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I ENCUENTRO DE SERVIDORES DEL ALTAR

JUAN DAVID CARVAJAL

Año XVI. no. 94
nov. - diciembre
de 2009

ECOS DIOCESANOS


El pasado 17 y 18 de octubre, se realizo el primer encuentro de servidores del altar, 38 Monaguillos menores de 17 años de nuestra Diócesis, provenientes de 12 parroquias, fueron llegando ese día a la casa de Loreto. No se me olvida la imagen de un obispo recibiendo a cada adolescente con un fuerte abrazo y preguntándole de que Parroquia venía y si allí había sacerdote, sembrando en ellos desde ya, una pequeña motivación a ser los futuros sacerdotes.
Aunque muchas veces creo que en la familia, la sociedad e incluso en la misma Iglesia subvaloramos el aporte que los niños nos pueden dar para nuestra formación como Cristianos, creemos que porque no son profesionales o adultos, no tienen la capacidad de enseñarnos o dirigirnos en esta difícil tarea de ser un buen Cristiano. Y se nos olvida el Evangelio cuando Jesús nos dice que el Reino de los cielos es solo para los niños y yo lo entendí ese día que los veía tan seguros cuando decían: para ser un buen cristianos hay que amar a Dios y ayudar al prójimo, eso es servir. Algo tan sencillo pero que, si lo cumplimos ya somos verdaderos cristianos y yo creo que lo niños lo cumplen, no hay una persona más amable, alegre, sencilla y servicial que un niño. Por eso hay que apoyarlos porque en ellos están las futuras vocaciones, no solo sacerdotales sino humanas y cristianas, llamadas a darlo todo por los demás, sin importar desde que profesión la este ejerciendo, ese fue el tema del encuentro. “Porque yo no vine a que me sirvan, sino a servir”
Lo que más me llamo la atención del encuentro fue la participación y los comentarios de los niños frente a las preguntas que les hacíamos. A pesar de su corta edad y su poco nivel académico, sus repuestas eran excelentes, los que estuvimos allí somos testigos de eso, de cómo se desenvolvían y como se apropiaban del tema, no solo desde su servicio sino desde las exigencias de una vida cristiana y como ellos se sentían llamados a ir ha mostrar a Cristo no solo desde el altar sino desde su vida.
En el encuentro tuvimos la grata visita de Monseñor Rubén, secretario de la Nunciatura Apostólica, quien no solo nos dio un saludo de parte del Papa S.S Benedicto XVI, en la Eucaristía dominical que presidió en la Catedral, al igual que sus palabras en la tarde del sábado, donde motivaba a los adolescentes a ser anunciadores del Evangelio no solo con la boca sino con su vida desde el servicio que prestan en sus parroquias.
Durante el encuentro realizamos una peregrinación a la parroquia de la Caridad en Pinar, donde a los pies de la Virgen aprendimos que es servir en la maestra del servicio y la entrega a Dios. En una de las  oraciones que realizamos allí, recordé al obispo, que siempre pregunta ¿cuántas parroquias hay en esta diócesis y cual es el número de sacerdotes que hay? Y como no hay suficientes sacerdotes para que cada una de las parroquias tenga un sacerdote al menos, y creo que lo pregunta mucho, porque esta preocupado de que no hayan vocaciones para el futuro. Pero veo estos adolescentes y creo que en el futuro ellos serán los encargados de las parroquias de esta nación e incluso de otros pueblos.
No podemos desistir en la animación vocacional, basta con seguir orando por todos los servidores del altar, adolescentes y jóvenes, para que se animen, como Jeremías, a responder a la llamada que Dios nos hace, ser felices para mostrar a los demás la alegre esperanza que encierra el Reino de lo cielos.