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EL NEGRO:
MÚSICO O DEPORTISTA

JUAN PADRÓN CAMEJO

Año XVI. no. 97
mayo - junio
de 2010

JUSTICIA Y PAZ


Seguramente usted ha escuchado esta aseveración en muchas ocasiones. Si es verdad que los negros se destacan en el deporte y la música, esta frase que los encasilla es racista e ignorante. Negros se han destacado en la política y en el arte, y han concentrado grandes masas solo por la elocuencia de su palabra y carisma amplio; ejemplos: muchos, pero voy a mencionar algunos: Martín Luther King, no tenía más que 26 años cuando fue propulsado a la cabeza de un movimiento que movilizaría a cientos de miles de personas, sacudió la conciencia de América y obligó a la legislación a introducir profundas reformas en el estatuto de los negros; a partir del año 1963 realizó de 300 a 400 intervenciones públicas por año recorriendo cientos de miles de kilómetros, el 28 de agosto de 1963, reunió 250 000 personas, 60 000 de las cuales eran blancas, en esa ocasión pronunció su inolvidable discurso: “He tenido un sueño”. En 1964 recibió el Premio Nobel de la Paz. En 1986 el presidente de los EEUU ratificó la decisión de consagrar una jornada del calendario para celebrar la memoria de Martín Luter King convirtiéndose el tercer lunes de enero, en día de fiesta, elevado a rango de Héroe de América obtuvo una consagración que le puso al mismo nivel que a George Washington o Abraham Lincoln.

Benjamín Banneker
Juan Gualberto Gómez
Antonio Maceo
Barack Obama
Jesús Menéndez

George Washington Carver

Nelson Rolihlahla Mandela, nació el 18 de julio de 1918, es conocido en su país como “Mandiba”, fue el primer Presidente de Sudáfrica, elegido democráticamente mediante el sufragio universal. Estuvo encarcelado durante 27 años; al ser elegido como Presidente supo formar un gobierno integrado por negros y blancos y lograr una reconciliación nacional que debe ser ejemplo para países dictatoriales. Nelson Mandela recibió el Premio Nobel de la Paz en 1993.
El 20 de enero del 2009 Barack Obama entraba en la Casa Blanca como el presidente número 44 de los EE.UU y primer presidente negro. Obama asumió esa responsabilidad con un alto porcentaje de popularidad y con una economía nacional deplorable que supo encarar y estabilizar, además pudo lograr algo que para muchos parecía imposible, una reforma en los servicios de de salud para más de 32 millones de personas que carecían de ellos. Barack Obama recibió el Premio Nobel en el año 2010.
Solo expuse estos casos de destacados estadistas y políticos que, como usted puede apreciar, coincidentemente han obtenido el Premio Nobel de la Paz. Para mi modesta apreciación, que el negro pueda demostrar su inteligencia debe estar relacionado con un ambiente de libertad, es casi imposible que sin un ambiente de libertad pueda demostrar su intelecto. Los casos que preceden anteriormente y los que a continuación expondré así lo expresan.
La escritura taquigráfica la inventó Tiro, hombre de piel oscura en el año 63 a.c., cuando era secretario de Marco Tulio Cicerón, pues en 1837 Isaac Pitman lo que creó fue un nuevo método.
En el mundo entero todos los médicos se gradúan bajo el juramento del griego Hipócrates, llamado el Padre de la Medicina, sin embargo 2000 años antes existió un egipcio llamado Imhotep, importante médico cuya única culpa para no ser escogido como símbolo serían sus labios gruesos y su piel oscura.
Por las venas del famoso fabulista Esopo corría la sangre negra.
Los EE. UU donde en el 1969, gracias a Dios, y a las luchas de Martín Luter King, se eliminó el terrible racismo, presentan una gran lista de inventores.
Benjamín Banneker fue el primer inventor afro-americano notable. Él hizo el primer reloj en los Estados Unidos y experimentó en Astrología. Después fue asistente del francés La Flan quien planificó la ciudad de Washington. Cuando La Flan dejó el país Banneker recordó los planos y se convirtió en el verdadero responsables del diseño de la ciudad, una de las pocas en los EEUU con calles suficientemente anchas como para permitir el paso de 10 automóviles al mismo tiempo.
Granville T. Woods inventó un nuevo transmisor del teléfono que revolucionó la calidad y distancia a la que podía viajar el sonido; luego fabricó el sistema de telegrafía ferroviaria que permitía enviar mensajes de tren a tren, en 1888 mejoró su invento con un sistema que le permitió electrificar los trenes.
Las modernas ciudades de hoy no podrían existir sin los semáforos, sin embargo no es muy conocido que el sistema automático de señales del tránsito fue invención, en 1923, de un afro-americano, Garret Morgan, de Kentucky, quien también había creado, en 1912, la primera máscara antigas, muy usada en la Primera Guerra Mundial, pero cuyas ventas empezaron a disminuir cuando se supo que el inventor era negro.
Otro de los grandes inventores negros fue Elijah McCoy, quien con sus dispositivos de engrase para máquinas de vapor cimentó la revolución industrial del siglo XX; este sistema permitía una lubricación por goteo sin necesidad de detener las máquinas en producción, pero no fue sólo eso, al morir en 1929 tenía 50 patentes a su nombre.
El doctor Ernest E. Just estudió la fertilización y la estructura celular del huevo. Él le dio al mundo la primera visión de la arquitectura humana al explicar cómo trabajan las células.
George Washington Carver, un genio agrícola, desarrolló nuevos métodos de cultivo que salvaron la economía del sur de los EE.UU en los años 20. En 1927 hizo notables mejoras al proceso de fabricación de pinturas y colorantes, también investigó los suelos y las enfermedades de las plantas y desarrolló 325 productos derivados del maní, desde alimentos hasta tintas y cosméticos.
El físico Lloyd Quaterman desempeñó un papel crucial en el equipo científico norteamericano que desarrolló el primer reactor nuclear en la década de los 30 e inició la era atómica en el mundo.
Richard Spike desarrolló la caja de cambios automáticos para los automóviles en el año 1932.
El químico Percy L. Julian, “uno de los más grandes científicos del siglo XX” según la revista Ébano abrió el camino para el desarrollo del tratamiento del mal de Alzheimer y del glaucoma con sus experimentos en 1933.
En 1935 el doctor William Hinton publicó el primer libro de texto médico escrito por un afro-americano basado en sus investigaciones sobre la sífilis.
En medicina, Charles R. Drew fue fundamental en el progreso de los bancos de sangre. En 1940 su trabajo con el plasma y su almacenamiento abrió el camino hacia el futuro de esa especialidad.
Otro físico, Robert E. Shumey, inventó los neumáticos de malla de alambre para el robot de la nave Apolo XV, que alunizó en el 1972.
George Carruthers, un astrofísico de la NASA (Agencia Espacial Norteamericana) inventó la cámara remota ultravioleta que se usó en la misión Apolo XVI y que permitió al mundo tener una visión de los cráteres de la luna en los años 70. Su combinación de telescopio y cámara es usada aún en los transbordadores.
El doctor Daniel Hale Williams fue el primero en realizar en 1983, una operación de corazón en un hombre.
En 1986 la doctora Patricia E. Bath, oftalmóloga, inventó un dispositivo láser que se ha usado desde entonces en cirugías de catarata.
En 1989 el doctor Philip Emeagwali, realizó el cálculo de computadora más rápido del mundo, una asombrosa operación de 3100 millones de cálculo por segundo.
No puedo dejar de mencionar cubanos notables que se han destacado en la política, en la cultura, etc. Debo comenzar por mencionar al Lugarteniente General Antonio Maceo y Grajales, hombre de valor a prueba, estratega militar que, al decir de José Martí, tenía tanta fuerza en su pensamiento como en su brazo, condujo con bravura y tenacidad la invasión de Oriente a Occidente, hecho sin dudas heroico, pero también lo fue la Protesta de Baraguá que lo llenó de gallardía al oponerse al Pacto del Zanjón, que consideraba indigno.
No se queda atrás Juan Gualberto Gómez, quien fuera uno de los revolucionarios más cercanos a José Martí y con relevante participación en la historia de Cuba. Sus padres compraron su libertad al nacer y, preocupados por su educación, con mucho esfuerzo, lo enviaron a Francia a aprender un oficio. En Europa se destacó por su inteligencia, agudeza y perseverancia. Allí ingresó en la escuela preparatoria de ingeniería mientras que para sobrevivir se iniciaba en el difícil mundo del periodismo. Con prontitud aprendió el francés hasta lograr la matrícula en la Central de Artes y Manufacturas de París.
De vuelta a la Isla incursionó como periodista en diarios como La igualdad y La fraternidad, que combatían al régimen colonial, por lo que en más de una ocasión fue a juicio y prisión.
Martí, mientras preparaba la Guerra Necesaria, lo designó representante del Partido Revolucionario Cubano, como parte de sus labores creó una red conspirativa a lo largo del territorio nacional. Ya en la República participó en la Asamblea Constituyente, con afiliación política con el Partido Liberal, fue representante a la Cámara y Senador. Al morir, el 5 de marzo de 1933, lo hizo rodeado de respeto y admiración que su limpia trayectoria como político y orador.
Otro ilustre, Martín Morúa Delgado, periodista e hijo de esclavos, nació en Matanzas el 11 de noviembre de 1857, trabajó en un alambique de tonelero. Se inició como periodista en el 1868 y un año después fundó el periódico El pueblo, a través de cuyas páginas abogó por la defensa de los derechos de la raza negra, con lo cual inició una larga y persistente labor dentro de la prensa tanto como director o en otras funciones. Publi-có algunos versos y fundó el Círculo de Artesanos. Estuvo implicado en la llamada Guerra Chiquita, se le envió a prisión y el gobierno colonial ordenó el cese de la circulación del periódico El pueblo, por lo que tuvo que emigrar a Cayo Hueso para desde allí proseguir su quehacer periodístico. Desde Nueva York dio a la imprenta los apuntes biográficos de Dos langostas que parecen hombres, folleto satírico pues Martín Morúa Delgado resultó un polemista sagaz, tanto mediante la oratoria como de la palabra escrita.
En Estados Unidos ofreció otras muestras de su inteligencia y empeño, estudió inglés, francés y portugués, se integró a los círculos que realizaban trabajos políticos a favor de la independencia y continuó fundando periódicos o escribiendo para ellos. Así lo vemos de redactor de El separatista, La república, y a partir de 1885 como director de El cubano libre, que se editaba en Norte América. También en Cayo Hueso fundó, en 1887, la Revista popular. Se dedicó además a la traducción, llevó al español una biografía de Toussaint Louverture y la novela Called Back. Tal parece que ningún tipo de trabajo intelectual le fuera ajeno, y sin embargo queda por comentar otra faceta, la de Morúa Delgado como novelista.
En 1891 publicó su novela Sofía y una década después La familia Unzuazo. Como crítico entre tanto dio a conocer el folleto titulado Las novelas del señor Villaverde, y en la Revista cubana aparecieron otros textos referidos a temas de literatura extranjera. En otra revista: La nueva era, que también fundó en 1892, se ocupó de comentar las obras de Ibsen, que no era entonces el autor tan conocido que llegaría a ser entre los hispanohablantes del siglo XX. Morúa abrazó por un corto tiempo la corriente autonomista, pero pronto regresó al independentismo. Durante la Guerra del 95 emigró a Tampa y regresó a Cuba con la expedición del General José Lacret Morlot.
Al terminar la guerra la actividad periodística y política de Morúa Delgado se hizo más intensa, fundó el periódico La libertad, dirigió otro, La república, colaboró en El villareño, y fue delegado a la Asamblea Constituyente de 1901, senador de la República, fundó el Partido Moderado en 1904, presidió el Senado y fue nombrado Ministro de la Agricultura, Comercio y Trabajo. Martín Morúa murió el 28 de abril de 1910 y llegó a ser una de las figuras más descollantes de la vida pública cubana.
También en la vida sindical se han destacado personalidades negras y el caso más ilustrativo en este quehacer es Jesús Menéndez Larrondo, que nació el 14 de diciembre de 1911. Jesús Menéndez condujo importantes luchas obreras, pero la más importante fue la del diferencial azucarero, considerada como una de las mayores conquistas de la clase obrera cubana antes de 1959.
Otro orador importante y destacado fue Salvador García Agüero, nacido en La Habana en 1908. publicó sus primeros trabajos literarios en el Diario de la marina, combatió la dictadura machadista, formó parte de la redacción de los periódicos La palabra y Resumen, dirigió Juventud, órgano de la Hermandad de los Jóvenes Cubanos. Militó en el Partido Socialista Popular, colaboró en periódicos como: Mediodía, Adelante, Hoy y otras publicaciones. Tuvo programas de comentario en emisoras de radio e integró paneles de entrevistadores en la televisión.
También Blas Roca Calderío, un simple zapatero con una inteligencia aguda participó en la elaboración de la Constitución de 1940.
No podemos dejar de mencionar a Nicolás Guillén, uno de nuestros poetas nacionales y entre los mejores del siglo XX. Nació en 1902, aprendió tipografía en la imprenta del diario La libertad, trabajó en el periódico El camagüeyano; dirigió y fundó la revista literaria Lis; colaboró con el Diario de la marina , La semana y El mundo, en páginas consagradas a los ideales de los negros cubanos. En los años siguientes fue redactor de Información y jefe de redacción del semanario humorístico El loco, formó parte del cuerpo de redacción de la revista Resumen, que editaba el Partido Comunista.
Los ideales y la inteligencia no tienen colores pues son gracias, dones, dados por Dios a través del Espíritu Santo, que los transmiten a sus hijos sin diferencia y sin exclusión.
Virgen de Regla, que con tu intercesión ante el Señor haz que los cubanos abandonen los prejuicios y comencemos a mirarnos como hermanos y borrar todo lo que nos divide, nos empobrece y nos margina por más de 50 años.
Que así sea.