañanas
Su melancólico trino floridano
Me transporta a los nidos del pasado
Me inyecta este gorrión
No importa el ave, es esa musa gris
Que enreda a nuestras ansias
Para empañarnos sin querer el alma
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