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UNA DEUDA CON LA POESÍA CUBANA
DEL SIGLO XX: JULIA RODRÍGUEZ


JESÚS J. BARQUET

Año XV. no. 91
mayo - junio
de 2009

POESÍA


ÍNDICE

editorial
.La recuperación de la disciplina laboral, tarea de todos

nuestra historia
.Cafetal Angerona. Crónica para un símbolo cafetalero del occidente cubano por Berta S. Martínez Páez
.Crónicas de la República. Un libro desde el amor y la inteligencia por Jorge A. Núñez Hernández
.La República de Cuba por Uva de Aragón

literatura
poesía
.Una deuda con la poesía cubana del siglo XX: Julia Rodríguez por Jesús J. Barquet
.Esta cavidad
.Montaje de Granada por Julia Rodríguez Tomeu

Crónica Literaria
.La octava gorra de Felo Puntilla por José Antonio Mtnez. Coronel

cine
.Declaración de SIGNIS sobre la película Ángeles y Demonios

carta desde La Habana
.Realidad, deseos e imposición por Félix Sautié Mederos

reflexiones
.”Nuevas tecnologías, nuevas relaciones. Mensaje de S.S. Benedicto XVI

educación cívica
.Análisis de los derechos de la familia en relación con el sistema educativo en Cuba por Carlos A.
Amador Rodríguez

.La libertad no tiene apellido, la democracia no tiene colores por Antonio Padovani
.¿Como descubrir las mentiras? por Herminio Josué Peña Otero
.Egoísmo, el bálsamo del mal
por Lázaro Gómez Piquero

justicia y paz
.La tortura por Sergio Lázaro Cabarrouy
.El estado y el control social por Sc. Roberto Morejón
.Crisis y soluciones por José A. Quintana
.¿Cómo surgió la actual crisis global? por Orestes Puentes

religión
.La Iglesia es esencialmente misionera por Mons. Jorge E. Serpa Pérez
.Con paso firme por José Luis Galarzaga

ecos diocesanos
.Concierto de Pentecostés
.Celebrado XI Encuentro Continental de la RIIAL
.Para una vejez de alta calidad.
.Crónica del Taller: “Estilos de vida saludables.”
.Despedida de tres sacerdotes pinareños de corazón
.Una tarea ineludible: la catequesis
.Celebran Viacrusis en ELAM 12
.Celebrada la eucaristía en la Prisión Kilo 5
.Concierto de Pascua de resurrección.

 Debo (y agradezco) a la investigadora y poetisa Milena Rodríguez Gutiérrez, el aldabonazo no sólo sobre la obra de la poetisa cubana Julia Rodríguez Tomeu (Camagüey 1913 – Buenos Aires 2005), sino también sobre la inmerecida desatención que la misma ha tenido entre los críticos e investigadores cubanos, incluso fuera de la Isla.
     Contribuyeron quizá a dicho desconocimiento los siguientes factores: su residencia en Buenos Aires —ciudad no focal en cuanto a la concentración cuantitativa de intelectuales cubanos de la diáspora posterior a 1959— desde 1970 hasta su deceso, su desconexión con la intensa actividad literaria cubana y su silencio poético en cuanto a publicación en revista o libro desde los años sesenta hasta los años noventa, la publicación de sus dos poemarios fuera de las centros editoriales y poblacionales del exilio cubano y, al parecer, su desinterés por distribuirlos personalmente entre sus compatriotas del ramo.
     Tras muy escasas y breves apariciones, a veces de los mismos poemas, en revistas y antologías cubanas del período republicano (revistas como Verbum [1937], Gaceta del Caribe [1944] y Nuestro Tiempo [1955]; y antologías famosas como La poesía cubana en 1936 [1937], de Juan Ramón Jiménez, y Cincuenta años de poesía cubana 1902-1952 [1952], de Cintio Vitier), desaparece la autora del mundo de la poesía impresa hasta que en los años noventa agrupa toda su obra en dos títulos difíciles de conseguir fuera de Buenos Aires, ciudad donde aparecieron bajo el sello Ediciones del Dock, colección de poesía dirigida por Joaquín O. Giannuzzi, al parecer amigo de la autora: Poemas y grafías (1990, 152 pp.) y De otro tono (1993, 82 pp.).
     Para el futuro estudioso o interesado, ambos tomos incluyen al final unas bastante detalladas “Notas” bio-bibliográficas sobre la autora. Por dichas notas sabemos que, entre otras labores, perteneció al servicio diplomático cubano de 1945 a 1961 y fue miembro, en diversas ocasiones, de la Junta Directiva de la Sociedad Lyceum de La Habana durante la República. Otro dato de interés, aunque no recogido en las notas, es que fue hermana del intelectual cubano Humberto Rodríguez Tomeu.
     Quisiera, pues, con este breve homenaje, comenzar a hacer más accesible la poesía de Julia Rodríguez Tomeu. O, en otras palabras, subsanar una deuda como crítico y poeta.