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DIOS, LA MANO INVISIBLE

LÁZARO GÓMEZ PIQUERO

Año XVI. no. 97
mayo - junio
de 2010
EDUCACIÓN CÍVICA


Dios no es falso. Falso es quien niegue su existencia.
José Martí

En un espacio anterior comenté con usted sobre el beneficio de la honradez. Aprovecho esta ocasión para comentar sobre uno de los beneficios más grandes que personalmente he recibido por ser un buscador insaciable de la  verdad.

Por causas ajenas a mi familia, crecí en un ambiente ateo, es decir no se hablaba de la existencia de un Ser Creador, superior a los hombres. Así continúo mi vida hasta que comencé a estudiar Estomatología (Odontología), en la Universidad de Ciencias Médicas  de La Habana. En el primer año de estudio es necesario vencer una asignatura esencial para todo profesional de salud, Anatomía Humana. Aquí comenzaron mis dudas sobre la creación o la casualidad, me era difícil creer, que el cuerpo humano se había formado por eventos casuales, cuanto más estudiaba y conocía la anatomía perfecta del hombre, más difícil me era creer lo que siempre me habían dicho. Llegó el momento que me era imposible creer que el cerebro humano, algo maravilloso y misterioso para la ciencia, era causa de la casualidad, no encontraba explicaciones físicas y químicas para argumentar la capacidad de la mente humana. Me era muy difícil creer que las moléculas de ADN de cada célula, que contienen instrucciones complejas y detalladas, muy imprescindibles para el buen desarrollo de los seres vivos y son portadoras de una información codificada, que diferencia un organismo de otro, hayan surgido de la casualidad. También me era imposible creer que el ojo humano, tan pequeño y complejo en su estructura, fuera producto de un proceso casual. Mis dudas no las compartía con nadie porque estaba rodeado de ateos al igual que yo; pero no cesaba de preguntarme y buscarle una lógica real que llenara mi sed de conocimiento.
No recuerdo cuándo comencé a interesarme por buscar la verdad  de mis dudas, pero inicié una nueva etapa de mi vida interesándome por leer y estudiar  toda literatura relacionada con la Creación y existencia de un Ser superior a los hombres. Con palabras sencillas compartiré con usted algunos argumentos que me ayudaron a convencerme profundamente de que Dios es real.
La memoria no me responde cuándo y dónde fue que leí estas palabras que me ayudaron a reflexionar sobre las dudas que rondaban mi mente, ¿creación o evolución? Dichas palabras las escribí para releerlas cuantas veces fuera necesario, para mi beneficio e interpretación. Hoy quiero comentarlas con usted:
“…el planeta tierra está a una distancia media de 150 millones de kilómetros del Sol, en una zona donde los seres vivos ni se queman ni se congelan, una zona donde el Sol emite la energía necesaria que necesita nuestro planeta.
“La Luna es el satélite de nuestro planeta, su diámetro es aproximadamente la cuarta parte de la Tierra, siendo una ventaja porque la Luna es la causa principal de las mareas oceánicas, que a su vez cumplen su papel esencial en la ecología del planeta.
“La Tierra tiene una inclinación de 23,5 grados y esto hace posible el ciclo anual de las estaciones y regula la temperatura.
“El movimiento de rotación de la Tierra permite que la duración del día y la noche sea perfecta. De lo contrario cuando el lado de la Tierra esté frente al Sol se quemaría y el lado contrario se congelaría.
“… Hasta los científicos ateos se estremecen ante la perfección y armonía del Universo.”
Yo me preguntaba, ¿ésta perfección fue casual?
El agua es un líquido vital para la vida de los seres vivos y constituye el 80  por ciento de la masa del cuerpo humano. Es un misterio que aún los científicos no comprenden el funcionamiento molecular de este líquido indispensable para vivir.
Me preguntaba: ¿este líquido se formó por casualidad o por una mente  muy inteligente?
Los océanos intercambian constantemente con la atmósfera calor, agua y gases, lo que permite regular la temperatura del planeta, al conducir el calor desde los trópicos hasta los polos, ¿este fenómeno es casual?
La capa de ozono absorbe el 99 por ciento de las radiaciones ultravioletas del Sol, sirviendo como escudo de protección para toda forma de vida en el planeta, ¿será un evento casual o algo creado por una inteligencia muy superior para proteger la vida de la Tierra?
Afirma Wel Shyy, profesor de Ingeniería Aeroespacial de la Comunidad de Michigan: “El avión no se puede comparar con las pequeñas maravillas de la naturaleza, pues estas poseen características excepcionales para volar pese a las ráfagas de viento, lluvia y la nieve “.
Pregunto: ¿estas maravillas de la naturaleza son eventos casuales o creadas por una mano invisible maravillosa?
En conclusión, cuando observaba detenidamente la diversidad de plantas, su belleza  y  su comportamiento biológico, la diversidad de animales con su belleza e instinto, y cuando cada día conocía mucho más sobre la anatomía humana y su complejidad, mis dudas sobre la evolución aumentaban y aparecían en mi mente pensamientos más sólidos de que las maravillas de la naturaleza fueron creadas por una mente superior a nosotros.
Recuerdo que cierto día caminaba por los portales de mi pueblo, era un día de rutina como otro cualquiera, cuando encontré un hombre sentado en una silla vendiendo un libro que me llamó la atención, La Biblia, yo había oído hablar sobre ella, pero nunca la había visto, no sé si fue la curiosidad, pero sentí un deseo incontenible de tenerla, no lo pensé dos veces, y la compré. Comencé  a leerla, pero como neófito en dicho tema, no entendía muchas cosas. Busqué el asesoramiento de alguien que conociera en profundidad sobre las escrituras bíblicas, que me enseñara a interpretarla y a trabajar con ella para el beneficio de mi crecimiento humano y aumentar mis conocimientos, casi nulos sobre el arte del buen vivir y ser feliz.
Durante el tiempo de mi enseñanza primaria, media y superior, nunca se me habló sobre las ideas del maestro José Martí y la existencia de un Ser Supremo, creador de todo lo invisible y visible, pero como todo en la vida tiene un comienzo, un día pude leer argumentos martianos sobre Dios, en el Tomo XIX de Obras Completas, palabras que a continuación las transcribiré:
“Hay en el hombre un conocimiento intimo, vago, pero constante e imponente de un Gran Creador. Este conocimiento es el sentimiento religioso y su forma de expresión, la manera con que cada agrupación de hombres concibe este Dios y lo adora, es lo que se llama religión, (…), ni un solo pueblo dejó de sentir a Dios y tributarle culto. La religión está, pues, en la esencia de nuestra naturaleza, (…) el gran sentimiento de amor, de firme creencia y de respeto, es siempre el mismo. Dios existe y se le adora.
“Entre las numerosas religiones, la de Cristo ha ocupado más tiempo que otra alguna los pueblos y los siglos: esto se explica por la pureza de su doctrina moral, por el desprendimiento de su evangelistas de los cinco primeros siglos, por la entereza de sus mártires, por la extraordinaria superioridad del hombre celestial que la fundó. Pero la razón primera está, en la sencillez de su predicación.
“Pura, desinteresada, perseguida, martirizada, poética  y sencilla, la religión de Nazareno sedujo a todos los hombres honrados, airados del vicio ajeno y ansiosos de aires de virtud, y sedujo a las mujeres, dispuestas siempre a lo maravilloso, a lo tierno y a lo bello.
“El ser religioso está entrañado en el ser humano. Un pueblo irreligioso morirá, porque nada en él alimenta la virtud. Las injusticias humanas disgustan de ella, es necesario que la justicia celeste la garantice.” 
Sufro al pensar en todos aquellos nacidos en mi generación que durante la infancia, adolescencia y juventud, nunca se les hablo, tanto en la familia como en la escuela, sobre la existencia de un Dios amoroso, Creador  del Universo. Trato de recordar unas palabras de José Martí, pero la memoria me falla, pero trataré de transmitir la idea del maestro: “Cuando un pueblo se aleja de Dios, se desmigaja, como se desborona una migaja de pan, cuando es comida por los ratones.”
Confieso públicamente, sin temor a equivocarme y al que dirán, y con el mayor respeto a otros criterios, hoy estoy convencido de que existe algo superior al ser humano, un Creador, un Padre, una energía de amor, que nos ama y nos cuida muchísimo, pero que somos nosotros los hombres quienes nos hemos alejado de Él; como dijo alguien: “Es una mano invisible que nos lleva por el camino de sabiduría y la felicidad, mano que la soltamos y perdemos el timón del bien y del amor”.
He repetido en varias ocasiones que creer en Dios es muy difícil al punto que es más fácil creerse un Dios que todo lo puede. No es imposible creer en Él, sólo hay que buscarlo con el corazón y Él te acogerá en su seno milagroso de divino amor eterno.
Cuando estamos convencidos que somos hijos de un Ser Superior a la raza humana, obtenemos uno de los beneficios más preciados para todo hombre, la sabiduría de la vida. De hecho sabiduría no es lo mismo que inteligencia, usted puede ser una persona con un nivel determinado superior en una ciencia o especialidad, como dicen muchos un hombre muy inteligente académicamente, pero esta cualidad esta muy lejos de ser un hombre sabio. La sabiduría de la vida requiere un estudio profundo sobre las enseñanzas de Dios. Él nos muestra el camino de la felicidad y del buen vivir, mediante su libro sagrado, La Biblia. Son muchos los ejemplos, pero citaré algunos consejos bíblicos que nos llevan al conocimiento supremo de la vida:
1-No abandones nunca el amor y la verdad; llévalos contigo como un collar, grábatelos en la mente y tendrás el favor de Dios y de los hombres. Proverbios  3 (3-4).      
2-Conserva siempre el buen juicio, hijo mío, y no pierdas de vista la discreción, pues serán para ti fuentes de vida y te adornaran como un collar. Proverbios 3(21-22)
3-Nunca niegues un favor a quien te lo pida, cuando en tu mano está hacerlo. Proverbios 3 (27-28)
4-No busques peleas con nadie, si nadie te ha hecho daño. Proverbios  (3, 30)
5-Evita decir cosas falsas; apártate de la mentira. Proverbios (4,24)
6-Aléjate de la mujer ajena; ni siquiera te acerques a la puerta de su casa, para que no pierdas las riquezas de tus años en manos de gente extraña y cruel; para que ningún extraño se llene con el fruto de tu esfuerzo y tu trabajo. Proverbios 5 (8-10)
7-El que es malvado y perverso anda siempre contando mentiras; guiña los ojos, hace seña con los pies, señala con los dedos y su mente es perversa, piensa siempre en hacer lo malo y andar provocando peleas, Proverbios 6 (12-14)   
8-El hijo sabio alegra a sus padres y el hijo necio los hace sufrir. Proverbios 10,1
9-El Señor no deja con hambre al que es bueno, pero impide al malvado calmar su apetito. Proverbios 10,3
10-El que es sabio acepta mandatos; el que dice necedades acaba en la ruina. Proverbios10,8             
11-El que nada debe, nada teme; el que mal anda mal acaba. Proverbios 10,9
12-El odio provoca peleas, pero el amor perdona todas las faltas. Proverbios 10,12
13-Si no hay un buen gobierno, la nación fracasa y el triunfo depende de los muchos consejeros. Proverbios 10-14
14-Ciertamente el malvado no quedara sin castigo, pero los justos saldrán liberados. Proverbios 10,14
15-El que es generoso, prospera; el queda, también recibe. Proverbios 11,15
16-El malvado se enreda en sus propias mentiras, pero el hombre justo sale bien del apuro. Proverbios 12, 13
17-El necio  cree que todo lo que hace esta bien, pero el sabio atiende  a los consejos. Proverbios 12, 15
18-El que dice la verdad permanece para siempre, pero el mentiroso, sólo un instante. Proverbios 12,19
19-Quien no corrige a su hijo, no lo quiere; el que lo ama lo corrige. Proverbios 13, 24
20-De todo esfuerzo se saca provecho; del mucho hablar, solo miseria. Proverbios 14,23    
21-La mente tranquila es vida para el cuerpo, pero la envidia corroe hasta los huesos. Proverbios 14,30
22- La lengua amable es un árbol de vida, la lengua perversa hace daño al espíritu. Proverbios 15,4
23-Más vale comer verduras con amor, que carne de res con odio. Proverbios 15,17       
Las enseñanzas que Dios nos da mediante la Biblia son muchas, pero a continuación transcribiré esta que influye mucho en mi vida y la leo con frecuencia:
“Si hablo en lenguas de los hombres y aun de los ángeles, pero no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o un platillo discordante. Y si hablo de parte de Dios, y entiendo sus propósitos secretos, y sé todas las cosas, y si tengo lo necesario para mover montañas, pero no tengo amor, no soy nada. Y si reparto entre los pobres todo lo que poseo, y aun si entrego mi propio cuerpo para tener de qué enorgullecerme, pero no tengo amor, de nada me sirve.
“Tener amor es saber soportar, es ser bondadoso; es no tener envidia, ni ser presumido, ni orgulloso, ni grosero, ni egoísta; es no enojarse sin guardar rencor, es no alegrarse de las injusticias, sino de la verdad. Tener amor es sufrirlo todo, creerlo todo, esperarlo todo, soportarlo todo.
“Tres cosas hay que son permanentes; la fe, la esperanza y el amor; pero la más importante de las tres es el amor”
                              San Pablo (1 Corintios 13, 1-13)
En la historia de la humanidad  Jesucristo es el mejor maestro que se conoce, Dios, mediante Él, su hijo, nos enseñó a ser libres de las cadenas espirituales, cadenas más fuertes que las de hierro. Ataduras humanas como el miedo, el egoísmo, el odio, el rencor, la maldad, la mentira, y  el amor al dinero, ataduras que esclavizan el alma y convierten al ser humano en un muñeco diabólico. Jesús con sus enseñanzas y hechos de vida nos ayuda a vivir en la verdad y por la verdad, a vivir en el amor y por  el amor, a vivir en paz consigo mismo y con todo lo que nos rodea, nos enseña el camino hacia la felicidad, sueño que esta dentro de nosotros, porque es un camino hacia el interior de nuestros sentimientos de aceptar la vida con sus fracasos y victorias, y con la alegría inmensa de vivir en la fe del triunfo del bien sobre el mal.
Jesús predicaba con el ejemplo de hacer siempre el bien, cuando se pueda y hasta donde se pueda y mucho menos darle publicidad a sus acciones de bien:
“No practiquen su religión delante de la gente, sólo para que los demás los vean. Si lo hacen así, Su Padre que está en el cielo no les dará ningún premio. Por eso, cuando ayuden a los necesitados, no lo publiquen a los cuatro vientos, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para que las gentes hablen de bien de ellos. Les aseguro que con eso ya tienen un premio. Cuando tú ayudes a los necesitados, no se lo cuentes ni siquiera a tu amigo más íntimo; hazlo en secreto. Y tu Padre, que ve lo que haces en secreto, te dará tu premio”.
                                     (Mateo 6,1-4)
Él también nos enseñó a no juzgar a otros:
“No juzguen a otros para que Dios no los juzgues a ustedes. Pues Dios los juzgará a ustedes de la misma manera que ustedes juzguen a otros; y con la misma medida con que ustedes midan, Dios los medirá a ustedes. ¿Por qué te pones a mirar la paja que tiene tu hermano en el ojo y no te fijas en el tronco que tú tienes en el tuyo? Y si tú tienes un tronco en tu propio ojo ¿cómo puedes decirle a tu hermano: “Déjame sacarte la paja que tienes en el ojo ¡hipócrita!, saca primero el tronco de tu propio ojo, y así podrás ver bien para sacar la paja que tiene tu hermano en el suyo”.
                                                                     Mateo (7,1-5)
Con sus sabias palabras Jesús enseñaba que todo árbol se conoce por su fruto:
“Cultiven bien un árbol, y tendrán frutos; cultívenlo mal, y tendrán mal fruto; pues el árbol se conoce por su fruto. ¡Raza de víboras! ¿Cómo pueden decir cosas buenas, si ustedes mismos son malos? De lo que abunda en el corazón, habla la boca. El hombre bueno dice cosas buenas porque el bien está en él, y el hombre malo dice cosas malas porque el mal está en él. Y yo les digo que el día del juicio todos tendrán que dar cuenta de cualquier palabra inútil que haya pronunciado. Púes por tus propias serás juzgado, y declarado inocente o culpable”
                                        Mateo (12,33-37)
No soy un estudioso de La Biblia, pero cuando leo sus mensajes y profecías; y cómo se han cumplido,  cada día aumenta mi fe y esperanza en que algún día no muy lejano reinará en nuestro planeta la paz y el amor entre los hombres, un sueño hecho realidad, los hombres viviendo en libertad y muy cerca de Dios.
“Una humanidad sin muros de odio y con muchos puentes de amor.”
Apreciado lector son muchos los consejos y enseñanzas de las sagradas escrituras bíblicas, un verdadero regalo de Dios para el ser humano, una herramienta divina para todo hombre que quiera encontrarle un sentido a la vida. Estimo que es el mejor libro de autoayuda  que existe para el crecimiento humano,  un libro para la vida, un amigo que nunca falla y nos guía y enseña el bendito arte de vivir. Confieso que mi vida cambio profundamente cuando decidí conocer a Dios, recuperé mi alegría y optimismo, encontré la paz  que tanto necesitaba. Me ha dado la posibilidad de convertirme en un hombre abeja,  a pesar de vivir en tiempos de maldad y tristeza, donde muchos hombres han perdido la ilusión de vivir en un mundo mejor, donde han perdido el amor por la vida y por sí mismo, y donde los hombres no tienen un proyecto o sentido de vivir; trato de transmitir alegría, de ser optimista, no perder el sentido del humor; y donde hay tristeza y desesperación, siembro alegría y esperanza.
Desde que amanece solo se escuchan malas noticias, palabras necias y aburridas, que solo crean el pánico y el terror, predominan las personas aburridas y amargadas por la vida que llevan. Conocer y creer en Dios me posibilita no dejarme afectar por la sociedad enferma en que vivimos, una sociedad de hombres moscas, individuos que sólo saben hablar y transmitir desesperanza y tristeza. Él me da la posibilidad de ser como la abeja, llevar el polen de flor en flor, es decir hablar de cosas agradables al espíritu, palabras de aliento que ayuden a fortalecer y alegrar el alma de mis semejantes.
Siempre llevo en mi bolsillo espiritual estas palabras:
“Si al final de tus años, después de tanto peregrinar y de tanta angustia, te queda Dios y un amigo, eres el hombre más rico de la tierra.
“Cuando la maldad se imagina puedes vivir con ella, pero cuando se vive, sólo Dios te ayuda a sobrevivirla sin miedo y con mucha fe en el triunfo del bien sobre el mal”.